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    Los Rolls-Royce son probablemente los autos más lujosos del mundo y, por ende, los más caros. Las personalizaciones opcionales son prácticamente ilimitadas, por lo que el costo de un Rolls-Royce hecho a medida no tiene límites. ¿Pero qué hay exactamente detrás de esos altísimos costos?

    Los precios iniciales de sus modelos más vendidos varían entre los 315.000 (Rolls-Royce Ghost) y los 450.000 dólares (Rolls-Royce Phantom). Estos precios, sin embargo, representan el mínimo que se pagará por uno de esos vehículos, sin ningún detalle extra o personalización, justamente lo que aumenta significativamente el valor de estas máquinas de alto lujo.

    La pintura

    Actualmente, Rolls-Royce tiene una paleta de más de 44.000 colores que sus clientes pueden elegir para el exterior de su nuevo automóvil. Acá es donde empieza la exclusividad de estos coches, ya que es posible crear colores únicos para realizar hasta los deseos más específicos de cada comprador.

    "Recreamos [el color de] labios de clientes, algo de su casa, algo que posean, algo que hayan visto. Hemos reproducido el [color de un] perro de un cliente, un [can de la raza] setter pelirrojo", explicó David Dean, representante de Rolls-Royce, a Business Insider.

    Cuando Rolls-Royce crea un color para ti, puedes darle el nombre que desees, además de tener la patente de su uso. Es decir, si alguien ve ese color y desea ese mismo acabado en su auto, Rolls-Royce tendrá que pedirte permiso para usarlo.

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    El proceso de pintura se lleva a cabo en el llamado centro de acabado de superficie, donde se aplican al menos siete capas de revestimiento. Antes de nada, se aplica un material para la preparación de la superficie, luego se  pintan las capas base y, después, el mismo color. Por último, se agregan dos capas de laca transparente para dejar perfecto el acabado. El máximo de capas aplicadas a un carro de la marca es de 23, es decir, un total de 45 kilos solo de pintura.

    El volante de un Aurus
    © Sputnik / Vladimir Astapkovich
    Además de las virtualmente infinitas variaciones de color, los clientes pueden agregar a su pintura determinados materiales para crear efectos especiales. Un cliente particularmente adinerado, por ejemplo, solicitó que se agregaran 1.000 diamantes a la pintura de su Rolls-Royce.

    Además del color general del auto, se pueden agregar detalles dibujados a mano. En Rolls-Royce, el encargado de este trabajo es Mark Court. Es el único empleado de la empresa capacitado y autorizado a pintar detalles a mano en la carrocería de estos vehículos, así que, viaja por todo el mundo para atender los pedidos de los clientes.

    "Como es normal con los Rolls-Royce, un Rolls-Royce nunca vuelve a nosotros. Vamos nosotros a ellos. Entonces, si está en Dubái, que así sea. Ahí es donde tengo que ir", detalló Mark Court, quien utiliza exclusivamente pinceles hechos de pelos de ardilla en su trabajo.

    Silencio absoluto

    Para garantizar que los Rolls-Royce se desplacen de la manera más silenciosa posible se añaden más de 135 kilos de aislamiento acústico a la cabina de cada auto. 

    Continental, el fabricante de los neumáticos utilizados en los Rolls-Royce, ha desarrollado un producto especialmente silencioso para la marca, capaz de reducir el ruido de las carreteras en nueve decibelios. Los resultados fueron tan exitosos que Rolls-Royce se vió obligado a eliminar algo de su insonorización para evitar causar privación sensorial acústica a los conductores y pasajeros.

    Cielo estrellado

    Otra característica de destaque de los Rolls-Royce es el Starlight Headliner. Este techo especial está hecho con una intrincada serie de luces de fibra óptica de manera que recrea las estrellas del cielo nocturno. Los clientes pueden elegir las constelaciones que desean ver, siendo posible agregar incluso estrellas fugaces. Un comprador, por ejemplo, pidió que Rolls-Royce recreará exactamente el cielo de la noche en la que nació.

    "Se necesitan hasta 16 horas para construir los Starlight Headliners. Comenzamos por la perforación. Perforamos cada orificio para enhebrar fibra óptica a través de cada uno. Hacemos hasta 1.340 hoyos", detalla Alexandra Benga, artesana de Rolls-Royce, creadora de cielos artificiales.

    Intrincados bordados

    El bordado en la tapicería del vehículo también se hace por encargo, de acuerdo con los diseños elegidos por cada cliente.

    "No se trata solo de escanear una imagen y convertirla en un bordado. Se analiza cada aspecto de la imagen. Los diferentes ángulos de la puntada reflejarán la luz de una manera diferente. En lugar de solo una imagen plana, estamos tratando de llevarla al siguiente nivel. Es casi tridimensional, con nuestro bordado se puede reproducir un efecto de holograma", detalló Joshua Liles, especialista en bordados personalizados de Rolls-Royce.

    El proyecto de bordado más complejo que la marca jamás ha realizado se hizo para un Phantom. Para realizar el dibujo con flores y mariposas deseado por el cliente fueron necesarias más de un millón de puntadas individuales.

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    Arte en el tablero

    En los Rolls-Royce incluso los tableros pueden convertirse en una pieza de arte personalizada. Los clientes han encargado a artistas los más variados diseños para este espacio, incluida una instalación impresa en 3D, hecha de acero inoxidable chapada en oro, que reproducía el perfil del ADN del cliente.

    De momento, el modelo Rolls-Royce más caro jamás construido fue el Sweptail. El auto, en el que se trabajó más de cuatro años, se vendió por 13 millones de dólares. Durante algún tiempo, fue el dueño del vehículo nuevo más caro del mundo.

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    Rolls-Royce, Rolls-Royce, lujo, automóviles, vehículos
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