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    Cómo Rusia se convirtió en la última esperanza de EEUU

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    Opinión & Análisis
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    La hegemonía de EEUU comenzó en 1991 tras el desplome de la URSS y alcanzó su apogeo en 2001. Durante los gobiernos de George Bush y Barack Obama el dominio de EEUU comenzó a decaer lentamente, escribe Anne Applebaum, columnista de The Washington Post.

    La causa de esta pérdida se debe a que Washington no invirtió suficientes recursos para mantener su poderío en el mundo, opina la periodista

    Según Applebaum, EEUU no apoyó como debería a sus partidarios en distintos países e invirtió escasos recursos en la administración de Europa. Trump, con su deseo de restablecer la hegemonía de Washington de una manera barata, solo aceleró la pérdida de prestigio por parte del país norteamericano.

    Ahora, son cada vez más evidentes las señales de que EEUU ha perdido su grandeza, escribe el periodista ruso Víktor Marajovski en su artículo para Sputnik. De acuerdo con el columnista, en Europa se siente mucho más esta pérdida de hegemonía. 

    Recientemente, el embajador estadounidense en Alemania, Richard Grenell, escribió en Twitter que "todas las empresas teutonas tuvieran que cesar sus actividades en Irán". El jefe de la misión diplomática de EEUU realizó estas declaraciones después de que Donald Trump decidiera retirar al país norteamericano del acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán. 

    Actualmente, Alemania y otros países europeos empezaron a discutir cómo podrían ignorar esta orden de EEUU, prosigue Marajovski.

    "En EEUU no están seguros de que después de la Administración Trump se pueda fortalecer la unidad transatlántica", recalca Marajovski, a la vez que agrega que la única manera de conseguir esta meta, según el enfoque estadounidense, es oponerse juntos a Rusia. 

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    Para argumentar su punto de vista, el periodista citó los comentarios que el teniente general y excomandante de las Fuerzas Terrestres de EEUU en Europa, Frederick Hodges, dio el 11 de mayo de 2018 a la cadena polaca TVN24. Al contestar a la pregunta relacionada con el pilar sobre el que se basará la unión de Occidente en un futuro, Hodges declaró: "Rusia permanece siendo la única potencia capaz de aniquilar a EEUU y sus aliados,  así como sigue siendo la amenaza número uno".

    Lo más interesante, según Marajovski, es que la imagen de una Rusia agresiva solo sirve para un modelo de mundo decadente ideado por EEUU. 

    "Esta imagen ejerce ciertas funciones en este modelo: justificar el pago europeo [por su defensa] a EEUU, justificar el despliegue de las bases militares en Europa y justificar las redadas de desinformación dirigidas contra los políticos prorrusos", enfatiza el autor del artículo.

    En paralelo, la imagen de una Rusia agresiva siempre ha estado acompañada por una real: en la que el país euroasiático se describe como una fuerte potencia que no quiere luchar contra Europa sino desarrollar el comercio, considera Marajovski. 

    "Esta existencia paralela de 'dos Rusias' condujo al desarrollo de una específica esquizofrenia", destaca el columnista.

    Según Marajovski, esta esquizofrenia se revela en el hecho de que los países de la UE participan en festivales políticos, cuyo objetivo es resistir a una presunta amenaza rusa, y a la vez año tras año desarrollan la cooperación económica con Moscú.

    "Aquellos países que se tomaron la rusofobia muy a pecho entraron en la historia como unos mega desafortunados", enfatiza el autor del artículo.

    Marajovski hace referencia a Bulgaria y Francia. 

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    En 2014, Bulgaria, a instancias de la Comisión Europea, detuvo dos veces la construcción del gasoducto South Stream. Como consecuencia de esta oposición, Rusia anunció en diciembre de 2014 que se negaba a construir el gasoducto South Stream (que debía pasar por Bulgaria, Serbia y Hungría). De esta manera, Sofía perdió 400 millones de dólares que podría recibir como ingresos gracias al tránsito de gas a través del South Stream. 

    En cuanto a Francia, el autor menciona el caso cuando París —durante el Gobierno de Francois Hollande—rompió el contrato que preveía el suministro de dos portahelicópteros de tipo Mistral para Rusia

    "Recordamos que, tras este rechazo, Rusia recibió la documentación completa para los portahelicópteros galos, 1.000 millones de euros como indemnización y un multimillonario contrato con Egipto para el suministro de los helicópteros rusos Ka-52K, que fueron construidos especialmente para los Mistral. Francia sufrió pérdidas financieras y dañó su imagen", recuerda Marajovski.

    Actualmente, la situación es completamente contraria, según el periodista ruso. 

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    "Washington exige que todos los europeos se comporten como un día se comportaron los búlgaros y Hollande. [EEUU] le propone a Europa ceder ante las sanciones estadounidenses, ante las descaradas órdenes pronunciadas por sus embajadores, ante los llamamientos de rechazar la construcción del Nord Stream 2, ante las demandas de pagar a EEUU miles de millones de dólares por la protección", escribe el columnista.

    De acuerdo con Marajovski, los políticos europeos están viviendo un momento difícil. 

    "Una cosa es hablar sobre la supuesta amenaza rusa mientras que  Washington lo paga todo y otra es cuando EEUU no paga nada pero exige con perseverancia el dinero y la sumisión [de Europa]", resume.

    Marajovski considera que no hay que esperar que las elites europeas, formadas en el mundo en el que reinaba la hegemonía de EEUU, encuentren rápidamente otro enfoque. Es más probable que continúen actuando en concordancia con la ideología anterior. 

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