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    Tras la imponente victoria del MAS en las elecciones generales de octubre pasado, los partidos de oposición quedaron golpeados y sin capacidad de reacción. En las semanas finales del año, se apresuran para definir sus candidatos para las elecciones subnacionales de marzo de 2021.

    Los partidos de oposición al Movimiento Al Socialismo (MAS) intentan rearticularse. Fueron aplastados por la derrota que sufrieron en las urnas el 18 de octubre, cuando Luis Arce Catacora fue electo presidente de Bolivia con el 55,1% de votos. 

    Mientras todavía intentan asimilar el fracaso electoral, las agrupaciones políticas del candidato y expresidente de Bolivia Carlos Mesa (2003-2005), de Comunidad Ciudadana (CC); y del conservador Luis Fernando Camacho, Creemos, analizan a quiénes presentarán como candidatos para las elecciones subnacionales del 7 de marzo de 2021.

    En esa ocasión, se elegirán gobernadores y asambleístas para los nueve departamentos del país. También se definirán alcaldes, concejales y otras autoridades para los 339 municipios de Bolivia, muchos de los cuales se encuentran en territorios indígenas, donde también presentarán sus candidatas y candidatos.

    "Ahorita conformamos los comités políticos que van a elegir a las personas que van a candidatear. Se va a elegir a la propia gente. No vamos a hacer acuerdos ni convenios con ningún partido político", dijo a Sputnik Héctor Tamo, presidente de la Central de los Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEM-B), en la región amazónica.

    Desde las últimas elecciones, a las organizaciones indígenas se les permite inscribirse y presentar candidatos como si fueran partidos políticos. "Vamos a presentarnos en todos los ámbitos, hasta para gobernador", afirmó Tamo desde la sede de su organización, en San Ignacio de Moxos (centro-norte).

    Según el líder del pueblo Mojeño, la campaña para los pueblos indígenas "se está poniendo complicada, porque se han enojado las otras agrupaciones políticas, tanto de oposición como de oficialismo. Se han enojado porque se nos ha otorgado derecho a participar en todos los cargos. Pero por más que se molesten, nosotros somos autónomos y la Constitución nos respalda", aseguró.

    La nueva vitalidad del MAS

    Actualmente, el MAS recuperó su fortaleza orgánica. Nuevamente bajo el liderazgo del expresidente Evo Morales (2006-2019), quien finalmente pudo regresar al país en noviembre, el partido se mueve como una maquinaria bien aceitada en todas las poblaciones, donde las bases se encuentran seleccionando a sus candidatas y candidatos. Las listas se cierran este 19 de diciembre.

    Las diferencias internas que mantuvo el MAS, producto del golpe de Estado sufrido en noviembre de 2019, comienzan a saldarse y a reducirse con la presencia del líder aymara, quien no deja de tener reuniones con sectores sociales afines a su partido en todo el país.

    Por otro lado, están los partidos de derecha que siguen aturdidos por un resultado electoral inesperado. A lo largo de noviembre, se dedicaron a exigir al Tribunal Supremo Electoral (TSE) una auditoría a las elecciones generales. Otros sectores, menos democráticos, dedicaron su tiempo a golpear las puertas de los cuarteles para pedir a las Fuerzas Armadas que evitaran la asunción del nuevo Gobierno del MAS.

    Pero los tiempos electorales forzaron a la oposición a abandonar su duelo. Las elecciones subnacionales serán el 7 de marzo y el plazo se termina junto con el 2020 para definir sus candidaturas. La forma en que pueden enfrentar al MAS otra vez en las urnas va a determinar si la hegemonía del partido de Evo permanece indiscutible en el país hasta 2025. 

    Santa Cruz, que nunca fue del MAS

    En los 14 años del MAS en el poder, hubo un solo departamento donde nunca pudo ganar la Gobernación: Santa Cruz de la Sierra, en el este de Bolivia. Es el departamento más grande del país, con el 33% del territorio nacional y 2 millones de habitantes. Además, es un centro de poder económico (agroindustrial e hidrocarburífero), y por consiguiente político, donde tiene más fuerza la oposición al partido de Evo

    El 18 de octubre pasado, allí los votos a Luis Fernando Camacho llegaron al 44% y superaron al MAS, que quedó en segundo con el 36% del conteo local. Tercero, Mesa con el 17%. Si bien el rechazo al MAS es mayoritario en la capital, posee muchas ciudades intermedias donde la figura del líder aymara se impone. En marzo de 2021, el oficialismo de nuevo intentará ganar la Gobernación cruceña, aprovechando el viento de cola que trae de las elecciones nacionales. 

    Así las cosas, la oposición sabe que no tiene asegurada su victoria en la Gobernación. Pero sí la tiene en la Alcaldía cruceña. Aquí es donde cuenta con más posibilidades Camacho, líder de Creemos. Todavía hace cálculos para decidir si va por el trofeo mayor, que se le podría escapar. O si va a lo seguro y se queda como alcalde de uno de los municipios más grandes del país, en demografía y en recaudación.|

    La caída de Comunidad Ciudadana

    La propuesta de CC se erigió con la exclusiva finalidad de evitar la continuidad del MAS en el poder. Ya hundida en las elecciones pasadas, se evidencia que esta agrupación carece de despliegue e influencia territorial en el país. Todo lo contrario que el partido de Morales.

    En el departamento amazónico de Beni, Creemos y CC firmaron un acuerdo para trabajar en conjunto. Así quieren evitar lo que les ocurrió en las últimas elecciones: la división de los partidos de la oposición que terminó beneficiando al MAS. 

    Desde su cuenta de Facebook, Camacho resaltó el acuerdo: "Esa unidad en torno a principios y a una visión de desarrollo, ojalá la podamos replicar en todo el país, para avanzar en la defensa de la democracia y frenar al autoritarismo del MAS", posteó. 

    Camacho, que viene de una familia de empresarios cruceños, era presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz en las semanas del golpe de Estado contra Evo Morales, en noviembre de 2019. Fue uno de los primeros en pedir la renuncia del entonces presidente, luego de las cuestionadas elecciones del 20 de octubre del año pasado. Dejó su puesto en el comité para fundar Creemos y postularse a la presidencia. En los últimos comicios obtuvo el 14% de apoyo en el país.

    Además de la oposición de derecha, Morales también tiene una oposición progresista, o de izquierda, que los últimos años criticó las políticas públicas del MAS poco amigables con el planeta, como la construcción de hidroeléctricas en el oriente boliviano, o la intención de tender una carretera por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), entre Cochabamba y Beni. 

    Cuando fue el golpe de Estado del año pasado, en este sector defendían que se trataba de una "revolución ciudadana". En las últimas elecciones, votaron mayoritariamente por Mesa. De cara a las elecciones de marzo de 2021, "me parece interesante que la oposición progresista o de izquierda al MAS está en una disyuntiva. De un lado está un partido al cual no han apoyado. Del otro lado están los sectores más conservadores y retrógrados del país", dijo a Sputnik el analista Damián Andrada, quien nació en Argentina y reside en Santa Cruz de la Sierra.

    En las elecciones del 18 de octubre, "la oposición del MAS por izquierda tenía un candidato a nivel nacional como Carlos Mesa. Pero a nivel departamental, no tienen un candidato que tenga esa potencia de ser electo", evaluó Andrada, quien es magíster en Ciencias Políticas y Sociología de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Argentina.

    "Para las elecciones nacionales, donde Carlos Mesa fue el segundo más votado, se construyó su candidatura desde el centro. Así pudo captar votos de la izquierda no masista", comentó Andrada. Y especificó: "Dentro de quienes observaría como sectores de izquierda progresista, están el sector vinculado al ambientalismo, a los pueblos indígenas y al movimiento de mujeres".

    Según Andrada, "son tres sectores que en algunos casos estaban en contra del MAS. Encontraron en la figura de Mesa a un candidato que les era más digerible que Camacho, quien entró con una biblia al Palacio Quemado. Ahora la pregunta es: ante en un escenario subnacional, ante la ausencia de ese candidato de centro ¿cómo actuarán los votantes de izquierda no masista? ¿Insistirán con una figura que no sea parte del MAS ni de Creemos? ¿O ante esa polarización se volcarán al MAS?", se preguntó. A su juicio, "quienes votaron por Mesa van a definir cómo se van a dar las próximas elecciones".

    Etiquetas:
    elecciones municipales, elecciones regionales, Jeanine Áñez, Luis Arce, Gobierno de Bolivia, Movimiento Al Socialismo (MAS), Bolivia
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