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    Elon Musk, CEO de Tesla y el tercer hombre más rico del mundo, divulgó hace unos días en su cuenta de Twitter que se había sometido cuatro veces a un mismo test de antígenos y que, al mismo tiempo, dos habían dado positivo y otros dos, negativo. Luego Musk comunicó que tras ver los resultados acudiría rápido a hacerse una PCR. 

    Pero ¿qué diferencia hay entre un test de antígenos y una PCR?, ¿cuál tiene mayor grado de fiabilidad? Con ayuda del profesor de Enfermería de la Universidad de Granada José Luis Gómez Urquiza, Sputnik explica cuáles son los tipos de test de detección de coronavirus, cómo se realizan, cuáles son más fiables y cuáles son sus diferencias.

    • Test PCR 
      Se realiza con un hisopo largo por la nariz y como se tiene que mandar al laboratorio, los resultados suelen tardar alrededor de 24 horas "siempre que no haya colapso y todo funcione correctamente". Esta prueba busca material genético del virus (ARN, RNA en inglés). Pasada la enfermedad no tiene sentido hacerla, hay que hacerla en el momento en el que se tienen síntomas o cuando se ha estado en contacto con un positivo. No se recomiendan para un cribado de la población total por lo complejo de su elaboración y el coste de su realización.

      La PCR es la prueba más fiable por el momento. Detecta y cuantifica el virus porque revela el fragmento del material genético propio del virus, por tanto, detecta la presencia del virus en tu organismo incluso en las primeras fases de la infección respiratoria. Presenta un grado de complejidad, por lo que necesita personal entrenado y preparado para su realización.

    • Test de antígenos 
      Se realizan en 10-15 minutos introduciendo un hisopo largo por la nariz o por la garganta al igual que la PCR y lo que detecta son las proteínas de su superficie. A diferencia de la PCR, estos test rápidos no identifican el ARN del virus, sino que detectan antígenos del virus (proteínas de su superficie) que es otra manera de conocer si el paciente está infectado ya que se encuentran esas proteínas del virus en la muestras de exudado nasofaríngeo. Este test es la prueba que mayoritariamente suelen hacer en los centros de salud cuando se tienen sospechas de los primeros síntomas. Sin embargo, pierde mucha eficacia a partir de la primera semana del contacto con el positivo o la aparición de los síntomas. 
    "Hay confusión con el nombre. A estos test también se le están llamando test rápidos como se le llamaban antes a las pruebas serológicas rápidas pinchando en el dedo con una gota de sangre. Son test rápidos porque se hacen en 15 minutos, pero hay dos tipos. No hay que confundirlo con el test rápido serológico", aclara el doctor en Enfermería.
    • Test serológico:

      Se realizan siempre con una muestra de sangre. Existen dos tipos:

      1. Gota de sangre. Tarda entre 10-15 minutos. No es de las más eficaces, suelen mostrar una baja sensibilidad en los primeros días tras la aparición de los síntomas, por lo que se debe de tener cautela con los resultados negativos. Se está usando sobre todo para cribados poblacionales.  

      2. Muestra de sangre. También denominado como test ELISA. Es más eficaz que la que se hace con una gota de sangre, pero tarda más, alrededor de 24 horas, porque los resultados se analizan en el laboratorio. Es la única prueba que tiene sentido hacerse tras haber pasado la enfermedad para ver si hemos desarrollado anticuerpos.

    Como vemos, dentro de las pruebas serológicas hay una más rápida y otra no tanto. A la rápida se le llama "test rápido serológico" y se ve si hay anticuerpos en sangre para ver si ya hemos pasado la enfermedad. "No detecta en sí los virus, sino cómo tu cuerpo está respondiendo de manera inmune frente a ellos". Para ello se dan dos valores: el IgM y el IgG. El IgM es una especie de anticuerpos que aparecen más rápido que los IgG y que se cree que teniendo IgM en el momento del resultado de la prueba, se estaría pasando la infección de coronavirus, "aunque no está del todo claro", matiza Urquiza. Mientras que con la IgG se supone que no tienes la infección activa, sí tienes memoria inmunitaria de ese tipo de anticuerpos. 

    "Todo el mundo quiere tener IgG positiva, que son anticuerpos una vez que se ha pasado la infección y que nos otorgan una especie de inmunidad", dice Urquiza.

    En cuanto a la realización de las pruebas, algunas de ellas pueden ser más molestas que otras. De hecho son muchos los que se han quejado del dolor al realizarse una PCR o test de antígeno:

    ​El Grupo de Trabajo Multidisciplinar (GTM) que asesora y apoya al Gobierno en materias científicas relacionadas con el COVID-19 publicó un informe en el que aseguraban que las muestras a analizar se podían hacer o bien mediante raspado con hisopo de la mucosa nasofaríngea y orofaríngea, o con muestra de saliva. Si estas pruebas también se pueden realizar por la garganta, le preguntamos al experto por qué mayoritariamente se solían hacer por la nariz: "Se sabe que la parte donde más se suele acumular el virus es la parte nasofaringe, aunque se podría hacer también por la parte orofaríngea, situada en la garganta, la zona de la nariz es donde mayormente se acumula el virus", admitió. 

    Finalmente, Urquiza clasifica las pruebas de detección de infección activa por orden de fiabilidad, siempre que lo que se quiera saber es si tenemos el "bicho" dentro. En primer lugar, sitúa a la prueba PCR "sin duda alguna" como la prueba estrella más completa y eficaz; después al test rápido de antígeno; en tercer lugar, situaría la prueba serológica de laboratorio (test ELISA) a través del análisis de sangre; y por último la prueba serológica rápida que se realiza con una gota de sangre. 

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    Etiquetas:
    COVID-19, tests, pandemia de coronavirus, coronavirus
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