En directo
    Política
    URL corto
    Por
    51095
    Síguenos en

    MOSCÚ (Sputnik) — Con sus sanciones contra la empresa Rosneft Trading S.A., Washington golpeó a la vez a dos de sus adversarios en el tablero geopolítico, uno en Eurasia y otro en Sudamérica. Tanto Rusia como Venezuela protestaron por las nuevas medidas unilaterales y aseguraron que estas no afectarán su cooperación.

    El 18 de febrero, el Departamento del Tesoro estadounidense impuso las restricciones contra la filial de la principal petrolera rusa, con sede en Suiza, y el presidente de su junta directiva, Didier Casimiro, quien es también un vicepresidente de la matriz Rosneft.

    Además de congelar todos los bienes e intereses en propiedad de los sancionados, el Departamento del Tesoro dio 90 días de plazo para que las compañías suspendan los negocios que están realizando con Rosneft Trading S.A.

    EEUU acusa a Rosneft y sus subsidiarias de manejar las exportaciones de petróleo venezolanas, apoyando al Gobierno de Nicolás Maduro, para eludir las sanciones que Washington aplica al país caribeño.

    Como negociante de acuerdos de venta y transporte de crudo venezolano, Rosneft Trading S.A. es clave para el sector controlado por la estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela), que EEUU busca asfixiar con sus sanciones desde 2017, intensificando la presión a partir de enero de 2019.

    Según el Departamento del Tesoro, entre septiembre de 2019 y enero de 2020 la filial de Rosneft facilitó suministros de petróleo venezolano a África Occidental y Asia. Además, en agosto pasado la empresa ayudó a PDVSA a encontrar una embarcación dispuesta a transportar crudo, pese a las sanciones de EEUU contra buques petroleros por negocios con Venezuela.

    Algunas petroleras internacionales, como la italiana Eni y la india Reliance Industries, ya prometieron acatar las sanciones contra Rosneft Trading S.A.

    Doble rasero

    Rosneft calificó las sanciones contra su filial de "ilegales e infundadas" y destacó su "carácter arbitrario y selectivo".

    "Otras compañías internacionales, incluidas las estadounidenses, llevan a cabo actividades similares en Venezuela, mientras el regulador de EEUU no presenta reclamaciones en su contra", señaló la empresa en un comunicado.

    La petrolera rusa incluso aseguró que no viola "las restricciones ilegales impuestas por EEUU", lo que "ha sido reconocido más de una vez" por el Departamento del Tesoro.

    Rosneft prometió estudiar los documentos publicados por Washington y considerar las opciones para la defensa jurídica.

    El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que las sanciones "de ninguna manera pueden afectar las relaciones con Venezuela, las cuales, por el contrario, se están desarrollando y continuarán desarrollándose".

    Entretanto, la portavoz diplomática rusa, María Zajárova, advirtió que lo único que logrará Washington con estas nuevas medidas es "agravar la tensión en las relaciones" con Moscú.

    La representante del Ministerio de Exteriores también acusó a EEUU de competencia desleal.

    Reorganización en Venezuela

    Al repudiar las sanciones "criminales" contra Rosneft, el presidente Maduro declaró la emergencia del sector de hidrocarburos en Venezuela y anunció su reorganización, para "garantizar la seguridad energética nacional y proteger a la industria de la agresión imperialista".

    El mandatario creó una comisión de alto nivel "con carácter plenipotenciario para la defensa, la reestructuración, y reorganización de la industria petrolera nacional, la cual tendrá todo el poder para iniciar el proceso de cambio y transformaciones de toda la industria petrolera".

    Le propria PDVSA denunció que con su política de sanciones unilaterales EEUU trata de "influir en el sistema de precios, controlar o eliminar los principales actores y, en consecuencia, ejercer así un control hegemónico del mercado petrolero mundial".

    Esa política, según la petrolera estatal rusa, "tiene como objetivo la destrucción de la economía nacional y, por ende, afectar el presupuesto de protección socio-económica del pueblo venezolano".

    A su vez, el jefe de la diplomacia venezolana, Jorge Arreaza, calificó las sanciones contra Rosneft Trading S.A. como "crímenes de lesa humanidad contra el pueblo venezolano" y prometió sumar esas "medidas coercitivas" a la denuncia contra EEUU que Caracas presentó hace una semana ante la Corte Penal Internacional.

    Mientras, el vicecanciller Yván Gil, aseguró a Sputnik que "si bien esta acción busca dañar fuertemente la economía, (...) no va a cambiar la posición del Gobierno ruso ni va a cambiar las relaciones bilaterales entre Rusia y Venezuela".

    Haciéndose eco de lo declarado por los portavoces del Gobierno de Rusia, Gil enfatizó que "la relación bilateral continúa en intensidad y ahora más fuerte que nunca".

    Por el momento es difícil evaluar el alance de las últimas sanciones de EEUU. Lo único que han dejado claro Moscú y Caracas es que este paquete de restricciones no conseguirá hacerlos cambiar de política, lo que parece ser el objetivo final de Washington.

    Etiquetas:
    petróleo, relaciones bilaterales, Rosneft, sanciones, Rusia, Venezuela
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook