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    Elecciones generales en Bolivia (2020) (183)
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    LA PAZ (Sputnik) — El socialista Luis Arce juró como nuevo presidente democrático de Bolivia, para el período 2020-2025, marcando el retorno al poder del Movimiento Al Socialismo (MAS) un año después de la insurrección derechista que puso fin al ciclo de 14 años del indígena Evo Morales.

    "Sí, juro", respondió Arce con voz fuerte a la pregunta de rigor que le hizo a las 10:43 hora local (14:43 GMT) el vicepresidente David Choquehuanca, quien había jurado minutos antes, en una sesión del Parlamento a la que asistían varios gobernantes y misiones especiales de varios países.

    El nuevo presidente recibió luego la banda que lleva los colores de la bandera nacional y la medalla del siglo XIX que simbolizan su mando, en medio de prolongados vítores de la bancada masista mayoritaria en el parlamento, tras lo cual un coro cantó el himno nacional.

    La asamblea guardó luego un minuto de silencio por las víctimas del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez, antes de los discursos de asunción de los nuevos gobernantes.

    Luis Arce inicia su primer discurso como presidente de Bolivia hablándole a su familia: "Como Ministro sacrifiqué muchas cosas con ustedes para servir a la patria. Hoy les pido cinco años mas de paciencia y tolerancia".

    "Gobernaremos con responsabilidad e inclusión representando a todas y a todos, afrontando cambios necesarios con el objetivo de que Bolivia vuelva a la senda de estabilidad lo antes posible", dijo Arce en su discurso inaugural.

    "Ratifico mi compromiso de trabajar en unidad y escuchando al pueblo boliviano. Vamos a reconstruir la Patria que amamos. Devolveremos estabilidad y certidumbre económica social a todas y todos los bolivianos. Somos un pueblo fuerte", añadió.

    ​Desafíos

    Arce proclamó la recuperación de la democracia como el mayor logro de la Bolivia actual y pidió unidad para enfrentar la crisis económica desatada, según dijo, por el golpe de Estado de noviembre de 2019 y agravada por el mal manejo de la pandemia del COVID-19.

    ​"Tenemos ante nosotros el gran desafío de volver a reconstruir nuestra economía, de generar certidumbre, de generar crecimiento con redistribución del ingreso, [y] de reducir las desigualdades económicas", añadió.

    "Queremos iniciar una nueva etapa de nuestra historia. Nuestro Gobierno buscará reconstruir nuestra patria en unidad para vivir en paz", dijo el presidente. "Bolivia fue escenario donde se sembró miedo muerte y discriminación, se usó la pandemia para prorrogar un Gobierno de facto", expresó.

    ​"Venceremos a la pandemia [y] triunfaremos sobre la crisis económica como ya lo hemos hecho en años anteriores porque somos un pueblo luchador, perseverante y valiente", aseguró Arce.

    El nuevo presidente, quien fue ministro de Economía durante 12 de los 14 años de las pasadas gestiones de Morales, señaló que la crisis económica actual no podía ser atribuida solo a la pandemia sino que se originó tras el golpe del año pasado, cuando el Gobierno de Áñez liberalizó la política económica.

    El mal manejo de la pandemia de COVID-19 que ha golpeado a Bolivia, país de 11,6 millones de habitantes, con más de 142.000 contagios y casi 9.000 decesos hasta este fin de semana, con una tasa de letalidad de 6,2 por cada 100 contagios, la más alta de la región, solo ha agravado la crisis desatada por el golpe, sostuvo.

    Añadió que frente a ello la recuperación de la democracia, a través de las recientes elecciones, representaba un "retorno de la esperanza" para reconstruir la economía "con estabilidad, certidumbre, inversiones públicas, redistribución del ingreso y reducción de las desigualdades".

    Arce no dudó en definir varias veces como anticonstitucional al Gobierno de Áñez, que la ahora exgobernante defendió como "sucesión constitucional", y sostuvo que la instalación del nuevo Gobierno representaba el restablecimiento de una democracia para todos y no excluyente.

    "La población boliviana votó por la paz y la estabilidad, la esperanza y la dignidad, el reencuentro entre todos. Ese voto de 55% no es de Luis Arce ni de David Choquehuanca, es producto de la conciencia de un pueblo que no quiere libertad para unos cuantos sino para todos", insistió.

    Por su parte, Choquehuanca destacó la recuperación de valores ancestrales de unidad y solidaridad, como claves democráticas del nuevo Gobierno, que se propone restablecer el "proceso de cambio" iniciado en 2006 por Morales.

    La presidenta transitoria Jeanine Áñez, quien condujo una complicada transición de un año como gobernante autoproclamada tras la crisis de 2019 y fracasó en su afán de aniquilar al MAS, no estaba incluida en los actos de transmisión de mando. Tampoco asistió Morales, quien todavía alistaba su regreso desde el exilio en Argentina. 

    El rey de España, Felipe VI, y los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; de Colombia, Iván Duque, y de Paraguay, Mario Abdo, destacaron entre los dignatarios extranjeros que asistieron a la asunción de Arce y Choquehuanca.

    Estuvieron también altas delegaciones de una quincena de otros países, organismos internacionales, parlamentos y grupos políticos multinacionales.

     

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    Etiquetas:
    David Choquehuanca, Luis Arce, investidura, Bolivia
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