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    Dos sexólogos y una psicóloga explican cómo los vibradores evitan que las mujeres rusas alcancen el orgasmo con su pareja, a qué se debe el interés por BDSM y por qué el sexo entre cuatro paredes deprime la libido.

    Desde el inicio de la pandemia del COVID-19, la actividad sexual en Rusia ha aumentado, confirman los sexólogos, encuestados por el medio ruso Lenta.ru. Según ellos, si antes de la pandemia, en promedio, en parejas estables, las personas tenían relaciones sexuales una o dos veces a la semana, durante el período de aislamiento, la frecuencia sexual aumentó a tres o cuatro veces por semana.

    Al mismo tiempo, se registra la reducción en el adulterio porque muchos asuntos extramatrimoniales han cesado en el marco del aislamiento social, incluso aquellos que llevaban años.

    Al explicar los motivos de esta situación, la sexóloga y psicoterapeuta Elena Malájova señala el aumento del tiempo libre y la ansiedad: "Existe la siguiente relación: con la ansiedad, aumenta la libido, se produce una reacción compensatoria".

    El presidente de la Asociación Profesional de Médicos-Sexólogos de Rusia, Evgeni Kulgavchuk, cita en este aspecto dos grandes grupos de personas: parejas armoniosas y aquellas que inicialmente tenían un estilo formal de comunicación. El primer grupo normalmente se forma por personas con potencial creativo desarrollado, con habilidades de cortejar, pero a veces sin suficiente tiempo el uno para el otro. En estas parejas, la relación se hizo más profunda con la pandemia, más interesante. Pero para el segundo grupo la relación en espacios cerrados a menudo se deterioró aún más, la vida íntima a veces quedó reducida a nada.

    "En la naturaleza, los zoólogos también observan este efecto: algunos animales se reproducen en cautiverio con dificultad", subraya Kulgavchuk.

    Pornografía

    Tanto él, como Malájova fijan el aumento del interés hacia la pornografía en internet. Las visitas en PornHub crecieron un 25% durante el período de aislamiento, según el propio sitio web. Es decir, los rusos comenzaron a masturbarse con más frecuencia y no solamente aquellos que viven solos, se sincera Malájova.

    "En mi práctica, por ejemplo, hubo un caso: una mujer sospechaba que su esposo era infiel, pero resultó que él solo estaba viendo porno. Y prefería este escenario sexual que no podía ofrecerle a ella: veía pornografía con elementos de violencia física", cuenta la sexóloga.

    Según PornHub, a fines de 2019 las cinco principales preferencias de los rusos incluían hentai, sexo anal, MILF (con actrices de 30 a 50 años), porno amateur y porno ruso. Al mismo tiempo, en 2019, el número de solicitudes en la categoría de pornografía femenina (un género en el que una mujer domina en el sexo) aumentó considerablemente.

    BDSM sigue siendo la práctica sexual más popular durante varios años tanto para hombres como para mujeres, informa Malájova. Explica que la mayoría está atraída hacia BDSM inconscientemente, por el carácter arcaico del tema. En segundo lugar, el impulso por sumisión-dominio está asociado con las características y condiciones del desarrollo psicosexual. En tercer lugar, ocurre la inducción, cuando películas y libros popularizan este tema, lo muestran de una manera más atractiva.

    Sin embargo, la pornografía en sí es muy peligrosa para la salud, coinciden los médicos encuestados por Lenta.ru. Kulgavchuk tiene pacientes hombres adictos al porno, cuyas mujeres en un momento empezaron a sentirse como una simple herramienta para el sexo.

    Además, disminuye la edad de los pacientes que acuden a sexólogos.

    "A veces, vienen hombres jóvenes de 25 años, no interesados ​​en tener sexo con chicas porque las impresiones de la pornografía y la masturbación intensa con dispositivos son más brillantes, y en este contexto, con el tiempo, el interés en la vida sexual ordinaria puede devaluarse", advierte Kulgavchuk.

    "Hasta cierto punto, podemos decir que la pornografía castra a la población, y las personas se encuentran desmotivadas en su búsqueda: pueden obtener todo en forma de una droga sintética, que en este caso es pornografía: cualquier oportunidad, cualquier pareja, cualquier escenario. Pero todo esto, como en el caso de las drogas reales, es solo un hermoso sustituto, que en realidad es un truco cerebral que utiliza el efecto Coolidge", revela el presidente de la Asociación Profesional de Médicos-Sexólogos de Rusia.

    Juguetes sexuales

    Problemas parecidos se registran con juguetes sexuales. Sus ventas se multiplicaron y ayudaron a muchas parejas a conservar sus relaciones divididas por fronteras estatales, cuenta la psicóloga María Davoián: "Por ejemplo, en las mujeres, durante el orgasmo, se produce la hormona oxitocina, que es responsable de la calma, el afecto y el enamoramiento. Por lo tanto, si obtienes estas sensaciones con un juguete sexual cuando llamas a tu pareja, entonces experimentas casi los mismos sentimientos que si él estuviera cerca".

    Sin embargo, ningún juguete ayuda a resolver problemas en la comunicación, en la relación, en la interacción, solo crea la ilusión de una píldora mágica, advierte Malájova. Es más, los dispositivos pueden provocar cosas impensables para los enamorados.

    "Un ejemplo de mi práctica: una pareja compró un vibrador para estimular el clítoris de la mujer durante el sexo en pareja. La mujer aprendió rápidamente a alcanzar el orgasmo, usó el juguete a la mayor velocidad, lo que llevó a la consolidación de este método de masturbación desadaptativa [un hábito de interacción sexual para lograr el orgasmo que no se puede usar en el sexo con una pareja viva]. Se produjo una falta de armonía en el sexo. La mujer no pudo alcanzar el orgasmo con su pareja porque su pareja no podía estimular su clítoris y recrear las sensaciones que causaba la estimulación con el vibrador, ni con su dedo, ni con su lengua, ni con su pene", cuenta Malájova.

    Pero nos es para siempre, nos calma Kulgavchuk. Se necesita corrección para cambiar los reflejos. El proceso lleva varias semanas, a veces incluso meses. Se utilizan métodos psicoterapéuticos, técnicas de terapia sexual, a veces incluso con medicamentos, y se prescribe hacer gimnasia especial.

    Y esto es lo que dicen los especialistas rusos sobre otros dones del siglo XXI:

    • Citas en línea: "El hecho de que muchas relaciones a distancia comenzaron en cuarentena es una buena tendencia porque a través de esa relación podrán conocerse mejor antes del primer contacto físico. A menudo, las relaciones que comienzan con pasión están condenadas al fracaso si no existe una profunda amistad y comprensión mutua. Al contrario, las relaciones a larga distancia brindan la oportunidad de construir una base para el futuro".
    • Tinder: "Para mantener la salud, hay que comer con apetito y la comida de alta calidad, no rápidamente y no lo que sea".
    • Sexo con cámara web: "Una forma más para de entender sus necesidades y establecer comunicación. En el futuro, esto ayudará a mejorar la calidad del sexo. La ciencia muestra que las personas con mejores habilidades de comunicación están más satisfechas con sus relaciones porque pueden explicar sus necesidades".

    El futuro

    Kulgavchuk predice un aumento en los divorcios y las rupturas después de la pandemia, simplemente porque las personas "no saben cómo cuidar sus relaciones". Las estadísticas muestran que casi cada segundo alguien se separa. Además, hay personas que, aunque no se divorcian, viven en matrimonios formales: sin amor o el componente platónico.

    Kulgavchuk insiste en que la infidelidad se debe a la incapacidad de las personas para organizar su propia vida sexual. Por ejemplo, un matrimonio con varios niños en un apartamento pequeño, sin siquiera oportunidad para estar a solas, para la privacidad. Muchos hombres simplemente se hartan de la familia y la abandonan con ganas de construir otra, tal vez mejor. Y a menudo fracasan.

    Kulgavchuk propone no darse por vencido y probar lo siguiente: optimizar el juego previo al sexo, dedicar tiempo el uno al otro, ayudar a los niños irse a dormir más temprano o, al fin y al cabo, ganar más dinero y contratar una niñera.

    Etiquetas:
    orgasmo, Rusia, pandemia de coronavirus, libido, pornografía, sexo
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