En directo

    De "la Rusia que no fue" hasta "un actor geopolítico prominente"

    Qué pasa
    URL corto
    Por
    1170
    Síguenos en

    La Rusia de hoy, aunque tiene sus puntos débiles, recorrió un gran camino desde "la Rusia que no fue" —la de la década de 1990— hasta volver a convertirse en un actor geopolítico prominente. En ello coincidieron participantes de la conferencia internacional online ‘Rusia en el peligroso mundo del siglo XXI' protagonizada por reputados especialistas

    Según el experto argentino Alberto Hutschenreuter, doctor en Relaciones Internacionales y autor de numerosos libros y trabajos sobre geopolítica, la actual política exterior rusa se originó de la comprensión de que la supuesta 'amistad' con EEUU, al finalizar la Guerra Fría, no tenía ninguna "reciprocidad", sino todo lo contrario.

    "El expresidente Boris Yeltsin dijo en algún momento: 'Estamos frente a una Yalta de uno', refiriéndose a que no había una repartición de bienes estratégicos por parte de EEUU y el Estado continuador de la Unión Soviética. Lo que había era una política de poder por parte de EEUU dirigida a mantener débil a Rusia. Mientras uno practicó después de la Guerra Fría una política exterior esperanzador y esperando que se diera una suerte de cogestión de los asuntos internacionales entre Rusia y EEUU, Washington siguió practicando una política de poder que venía desarrollando desde tiempos de la última presidencia de Jimmy Carter", indicó.

    Para el analista, el fin de la Guerra Fría no implicó que Occidente dejara de considerar a Rusia "como un actor que volvería más tarde o más temprano al revisionismo geopolítico".

    "El hecho principal y más contundente que respalda esta hipótesis es la ampliación de la OTAN a fines de la década de los noventa, y luego las nuevas olas de su expansión" enfatizó, al apuntar que hasta en los tiempos de la pandemia el bloque militar adquirió un nuevo miembro, que es Macedonia del Norte, dando "un nuevo paso para aislar a un socio estratégico de Rusia en los Balcanes, Serbia".

    De acuerdo a Alberto Hutschenreuter, los movimientos militares occidentales en torno a Rusia —una nación que "está llamada a cumplir un rol protagónico" y está recuperando su papel de ser un actor sin el que no se puede resolver "ningún problema en el mundo"— están creando una situación explosiva. Entre los "escenarios de posibles querellas militares", mencionó el Báltico, el Este de Ucrania, el mar Negro y "un posible choque entre actores en Siria".

    En este contexto, Rusia no deja de potenciar sus músculos militares, algo que persigue fines disuasorios, tal como no deja de reiterar el Kremlin.

    Marcelo Calderón, agregado de Defensa en la Embajada de Argentina en Moscú, testimonió durante la conferencia que el presupuesto militar ruso —el cuarto más grande del mundo— se gasta de forma muy eficiente, desarrollándose una reforma militar "que es digna de estudiar".

    "En síntesis, en cuanto a las Fuerzas Armadas rusas se ha logrado establecer una distribución geográfica atendiendo a cinco direcciones estratégicas: norte, sur, este, oeste y centro; se ha logrado una reducción importante de tropas; se ha logrado una renovación importantísima en cuanto a su doctrina militar; y se ha logrado, por sobre todas las cosas, año tras año, la renovación de su material, sus equipos y su armamento", comunicó.

    Por su parte, Alberto Hutschenreuter subrayó que Rusia, en su camino a resurgir como superpotencia, necesita ocuparse de una serie de deficiencias nacionales que todavía se mantienen, indicando entre las "asignaturas pendientes" la cuestión demográfica y una importante modernización económica.

    Etiquetas:
    Borís Yeltsin, relaciones, OTAN, geopolítica, Guerra Fría, EEUU, Rusia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook