En directo
    Prensa
    URL corto
    Por
    4670
    Síguenos en

    Según los expertos militares, la campaña por la liberación de la ciudad más grande de Siria en manos de los terroristas está llegando a su fin. Iliá Krámnik, autor de un artículo para el diario Lenta.ru, reflexiona sobre cuáles serán las consecuencias de la recuperación de Alepo.

    El 29 de noviembre, el Ministerio de Defensa ruso anunció un gran avance en la lucha por Alepo tras confirmar la liberación de 14 distritos de la parte oriental de la ciudad, con una población de más de 80.000 personas, en solo 24 horas.

    Alepo es una ciudad estratégica en la contienda que se libra por el control de Siria, al igual que lo es Damasco. El dominio sobre esta ciudad y sus alrededores supone tener bajo control el tramo más importante de la frontera siria y permite elegir en qué dirección emprender una nueva ofensiva.

    "Al recuperar Alepo y 'limpiar' la provincia, el Gobierno sirio separará las posiciones de distintos grupos yihadistas, lo que permitirá no solo cortar los canales de suministro de los terroristas todavía existentes, sino también aumentar en gran medida las posibilidades de Damasco para lograr un resultado favorable en la guerra en general", opina el autor.

    ¿Qué quiere decir un resultado favorable?

    Teniendo en cuenta las condiciones sobre el terreno, si en todo el territorio sirio —o al menos en su mayor parte— las autoridades gubernamentales recuperan el control, eso supondrá algo favorable para el país, dado que las autoridades sirias garantizan los derechos humanos básicos y protegen la diversidad cultural, religiosa y étnica, señala el columnista.

    "Sin duda, el régimen autoritario secular de Asad cumple mejor con esta misión que la teocracia islámica con tintes terroristas", destaca Krámnik.

    Lea también: ¿Adónde caminaría Siria sin Asad?

    La batalla decisiva

    En Alepo se libró la batalla decisiva entre las fuerzas gubernamentales y los yihadistas. Estos combates eran fundamentales para decidir la suerte de la guerra, y esto es algo que fue mencionado en repetidas ocasiones por los expertos.

    La importancia del lugar hizo que se desplazara a Alepo una parte considerable de las fuerzas gubernamentales, lo que afectó a las operaciones en otras provincias. En particular, fue una de las razones del fracaso de la ofensiva de junio de las tropas gubernamentales sobre Al Raqa. En aquella ocasión, las fuerzas del Gobierno fueron detenidas por las unidades del grupo terrorista Daesh —proscrito en Rusia y otros países—.

    Lea más: Daesh ataca a unidades del Ejército sirio con gases tóxicos

    El autor señala que la situación actual es distinta.

    "En primer lugar, al parecer, Damasco se dio cuenta de la inutilidad y del peligro potencial de llevar a cabo iniciativas militares no coordinadas con su aliado clave [Rusia]. Y segundo, Rusia parece preocuparse menos por lo que digan en Occidente".

    Al mismo tiempo, Moscú y Damasco están tratando de mitigar los efectos de la batalla entre la población civil con el levantamiento de albergues temporales para refugiados y dando asistencia sanitaria y alimentaria.

    Algunos expertos comparan la batalla por Alepo con la de Stalingrado —por supuesto, en otra escala y en otra época—. Pero en cualquier caso, se puede decir que las fuerzas empleadas son las adecuadas para la misión y, si no pasa nada extraordinario, los intensos combates que se libran en la ciudad terminarán en las próximas semanas.

    Las opciones de Damasco

    No obstante, el autor enfatiza que, aunque en los próximos días o semanas Damasco recupere el control total de Alepo, resulta complicado hacer un pronóstico sobre el futuro de la guerra.

    Una de las variantes, según Krámnik, es la ofensiva sobre Idlib, capaz, entre otras cosas, de detener la presión de los yihadistas sobre las zonas del norte de la provincia de Hama.

    Otra opción es intentar derrotar a Daesh en las regiones del este de Siria, pero para conseguirlo hace falta solucionar una serie de importantes problemas, señala el periodista.

    En primer lugar, Damasco tendrá que responder a la pregunta sobre cómo interactuar y relacionarse con los kurdos.

    "De lo contrario, un ataque contra Daesh será simplemente imposible, porque los estadounidenses no quieren abandonar sus intentos de aumentar su influencia sobre el Kurdistán".

    En segundo lugar, en caso de victoria en Alepo, será inevitable un contacto directo, y además inminente, de las tropas sirias con las turcas, y aquí surge otro gran problema. Es vital evitar un choque entre Damasco y Ankara, cuyas consecuencias pueden ser bastante impredecibles, especialmente tras las declaraciones de Erdogan sobre la necesidad de derrocar a Asad, advierte el autor.

    En tercer lugar, Krámnik cree que es poco probable que las monarquías del golfo Pérsico que apoyan a los yihadistas, así como la coalición occidental, que no respalda a los terroristas pero tampoco quiere la victoria de Damasco, no tomen ninguna medida de respuesta tras el éxito de Asad.

    Lea también: EEUU no descarta ataques contra Damasco

    En este contexto, Damasco cuenta con varias cartas bajo la manga, entre ellas, las conversaciones con las fuerzas aliadas, incluyendo las que antes pertenecían a la oposición.

    Además, el nivel de instrucción de combate de las unidades de Siria ha crecido en los últimos meses gracias a la ayuda de Moscú. Y, por supuesto, gracias al apoyo activo de las Fuerzas Armadas de Rusia, concluye Iliá Krámnik.

    Además:

    Erdogan explica a Putin su declaración respecto a Siria
    Turquía no permitirá crear un corredor kurdo en el norte de Siria
    Embajador de Rusia ante la ONU constata "fracaso real del concepto de oposición moderada"
    Rusia e Irán examinan operación humanitaria conjunta en Alepo
    Etiquetas:
    escenario, guerra, liberación, Alepo, Siria
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook