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    JERUSALÉN (Sputnik) — Benjamín Netanyahu dispone de 28 días para formar el nuevo Gobierno de Israel, aunque las negociaciones en esa dirección pueden colapsar si no logra resolver la principal amenaza que le aguarda en el camino.

    La amenaza es la aprobación de un proyecto de ley que fue preparado durante la pasada legislatura para reclutar a los jóvenes ultraortodoxos, una condición básica para que el partido de Avigdor Lieberman, Israel es Nuestra Casa, entre en el Gobierno.

    Israel es Nuestra Casa tiene cinco parlamentarios, de manera que si no entra en la coalición, la Knéset quedará con un empate a 60 escaños entre los dos grandes bloques, lo que hará imposible que Netanyahu pueda gobernar puesto que en la cámara hay en total 120 asientos.

    Si fuera así, es decir si Netanyahu no lograra resolver este punto cardinal, lo más probable es que se tuvieran que convocar nuevas elecciones.

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    Parte del problema son los 16 diputados ultraortodoxos, cuyo apoyo también le es imprescindible a Netanyahu, y que se oponen al proyecto de ley que en la pasada legislatura desarrolló el propio Lieberman en su calidad de ministro de Defensa.

    Los dos partidos ultraortodoxos, Shas y Judaísmo Unido del Pentateuco, dijeron esta semana que uno de sus principales objetivos es pasar una ley que ratifique que los jóvenes ultraortodoxos que consagran su vida al estudio de los libros sagrados están exentos del servicio militar.

    El proyecto de ley de Lieberman fue aprobado en una primera lectura por la Knéset, pero la presión de los partidos ultraortodoxos obligó finalmente a la disolución del Parlamento en diciembre y la convocatoria de elecciones.

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    Ahora mismo la situación es muy parecida a la de diciembre, de modo que Netanyahu no tiene todas las garantías de que logrará formar gobierno.

    El proyecto de ley abortado en diciembre, y que Lieberman quiere que vuelva a la Knéset ahora, prevé una incorporación paulatina de los jóvenes ultraortodoxos al servicio militar y al servicio civil, hasta que en 2027 se enrolen 6.844 en el Ejército o en el servicio civil.

    Así mismo prevé sanciones económicas para las escuelas rabínicas que no aporten el cupo de jóvenes ultraortodoxos previstos por la ley.

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    Los partidos ultraortodoxos, en especial Judaísmo Unido del Pentateuco, discrepan de los planteamientos incluidos en el proyecto de ley, y exigen algunas reformas sustanciales para darle su apoyo.

    Por un lado quieren que se reduzca significativamente el número de jóvenes ultraortodoxos que se enrolen en el Ejército, y por otro lado se oponen a las sanciones económicas contra las escuelas rabínicas que no cumplan los cupos previstos.

    Si los partidos ultraortodoxos se oponen al proyecto de ley, algunos partidos de la oposición podrían votar a favor y conseguir que sea aprobado.

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    El problema para Netanyahu sería que los partidos ultraortodoxos retirarían su apoyo al Gobierno y el primer ministro debería disolver el Parlamento.

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    formación, gobierno, Benjamín Netanyahu, Israel
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