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SPUTNIK
Kaliningrado
El enclave ruso que se convirtió en la piedra en el zapato de Europa

por Denis Lukyanov

© Foto: Sputnik / Yevgeny Odinokov

La región de Kaliningrado tiene una ubicación muy peculiar en la Federación de Rusia y no comparte fronteras con el resto del país.

Este territorio está rodeado por los países de la Unión Europa y los miembros de la OTAN, por lo cual tiene un enorme valor estratégico para Moscú.

Sputnik te cuenta cómo es el bastión ruso en el viejo continente.
Valor estratégico

© Foto: Sputnik / Igor Zarembo

Como es de esperar, la existencia de un bastión ruso en el corazón de Europa les conviene poco a los países miembros de la OTAN. El enclave ruso impide al bloque dominar el mar Báltico y asegura los intereses de la Federación de Rusia.

Realmente Kaliningrado se ha convertido en la piedra en el zapato de Europa y de la Alianza Atlántica lo que les hace a algunos volver a plantear la cuestión de la soberanía sobre esta región.

La llamada 'cuestión de Kaliningrado' supone que existe la posibilidad de devolver dicha zona a Alemania. El problema principal con este tipo de pensamiento es que el mismísimo Gobierno germano jamás ha reclamado esta región.

Además, la mayor parte de la población de la región de Kaliningrado está representada por rusos y es totalmente imposible que incluso en un referéndum la mayoría vote por tal opción.
La soberanía de Rusia sobre esta tierra es indudable porque la entrega de este territorio a la URSS —y Rusia es el país heredero de la Unión Soviética— está confirmada por documentos internacionales y es el resultado directo de la Segunda Guerra Mundial.

Si alguien se atreve a poner en duda los resultados de la Segunda Guerra Mundial, entonces habría que redibujar todas las fronteras de Europa que se formaron en la época de la posguerra. Los países miembros de la OTAN como Polonia y Lituania perderían una parte significativa de su territorio. Pero parece que en esto se piensa muy rara vez.

Está claro que dichos países no quieren perder sus territorios, pero por extraño que parezca esto no impide a algunos de sus ciudadanos hablar acerca de la soberanía sobre Kaliningrado.
El buque Yaroslav Mudri llega al puerto de Baltisk
© Foto: Sputnik / Igor Zarembo

La región de Kaliningrado está localizada de tal manera que no comparte frontera con el aliado de Rusia, Bielorrusia, si bien está solo a 70 kilómetros del país eslavo.

Esta distancia constituye la frontera entre Polonia y Lituania y tiene una enorme importancia para la OTAN porque es el único corredor terrestre entre los países del Báltico y el resto del territorio de la Alianza.
La Armada y el Ejército precisamente son los dos activos más valiosos de Moscú en Kaliningrado. La región sirve como la sede de la Flota del Báltico ruso. La base naval más grande de Rusia en el mar Báltico se encuentra en la ciudad de Baltisk, la localidad más occidental de todo el país euroasiático.

Otro componente inalienable de la defensa de la región son las tropas terrestres que cuentan con una amplia presencia en la región y disponen de todas las herramientas necesarias para repeler cualquier ataque enemigo. Rusia también cuenta con otro activo valioso en la región que es la aviación.
El sistema de misiles ruso Iskander
© Foto: Sputnik / Yevgeny Odinokov

Después de que la Alianza Atlántica desplegara sus misiles en Europa del Este, concretamente en Polonia, el Gobierno de Rusia tomó la decisión de emplazar sus sistemas de misiles Iskander en la región de Kaliningrado como una medida de respuesta.

Estas armas siguen en este territorio hasta el día de hoy. El portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, declaró en 2017 que es imposible retirar los misiles rusos de Kaliningrado sin saber cuáles son los planes del bloque en cuanto al sistema de misiles antirruso.
Geografía
© Foto: Sputnik / Alexey Filippov

Kaliningrado es la región más occidental de la Federación de Rusia, bañada por las aguas del mar Báltico, la laguna del Vístula y la laguna de Curlandia. Limita con dos países europeos, Lituania —por el norte y el este— y Polonia —por el sur—.

La distancia más corta entre la región y el resto del territorio de Rusia se cifra en 360 kilómetros. Aunque la región está separada por tierra, está conectada con la región rusa de Leningrado por mar.
Dicho territorio es relativamente pequeño, tiene una superficie de casi 14.000 kilómetros cuadrados, un poco más grande que las islas Malvinas. El río más largo de la región en Pregolia —también conocida como Pregel—.

La región carece de montañas y es, en esencia, una llanura enorme. Solo en la zona sureste de la región hay una zona elevada donde las alturas pueden alcanzar 230 metros sobre el nivel del mar.
El istmo de Curlandia
© Foto: Sputnik / Yevgeny Odinokov

El clima de la región de Kaliningrado se define por su posición geográfica en la costa, es decir, aquí hay una gran influencia del mar Báltico. En la ciudad de Kaliningrado el clima es marítimo con la influencia de la corriente del Golfo.

Las temperaturas en enero —el mes más frío— oscilan entre -4oC y 0oC, mientras en julio, el mes más caliente, varían entre +13oC y +23oC.
Historia
Foto: CC0
Las tierras de la región de Kaliningrado tienen un gran e inigualable legado histórico. Desde el siglo V este territorio y zonas adyacentes fueron poblados por tribus de prusianos.

Este pueblo no tiene ninguna relación con la Prusia alemana que toma su nombre prestado de este grupo étnico. Los prusianos eran un pueblo báltico que comparte la misma ascendencia con las naciones contemporáneas de Lituania y Letonia.

Los prusianos eran paganos lo que no le gustaba a los cristianos de Europa. A principios del siglo XIII los papas sancionaron campañas contra estas tribus.

Efectivamente estas ofensivas se sometieron a cruzadas que tenían como objetivo convertir a los lugareños de esta zona al cristianismo. Sin embargo, los prusianos ofrecieron una fuerte resistencia.
Pronto a los esfuerzos de subyugar a los prusianos se sumó la Orden Teutónica, una organización de carácter religioso-militar creada por cruzados alemanes. La región empezó a ser repoblada con los colonos de ascendencia alemana. A mediados del siglo XIII, esta zona vio dos revueltas significativas iniciadas por la población prusiana, pero no tuvieron mucho éxito.

Justo en esta época se fundan los primeros castillos que con el paso de tiempo se convertirían en los baluartes del Estado de la Orden Teutónica. Entre ellos, el castillo que se convirtió en la ciudad que pasó a denominarse Königsberg, nombre predecesor de Kaliningrado.
Caudillo de los prusianos Herkus Monte
Foto: CC BY-SA 4.0 / Zilvinasdanys / Herkus Mantas

Durante el reinado de Alberto I el Estado de la Orden Teutónica fue secularizado y se convirtió en el Ducado de Prusia. Luego, en 1657, pasó a formar parte del nuevo estado Brandeburgo-Prusia.

Un siglo después, durante la guerra de los Siete Años, la Prusia Oriental fue incorporada en 1758 al Imperio ruso y permaneció así hasta 1762. Fue la primera vez en la historia que este territorio fue ruso.

A partir de 1871 este territorio fue una de las regiones del Imperio alemán y como consecuencia, desde 1933, fue parte del Tercer Reich. Durante la guerra la ciudad era uno de los principales centros industriales y militares de la Alemania nazi.
En 1944 la urbe fue gravemente dañada por los bombardeos llevados a cabo por la Real Fuerza Aérea británica. Como resultado de este ataque aéreo el centro histórico de la ciudad —donde no hubo instalaciones militares— se quedó casi completamente destruido. Asimismo, más de 4.000 habitantes perdieron sus vidas, aproximadamente otros 200.000 se quedaron sin techo.

Königsberg se convirtió en el escenario de batallas muy sangrientas durante la Ofensiva de Prusia Oriental, una operación estratégica del Ejército Rojo. Más de 120.000 soldados soviéticos perdieron sus vidas en el operativo. Los lugareños dicen que cada centímetro de la tierra de Kaliningrado está empapado con la sangre de los soldados soviéticos.
La ofensiva soviética en Prusia Oriental
© Foto: Sputnik

Después de la guerra, durante la Conferencia de Potsdam, los aliados decidieron entregar la parte norte de la Prusia Oriental —un tercio de la región— a la URSS. El resto —dos tercios— pasó a formar parte de la Polonia socialista. La población alemana fue deportada de la zona para 1947.

La región de Königsberg fue repoblada por los ciudadanos soviéticos de las zonas de Rusia y Bielorrusia que resultaron más dañados por la invasión nazi. En 1946 la ciudad y la región fueron renombradas en honor del difunto político soviético Mijaíl Kalinin y las denominaron Kaliningrado.
Cultura y lugares de interés
© Foto: Sputnik / Alexey Filippov

Kaliningrado es conocido mundialmente como la región del ámbar teniendo en cuenta que posee las reservas más grandes de este material precioso. En la región hay una enorme cantera donde se extrae ámbar en la localidad Yantarni.

Allí el material se procesa en una fábrica local y luego se exporta y se vende en todas partes del mundo. El ámbar es caro: un ejemplar de dos o tres kilogramos de peso sin procesar puede venderse en una subasta por más de 5.000 dólares.

Otra riqueza de Kaliningrado es su legado arquitectónico. La Orden Teutónica durante su existencia erigió un gran número de castillos en todas las partes de la región.

Lamentablemente la mayoría de ellos fueron gravemente dañados por los bombardeos de la aviación británica durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, si decide viajar por la región todavía se puede encontrar sus restos.
El más grande, el castillo de Königsberg, también sufrió daños considerables, aunque sobrevivió la guerra. No obstante, las autoridades soviéticas decidieron en 1967 derribar el edificio. En su lugar empezaron la construcción de la Casa de los Soviets que está terminada hasta el día de hoy. El arquitecto de este edificio se inspiró en el estilo de la capital brasileña, Brasilia.

Inicialmente estaba previsto realizar un proyecto de reconstrucción del castillo de Königsberg, igual que se hizo en el caso de la catedral de Königsberg y la sinagoga de Königsberg. Pero recientemente el gobernador de la región, Antón Alijánov, ordenó finalizar las obras de construcción de la Casa de los Soviets para que las autoridades de la región se muden a este edificio en un futuro próximo.
La Casa de los Soviets
© Foto: Sputnik / Yevgeniya Novozhenina


El antiguo Königsberg es conocido por sus siete antiguos puentes que conectan diferentes partes de la ciudad a través del río Pregel. Entre los habitantes de la ciudad era popular un acertijo que consistía en encontrar un recorrido que permitiera pasar solo una vez por cada uno de los puentes y regresar al lugar de inicio.

Este se convirtió en un problema matemático que fue resuelto en 1736 por el matemático ruso de origen suizo Leonhard Euler quien comprobó que es imposible cruzar solo una vez por cada puente lo que dio origen a la teoría de grafos. Al día de hoy la cantidad de puentes en Kaliningrado ha aumentado y ahora hay ocho puentes lo que hace resoluble el problema.
Quizá el lugar de interés natural más conocido de la región de Kaliningrado es el istmo de Curlandia. El istmo es muy estrecho y tiene una longitud de 98 kilómetros, mientras la anchura oscila entre 400 y 3.800 metros. Está compuesto mayormente de dunas de arena. El istmo de Curlandia está dividido en dos partes, una pertenece a Rusia y la otra está bajo la soberanía de Lituania.

Cerca de la frontera con Lituania se encuentra el Bosque Danzante compuesto de pinos torcidos en forma de espirales cerca de sus raíces. La razón exacta de esta anormalidad es desconocida si bien, de acuerdo con una teoría, es causada por las actividades de una subespecie de oruga.
El istmo de Curlandia
© Foto: Sputnik / Igor Zarembo

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Fotos: Sputnik, Wikimedia Commons
Texto: Denis Lukyanov
Diseño: Denis Lukyanov