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    JERUSALÉN (Sputnik) — La acusación formal de la Fiscalía General del Estado de Israel contra el primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, por fraude, cohecho y abuso de confianza en tres casos de corrupción ha provocado fuertes tensiones en su partido, el Likud, líder de la derecha israelí.

    El Comité Central de esta formación tiene previsto reunirse este 8 de diciembre por la noche en Tel Aviv para decidir, entre otros puntos, si celebra unas elecciones primarias para escoger a su futuro líder.

    Hasta ahora solo el diputado del Likud Gideon Saar, que fue ministro de Educación de Netanyahu, pero que en los últimos años mantiene con él un enfrentamiento notorio, ha cuestionado abiertamente que el primer ministro en funciones siga encabezando el partido y ha pedido primarias con urgencia.

    Aunque otras figuras del Likud como el presidente del Parlamento, Yuli Edelstein, número dos de esta formación en la Knéset, aspiran a liderarla y estarían dispuestos a presentarse a unas primarias, según informó el Canal 12 de la televisión israelí.

    Edelstein es uno de los pesos pesados del Likud que se ha mantenido en silencio tras la acusación oficial de Netanyahu, pero que ahora parece que estaría moviendo ficha para intentar sustituir a Netanyahu a la cabeza del Likud.

    Si él y Saar se presentaran a unas primarias, quizás Netanyahu tendría más posibilidades de salir reelegido líder porque el voto contra el primer ministro quedaría dividido.

    Según el Canal 12, el presidente de la Knéset ha estado estudiando el terreno en los últimos días para comprobar cuáles serían sus posibilidades de ganar unas primarias frente a Netanyahu y ha mantenido reuniones con diversas figuras del partido.

    No obstante, su oficina negó estas informaciones y aseguró que los encuentros de Edelstein con diputados solo responden a "una cuestión: formar un Gobierno y evitar otras innecesarias, costosas e irresponsables elecciones" generales, las terceras consecutivas en Israel en menos de un año.

    Netanyahu accedió públicamente a la celebración de primarias en el Likud, pero ha estado haciendo todo lo posible para que no se produjera antes del 11 de diciembre, día en que se acaba el plazo que los diputados tienen legalmente para intentar formar gobierno con el apoyo de al menos 61 legisladores.

    Hace dos semanas, Netanyahu llegó a un acuerdo con el presidente del Comité Central del Likud, Haim Katz, de que se celebrarían elecciones para escoger al líder del partido en un período máximo de seis semanas. La fecha de las primarias que más se baraja es el 22 de diciembre.

    Los 3.700 miembros del Comité Central del Likud recibieron una invitación para asistir a una reunión del Comité Central del partido esta noche en un pabellón de la Expo Tel Aviv.

    La reunión, que originalmente estaba programada para el 5 de diciembre, se pospuso hasta hoy debido a la visita de Netanyahu a Portugal la semana pasada.

    A la última reunión del Comité Central del Likud asistieron solo alrededor del 10% de los miembros del comité, pero hoy se espera que la participación sea mucho mayor.

    Según informa el diario israelí Maariv, miembros del Comité Central del Likud creen que parte de sus militantes "han empezado a sentir que ha comenzado una nueva era, una era en la que el campo de Gideon Saar se enfrenta al de Benjamín Netanyahu".

    La agenda de la reunión del Comité Central del Likud todavía no está clara. Originalmente, el único tema que se suponía que incluía era una moción para cancelar las elecciones internas para confeccionar la lista del Likud en las próximas elecciones, si se convocan.

    Luego se especificó que se votaría sobre la posible celebración de primarias y las expectativas de muchos militantes y simpatizantes son muy altas.

    No obstante, las opiniones de las principales figuras del partido son muy heterogéneas: desde los que se han atrincherado alrededor de Netanyahu cual paladines, pasando por los que han permanecido en silencio sin actuar o moviendo los hilos entre bastidores, y por los pocos que han hablado abiertamente en contra de Netanyahu o a favor de las primarias, capitaneados por Saar.

    El 7 de diciembre, el diputado David Bitan dijo que tenía intención de actuar para evitar que se celebren las primarias. En una entrevista con Tzur Hadassah, Bitan señaló que pretendía obtener las firmas de 800 miembros del Comité Central del Likud para exigir volver a examinar la cuestión de convocar primarias.

    Por su parte, el diario Israel Hayom, gratuito y el más leído en Israel, señaló que un número cada vez mayor de miembros del Likud considera que unas terceras elecciones generales podrían poner en peligro el control del poder por parte de la derecha en Israel, aunque solo Saar se ha atrevido hasta ahora a hacer comentarios de ese tipo públicamente.

    Saar afirmó en una entrevista con Israel Hayom que "la situación hoy ya no está del todo clara, si nos dirigimos a una tercera elección con Netanyahu como líder del Likud, el gobierno de derecha estará en riesgo".

    "En el mejor de los casos, continuará en el mismo punto muerto en el que el país ha estado durante un año y que ha sido gravemente perjudicial para los ciudadanos del país y ha profundizado las divisiones en la sociedad y ha dañado la economía", subrayó Saar.

    La segunda opción, según él, es que se forme un gobierno de izquierda.

    "Ya hay 57 diputados en el bloque de nuestros rivales políticos. En otras palabras, están más cerca de tener una mayoría en la Knéset que nosotros", alertó el diputado.

    Saar sentenció que "solo un cambio en el liderazgo del Likud por medio de elecciones primarias puede garantizar que el Likud permanezca en el poder".

    El diputado enfrentado a Netanyahu aseguró contar "cada con más y más apoyo de los miembros del Likud, miles de miembros de base del Likud se han comunicado conmigo y cada día más alcaldes y líderes se unen para apoyarme", a pesar de las críticas públicas que le han llovido desde algunos sectores del partido.

    El diputado del Likud Yoav Kisch anunció el 7 de diciembre que respalda a Saar para que se convierta en el nuevo líder del Likud.

    "No he atacado a Netanyahu. Respeto al primer ministro a pesar de la calumnia y la incitación en mi contra. El Likud es un movimiento democrático, y una competición democrática siempre es legítima y solo sirve para fortalecer el movimiento", concluyó Saar en su entrevista con Israel Hayom. 

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    fraude, acusaciones, corrupción, Benjamín Netanyahu, líder, partido, elecciones, Israel, Likud
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