07:46 GMT +318 Noviembre 2017
En directo
    Al contado

    Europa: ¿rumbo al tercer mundo?

    Al contado
    URL corto
    Javier Benítez
    0 919170

    El agujero de la economía tiene un nombre: se llama "11 mil millones de euros al año". Pero los europeos pueden quedarse tranquilos, porque el presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que la incertidumbre sobre la UE y la eurozona que existía durante los últimos meses se ha disipado. Y si lo dijo Draghi, debe ser cierto. O eso pensarán los europeos.

    Pero no se quedó allí el funcionario, quien quiso ir más lejos. Lejos como la distancia que hay entre el bloque, y "Nunca jamás". Mario Draghi, anunció la luz al final del túnel: "existe una nueva esperanza en el proyecto europeo", dijo. 

    Draghi el ilusionista, quien juega con la ilusión de la gente, informó sobre la "buena" situación económica de la zona euro, la creación de empleo en el bloque comunitario y el hecho de que la inflación no está repuntando por el momento. Coyunturas que justifican que el BCE mantenga su política monetaria expansiva.

    ¿Incertidumbre disipada? ¿Nueva esperanza? ¿Buena situación económica? ¿Qué opinarán sobre sus palabras en España, con un 18% de desempleo? ¿O en Grecia: 22%? ¿Tal vez en su tierra, Italia, con el 12% de gente sin poder trabajar? Por dar algunos ejemplos.

    "No es cierto que Europa haya superado la crisis". Así de contundente es el profesor de Economía Política de la Universidad del País Vasco, Joaquín Arriola, al contrastar las palabras del presidente del Banco Central Europeo, y la situación económica actual del bloque.

    Arriola separa la paja, del trigo. Señala que "los analistas dicen que la crisis se ha superado cuando se ha producido un período de varios trimestres seguidos de ganancias del capital. Es decir, cuando la estabilidad del capital se ha estabilizado durante un período de tiempo. En ese sentido se puede afirmar que se ha superado la fase de la crisis", explica el experto.

    "Lo que no es cierto, es que Europa haya entrado en una nueva fase de acumulación estable a largo plazo, porque la fragilidad de ese crecimiento es muy alta. Draghi tiene que justificar en la ausencia de inflación, el mantener la política monetaria expansiva. Es decir, mantener los tipos de interés prácticamente en cero (0%). Esto no es algo que le haga mucha gracia a los banqueros, y por eso Draghi para mantener esa política tiene que buscar una justificación", analiza el profesor. 

    Y Arriola desgrana cuáles pueden ser las dificultades que enfrente el presidente del BCE en las decisiones que tenga que tomar. "En última instancia, de lo que es consciente Draghi, es que cualquier aumento de las tasas de interés, se llevaría por delante una gran parte de ese supuesto crecimiento que tiene la economía europea, provocando un nuevo ciclo de fallidos en el sistema de créditos, y eventualmente moras bancarias, que se traducirían en inestabilidad financiera. Por lo tanto no es cierto que Europa haya superado la crisis", concluye Arriola.

    La realidad es que a Europa se le viene la noche, porque el Brexit deja un agujero difícil de cubrir en las cuentas del bloque. Y es que el comisario europeo a cargo del presupuesto comunitario, Günther Oettinger, echó números para medir la dimensión del agujero que deja el Reino Unido en Europa tras el Brexit. 

    El presupuesto europeo, que financia desde la política agraria hasta las becas Erasmus, perderá entre 10 mil y 11 mil millones de euros netos cada año, descontado el famoso cheque británico de compensación, por el escape del Reino Unido. 

    Europa puso un circo y comenzaron a crecerle los enanos. Por un lado, perderá un 16% bruto de ingresos presupuestarios porque dejará de fluir el dinero desde el otro lado del Canal de la Mancha. Y encima, las cuentas de la UE deben adaptarse para gastar más en partidas como migración y defensa. Con estos retos en mente, el Ejecutivo comunitario ha elaborado un documento de reflexión para que los Estados aporten soluciones. 

    "La salida de Gran Bretaña de la UE, y por tanto del presupuesto europeo, se puede solventar de dos formas", explica Arriola. Y entra en detalle: "una, incrementando las contribuciones de los países. No parece que haya, no ya un consenso, ni siquiera una opinión minoritaria orientada a que el presupuesto comunitario represente el 2% o el 3% del PIB". 

    "Por lo tanto, si esta vía es imposible, la otra alternativa es el recorte. Probablemente, en el siguiente ciclo, lo que veamos es que se intente que sean los países que no han sufrido tanto las políticas de ajuste, por no formar parte de la zona euro, los que tengan que cargar con el coste de la reducción presupuestaria. Esto significa que probablemente sean los fondos estructurales, en particular la política de cohesión, y por tanto, los países de Europa del Este, los que se vean más perjudicados por los recorte presupuestarios de Bruselas", sentencia Joaquín Arriola.

    Tercer mundo, allá vamos, parece decir el Viejo Continente.

    Además:

    La nueva guerra económica que EEUU está creando en Europa contra Rusia
    Etiquetas:
    Brexit, economía, Banco Central Europeo (BCE), Universidad del País Vasco (UPV-EHU), UE, Joaquín Arriola, Günther Oettinger, Mario Draghi, Canal de la Mancha, Europa, Europa del Este, Italia, Grecia, Reino Unido, España
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik