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    Como parte de su caravana de retorno a Bolivia luego de un año en el exilio, el expresidente Evo Morales visitó por algunas horas la población de Orinoca, en el departamento de Oruro (oeste), donde dio sus primeros pasos. Tuvo un recibimiento muy cálido por parte de sus bases indígenas.

    El expresidente Evo Morales visitó la comunidad de Orinoca, en el departamento de Oruro (oeste), como parte de su caravana de retorno a Bolivia luego de un año en el exilio tras el golpe de Estado que lo derrocó el 10 de noviembre de 2019. Luego de recibir el cariño de la población donde nació, y de pueblos aymaras vecinos, Morales volvió a subir a la camioneta 4x4 para emprender rumbo a la ciudad de Oruro.

    En Orinoca, desde el amanecer comenzaron a juntarse indígenas aymaras, provenientes de comunidades (llamados ayllus) situadas en las cercanías de este poblado del Altiplano —lindero con la república de Chile— en cuyas pampas pastan llamas, ovejas, hacen sus huecos los tatús, crecen los sembradíos de quinua y papa.

    ​Miles de indígenas visitantes se mezclaron con los locales. Lucían sus coloridos ponchos, sombreros, bastón de mando aquellos que eran autoridades originarias. Las mujeres agitaban sus amplias polleras mientras bailaban al ritmo de la tarqueada y otros sones andinos.

    Cada tanto, miraban al horizonte en esa ruta que va hacia Argentina, por donde vino el hijo predilecto de Orinoca proveniente de su refugio en Buenos Aires. Pero la caravana no llegó hasta el mediodía, tal como estaba previsto.

    La llegada de Evo

    Recibimiento a Evo Morales en Orinoca
    © Sputnik / Sebastián Ochoa
    Recibimiento a Evo Morales en Orinoca

    El expresidente, a quien seguían llamando "presidente Evo", bajó en silencio de su movilidad, con su barbijo de wiphala. Al instante estalló el griterío, las bandas musicales tocaron con ganas y algunas autoridades hicieron sonar sus pututus, que son cornetas hechas con cuernos de vaca.

    Durante un kilómetro caminó acompañado del exvicepresidente Álvaro García Linera, con quien recibió lluvias de confeti, flores, abrazos, besos, palmadas, y los golpes de los equipos de los medios de prensa allí presentes, cautivos del torbellino humano.

    Atravesaron una serie de arcos formados con flores, wiphalas, banderas bolivianas, del Movimiento Al Socialismo (MAS) y aguayos. Ingresaron al microestadio Dionisio Morales Choque, denominado así en honor al padre de quien fuera presidente de Bolivia entre 2006 y 2019.

    ​"Vengo de fiesta en fiesta", dijo finalmente Morales a la multitud. "Anteayer, 8 de noviembre, el día en que se amotinaba la Policía en 2019, el hermano Lucho Arce asumió como presidente. Fue una gran fiesta", advirtió.

    "El 9, ayer, retornamos de Argentina a Bolivia: otra fiesta. Ahora estamos festejando aquí en Orinoca. Mañana también en el Trópico de Cochabamba va a estar la gente concentrada", agregó Morales, a quien le habían puesto un poncho y un casco de minero.

    "Esta es la fuerza del pueblo boliviano. Sigo convencido de que unidos podemos liberarnos, unidos podemos derrotar a los enemigos internos y externos de la gente humilde, de los pobres", dijo a sus bases indígenas, quienes antes de que hablara su líder le habían presentado diversas danzas y músicas folclóricas de los Andes.

    "La lucha no es solamente de carácter programático. Es más de carácter ideológico, cultural. Es una lucha permanente, una lucha de ideas. Las grandes transnacionales, los ricos, nos quieren dominar. Y nosotros a veces los derrotamos", reconoció Morales, quien luego de un año en el exilio hace su retorno triunfal a su patria.

    "Ese golpe de hace un año atrás, no solamente fue para que Evo no sea presidente. Fue un  golpe para saquear nuestros recursos naturales. Ahí otra vez nos hemos organizado y, luego de un año, derrotamos a los golpistas. Muchas gracias hermanas y hermanos, a Oruro, a todas y a todos", dijo el expresidente, evidentemente emocionado. 

    Desde la testera, rodeado de líderes campesinos, campesinas, indígenas y obreros, Morales comentó que en Orinoca el MAS obtuvo el 99,28% de votos en las elecciones del 18 de octubre pasado, cuando el partido de Morales se impuso en todo el país con el 55,1%

    Enumeró que en Raqaypampa, territorio indígena de Cochabamba, el MAS consiguió el 99,21%. Y en las poblaciones del Trópico llegó al 97%.

    "Les comento esto porque ¿qué dice la OEA [Organización de los Estados Americanos]? En las poblaciones donde se gana con más del 80 o 90% es fraude para ellos", dijo Morales, quien acusa a este organismo continental de haber apoyado al golpe del Estado contra su Gobierno.

    "Ahora, no sé en cuántas comunidades ganamos con más del 90%. Es histórico, inédito. Así recuperamos la patria. Ahora, otra vez, nuestro proceso de cambio está en el Gobierno", dijo satisfecho.

    Agradecimiento a las juventudes

    En su discurso, Morales se acordó de las múltiples organizaciones juveniles del MAS que surgieron durante el último año, las cuales enfrentaron al gobierno de facto de Jeanine Añez. "Saludo a las juventudes. Me han sorprendido", les dijo. Entre el público, diversas agrupaciones de jóvenes empezaron a corear el nombre del expresidente.

    "En nuestra gestión, gracias a la unidad del pueblo empezamos a recuperar los recursos naturales. Por eso ahora cambió la situación económico-social del país. Tantas obras que hemos hecho. No es regalo de Evo: es la unidad del pueblo boliviano", sostuvo el líder aymara.

    "Nuestro proceso ha avanzado, con resultados, porque el programa viene del pueblo", aseguró Morales a las miles de personas reunidas en Orinoca. "Con el poder político pudimos nacionalizar, la nacionalización se convirtió en política de Estado. Y ya no la política del Imperio, que eran las privatizaciones", comentó.

    "Con el programa del pueblo es posible dar pasos importantes", afirmó el exmandatario, quien terminó su discurso y siguió viaje. Tanto apuro llevaba, que ni siquiera se quedó a comer en su comunidad natal.

    La caravana de 30 camionetas volvió a la ruta, aunque cada tanto se detenía para saludar, abrazar y estrechar manos en las poblaciones que esperaban con sus banderas al paso de Morales.

    ​​Este miércoles 11, Morales pasará por la ciudad de Cochabamba, de camino a las poblaciones del Trópico donde se inició como dirigente campesino en la década del 80. En la ciudad de Chimoré lo espera su nuevo domicilio.

    Etiquetas:
    Orinoca, Oruro, regreso, Bolivia, Evo Morales
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