En directo
    Vlad Plahotniuc, líder del Partido Democrático de Moldavia

    La derrota del 'golpe de Estado': cómo la oligarquía casi se apodera de un país entero

    © Sputnik / Miroslav Rotar
    Europa
    URL corto
    Denis Lukyanov
    3691

    Parece que Moldavia por fin se ha despertado. Durante toda su existencia esta exrepública soviética no ha podido decidir qué camino quiere seguir, estar del lado de Rusia u optar por el desarrollo de las relaciones con la Unión Europea. Pero llegó el momento de dejar de lado las diferencias para poner fin al predominio de la oligarquía.

    Moldavia es un país pequeño, emparedado entre Ucrania y Rumanía, donde las tensiones políticas son realmente serias. Además, es una nación europea que desde hace mucho tiempo viene sufriendo dos flagelos: la oligarquía y la corrupción; los dos están estrechamente relacionados. Los dos activamente interfieren en el proceso político y este mismo hecho impide el desarrollo del país.

    Moldavia es el Estado más pobre de toda Europa. La frustrante situación hace que el país, efectivamente, sufra un verdadero éxodo. Centenares de miles de personas trabajan en el extranjero y muchos de ellos no planean volver. Esta tendencia evidentemente es el producto de la desesperación de la población que está cansada del desorden en el país.

    Los que se quedan en Moldavia a menudo viven una situación de miseria. Para más inri, en estos días el país acaba de tener la peor crisis política en toda su historia. Los socialistas prorrusos y la coalición proeuropea ACUM hicieron frente a los 'demócratas' controlados por el magnate más rico del país.

    Las raíces de la crisis

    Todo comenzó a finales de febrero de este año cuando se celebraron las elecciones parlamentarias en Moldavia. Estas elecciones eran de gran importancia para la escena política del país porque Moldavia es una república parlamentaria y los ganadores de los comicios deben formar Gobierno.

    Como resultado de la votación parlamentaria tres partidos consiguieron escaños prácticamente a partes iguales. El Partido Socialista —al que pertenece el presidente Igor Dodon—, que reunió 35 escaños, mientras que los proeuropeos del Partido Democrático y la coalición ACUM se hicieron con 30 y 26 escaños, respectivamente.

    Te puede interesar: Moldavia, dispuesta a decir 'adiós' a la OTAN

    Sería lógico que los partidos proeuropeos se unieran para crear una coalición con el fin de obtener la mayoría en el Parlamento y crear su propio Gobierno, pero la jefatura del partido ACUM se negó en rotundo a tratar con los 'demócratas' y sostuvo que este 'clan' es responsable del aislamiento del país, problemas económicos, miseria y éxodo masivo de la población.

    En este sentido, sería oportuno explicar quién está detrás de los 'demócratas' moldavos. Se trata de Vlad Plahotniuc, el hombre más rico del país. Actualmente es parlamentario y líder del Partido Democrático. Se le acusa de ejercer control clandestino sobre las fuerzas políticas y de estar involucrado en actividades delictivas.

    Más: Moscú, dispuesta a ayudar a Moldavia a resolver la crisis política

    Los intentos del oligarca de aferrarse al poder fueron desesperados. Plahotniuc hasta propuso a Rusia crear una coalición con el Partido Socialista de Moldavia.

    El presunto acuerdo suponía un cambio radical en la política exterior del país, que incluía la federalización del mismo, es decir, la creación de un Estado unido con Transnistria en forma de federación, un paso al que los grupos proeuropeos normalmente se oponen.

    Las negociaciones en cuanto a la coalición entre diferentes partidos moldavos se llevaron a cabo durante casi tres meses, pero todo en vano.

    La escalada

    La situación empeoró cuando el Tribunal Constitucional de Moldavia falló el 7 de junio que el día siguiente sería el último para formar Gobierno. En caso contrario, el presidente debería disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones.

    Bajo la amenaza de la disolución, los diputados del Partido Socialista y del bloque ACUM firmaron un acuerdo de coalición. El presidente Dodon apoyó la moción y nombró a la líder de ACUM, Maia Sandu, excandidata presidencial y política proeuropea, primera ministra del país. El Parlamento aprobó su candidatura junto al nuevo Gobierno.

    El Parlamento también proclamó que Moldavia es un 'Estado capturado' en el que todos los organismos públicos, incluido el Tribunal Constitucional, se encuentran bajo el control de Vlad Plahotniuc. La respuesta de este último no se hizo esperar mucho. En la madrugada del 9 de junio el Tribunal Constitucional declaró sin efecto legal las decisiones del Parlamento.

    No te lo pierdas: Moscú cree importante desarrollar relaciones con Chisinau

    El organismo judicial suspendió al presidente Dodon y nombró al ex primer ministro Pavel Filip —que forma parte del círculo íntimo de Plahotniuc— presidente interino de Moldavia. Filip disolvió el Parlamento moldavo e instó a unas elecciones anticipadas para el 6 de septiembre de 2019. La asamblea hizo caso omiso de la decisión y continuaron desempeñando sus funciones.

    Cada una de las autoridades se consideró la única legítima, pero el pueblo no parece estar de acuerdo.

    Según el sondeo realizado por la compañía moldava Date Inteligente, el 47% de los encuestados creen que solo el Gobierno de Maia Sandu es legítimo, el gabinete de Filip contó solo con el 18% de apoyo popular. Hubo también los que consideraron que ninguno de los dos es legítimo, un tercio.

    La Unión Europea así como Rusia celebraron el trabajo encaminado a la formación de la coalición parlamentaria. El presidente ruso, Vladímir Putin, personalmente comentó la situación en el país europeo. Dijo que el poder en Moldavia "está usurpado por estructuras oligárquicas" y expresó su pleno apoyo al mandatario moldavo, Igor Dodon.

    La situación se resolvió de manera bastante inesperada. Tras una semana de confrontación entre dos Gobiernos, el Partido Democrático de Moldavia anunció este 14 de junio que Pavel Filip y todos los ministros de su Gobierno dimitirían. Por ahora no se sabe quién o qué influyó sobre el Partido Demócrata.

    Más: Rusia reitera su apoyo al presidente moldavo Igor Dodon y sus aliados

    El presidente de Moldavia ya felicitó a sus compatriotas por la victoria, pero agregó que no es el final.

    En estos momentos queda poco claro cómo se va a desarrollar la situación, pero una cosa es evidente: a Moldavia todavía le espera un largo y difícil camino hacia la reconciliación política.

    Etiquetas:
    Pavel Filip, Igor Dodon, Maia Sandu, crisis política, Moldavia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik