Widgets Magazine
12:15 GMT +324 Septiembre 2019
En directo
    Guerra en Yemen (archivo)

    La gran guerra 'proxy' 2.0: Irán y Arabia Saudí prenden el polvorín de Oriente Medio

    © AFP 2019 / Abdullah Al-Qadry
    Oriente Medio
    URL corto
    Por
    7435
    Síguenos en

    El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, responsabilizó a Irán de los últimos incidentes navales en el golfo de Omán y otros conflictos en Oriente Medio. Teherán respondió al acusar a Riad de militarismo y de intentar fomentar la crisis. Sputnik analizó las razones de la animadversión entre dos poderes del mundo musulmán.

    Las recientes declaraciones hechas por Teherán y Riad son parte de la confrontación prolongada entre dos países. Irán y Arabia Saudí han sido rivales e incluso enemigos jurados desde hace décadas. Ambos países cuentan con una enorme potencia e influencia en Oriente Medio y están resueltos a hacer todo lo necesario para hacer daño al otro.

    Las raíces del conflicto entre Irán y Arabia Saudí se remontan al pasado y tienen que ver, entre otras cosas, con la religión. El Estado persa y el Reino saudí pertenecen a las dos ramas principales del islam, la chií y la suní.

    Desde hace años, Teherán y Riad apoyan y ayudan a terceros para librar una guerra subsidiaria entre ellos. La tendencia es que los terceros sean grupos que compartan creencias religiosas con sus patrocinadores.

    Por ejemplo, Teherán apoya a los hutíes en Yemen, al presidente Bashar Asad en Siria y al grupo Hizbulá en el Líbano. Todas estas partes profesan diferentes ramas del islam chií. Una excepción sería Catar, que es un país suní. Durante la crisis de 2017, en las relaciones entre los países del golfo Pérsico, la parte iraní apoyó plenamente a Doha y mantiene buenas relaciones con los cataríes hasta hoy.

    Te puede interesar: ¿Le seguirá Catar el juego a EEUU?

    Pero las discrepancias entre ambos países no solo tienen que ver con aspectos religiosos, sino también políticos. El punto de inflexión en las relaciones entre Teherán y Riad fue la Revolución iraní de 1979.

    Antes de ella, Irán, al igual que Arabia Saudí, era aliado de EEUU. Los monarcas de Irán y Arabia Saudí, Mohamed Reza Pahleví y el rey Faisal, incluso se hicieron visitas oficiales recíprocas. Las relaciones con Riad cuando Irán era una monarquía eran bastante amistosas.

    Después de la revolución aparecen desafíos políticos y religiosos que cambian la situación de la región, declaró en un comentario a Sputnik el investigador de la Universidad de Catar Luciano Zaccara.

    "Ahí la rivalidad ha crecido bastante y se ha ido contaminando por distintos motivos. Se le han agregado justificaciones religiosas aunque yo creo que la principal causa de la rivalidad es una rivalidad política y principalmente por el liderazgo regional", señaló.

    Distintos acontecimientos regionales han contribuido a incrementar la tensión bilateral, la guerra entre Irán e Irak, la guerra del Golfo, la caída de Sadam Husein y la primavera árabe, enumeró Zaccara.

    Todos estos graves acontecimientos han incrementado la rivalidad estratégica y la rivalidad por la influencia sobre otros países de la región.

    Guerra de desgaste

    Ni Irán ni Arabia Saudí están ganando en esta guerra 'proxy' —subsidiaria—. Se trata de un enfrentamiento en el que no hay vencedores, explicó Zaccara.

    "El hecho de que estemos cada vez más cerca de un enfrentamiento armado no solo entre Arabia Saudí e Irán, sino entre otros Estados de la región, ha ido complicando la situación. Creo que el incremento de la tensión, que se viene viendo desde hace 40 años, produce más escenarios en los que hay más actores involucrados", dijo.

    En este sentido, no se puede decir que Irán o Arabia Saudí estén en la mejor situación. Hay momentos en los que Arabia Saudí ha estado en una posición mejor, y otros en los que Irán ha estado por delante, precisó.

    Cuando se firmó el acuerdo nuclear, parecía que Irán iba a salir ganando de toda esta situación.

    Más: ¿Cómo respondería Irán a la salida de EEUU del acuerdonuclear?

    Evidentemente no fue así, porque ha generado una contraofensiva mucho más grande. Además, se pensaba que la caída de Sadam Husein traería consigo el aumento de la influencia de Irán en la zona, pero en realidad solo ha traído más complicaciones, subrayó.

    En ciertos momentos también parecía que los países del Consejo de Cooperación del Golfo —que incluye a Arabia Saudí— iban a tener más una posición más dominante, pero no fue así.

    Además, se puede ver que hechos como la primavera árabe tampoco han sido muy beneficiosos para Arabia Saudí. La nación árabe también sufrió mucha presión por parte de las potencias internacionales. La primavera árabe ha afectado notablemente a la legitimidad del Gobierno.

    La confrontación con Catar y el caso del periodista saudí Jamal Khashoggi han dañado considerablemente el prestigio y la influencia de Arabia Saudí.

    No te lo pierdas: El 'gran juego' de Oriente Próximo: Turquía se une a Irán y Catar

    "Se podría decir que ninguno, ni Irán ni Arabia Saudí, sacan un balance positivo de esta confrontación regional, porque están involucrados en muchas situaciones en las que ambos salen mal parados", proclamó.

    Una 'guerra fría' con cabezas frías

    Por extraño que parezca, los dos países no buscan borrarse del mapa mutuamente. Para Zaccara, sería ilógico que trataran de aniquilarse. Ninguno de los dos puede pretender que el otro desaparezca, porque ambos están en la región durante milenios, indicó.

    "Arabia Saudí ha intentado contener a Irán desde 1979, a veces con mayor éxito y a veces con menor. Ha buscado quitarle el crecimiento a la influencia iraní y seguir manteniendo su propio dominio principalmente en el mundo árabe y en general en el mundo musulmán", enfatizó el experto.

    Irán, por su parte, no intenta hacer desaparecer a Arabia Saudí. Según el entrevistado, Teherán tiene que reconocer, le guste o no, la Meca y Medina están en territorio saudí. Esto no se puede negar. En consecuencia, Irán tampoco pretende eliminar a su vecino.

    El país persa trata de reducir su influencia en un mundo árabe en donde Irán tiene bastantes cosas que decir. Pero por la presión y por la contraposición que tienen los países del golfo Pérsico, apoyados por EEUU e Israel, su predominio es mucho menor, destacó Zaccara.

    "Creo que ninguno de los dos tiene la eliminación del otro como objetivo de su política exterior. Sobre todo, la desaparición de algunos de los dos generaría una cantidad de Estados menores, mucho más difíciles de controlar. Si desapareciera la estructura estatal, en Irán habría muchos Estados y lo mismo pasaría en Arabia Saudí", concluyó.

    Etiquetas:
    enfrentamientos, confrontación, Mohamed bin Salman, Irán, Arabia Saudí
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik