En directo
    Prensa
    URL corto
    Por
    6193
    Síguenos en

    La noticia del descubrimiento, en EEUU, de uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas del mundo en Wolfcamp, Texas, dio la vuelta al mundo. Se estima que las reservas cuentan con 20 millones de barriles de petróleo y la entrada al mercado de estos nuevos volúmenes de crudo podría derrumbar los precios.

    No obstante, el titular del Ministerio de Recursos Naturales y Ecología de Rusia, Serguéi Donskói, calificó los informes sobre el nuevo descubrimiento de petróleo de esquisto en EEUU como una "artimaña", ya que no se trata de recursos reales, sino de estimaciones.

    En realidad, nadie sabe cuánto petróleo hay en Wolfcamp. De momento, son reservas no exploradas, señala Grigori Kogan, autor del artículo del diario Lenta.ru.

    Más: Petróleo: El diablo está en los detalles

    Primero, hay que completar el proceso de exploración más profunda para confirmar la cantidad de petróleo, después, hacer un plan de desarrollo del yacimiento y, por último, iniciar la perforación. Entre el descubrimiento de las nuevas reservas y el inicio de la extracción industrial pasarán unos 6 o 7 años. El yacimiento de Texas es grande, así que, presumiblemente, se tardará mucho tiempo en iniciar las extracciones de crudo. En estos momentos resulta imposible decir cuánto aumentarán las reservas de petróleo de EEUU tras el descubrimiento, ya que se desconocen las inversiones previstas y la fecha en la que arrancará la producción.

    Cuando empiece la producción real, es probable que la cantidad de petróleo sea inferior a las estimaciones de las agencias estadounidenses.

    "Los recursos pueden acabar convertidos en reservas, pero con un coeficiente del 50%. Es decir, del volumen estimado de petróleo, en promedio, se confirma la mitad. Puede ser que los yacimientos no tengan petróleo, sino agua mineral, o que surja un cambio geológico y el petróleo se esfume", explica al diario Mijaíl Krutijin, socio de la empresa RusEnergy.

    Por lo tanto, el experto considera que la noticia sobre las supuestas nuevas reservas de petróleo en EEUU son solo palabras.

    Mientras tanto, y esto sí que es un hecho, las políticas que adopte la nueva Administración del país norteamericano realmente cambiarán el equilibrio entre la oferta y la demanda en el mercado mundial de la energía.

    De acuerdo con las declaraciones de los republicanos, lo primero que van a hacer es aliviar las restricciones a las compañías petroleras para operar en tierra firme y luego van a proporcionar acceso a los exploradores y mineros a la plataforma continental de EEUU. Según los expertos, allí puede haber entre 5 y 6 veces más petróleo y gas que en las zonas autorizadas, señala el autor del artículo.

    ​Además, el nuevo presidente prometió retirar algunas restricciones ambientales y salir del Acuerdo de París, que regula las medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono a partir de 2020. Si Trump lo hace, la vida de las compañías petroleras será mucho más fácil. Sin embargo, todo estará condicionado por las autoridades de cada uno de los estados de EEUU.

    También la Administración republicana puede permitir la construcción del oleoducto Keystone para transportar más petróleo de Canadá y Alaska a las refinerías del sur. Esto abriría nuevas oportunidades para los exportadores estadounidenses de crudo en los mercados extranjeros.

    A largo plazo, la oferta de petróleo será mucho mayor que ahora, asegura Krutijin. Si hablamos de las perspectivas a corto plazo, las cotizaciones de petróleo pueden verse afectadas por las decisiones de la Reserva Federal —banco central de EEUU—. Si los tipos de interés aumentan, crecerá el dólar, lo que implica que el precio del petróleo, en dólares, bajará.

    "El año que viene, el exceso de oferta sobre la demanda será de alrededor de entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios, y el precio medio anual será de 45 dólares por barril. Este precio permite a los productores trabajar sin cerrar la producción", asegura el experto.

    El analista de la industria petrolera y gasista del Raiffeisenbank, Andréi Polishchuk, por el contrario, cree que es probable que el precio del petróleo suba. Según él, esto se debe a los cambios que, se estima, se producirán en la demanda del petróleo.

    "Nuestro pronóstico para el año en curso es de 44 dólares por barril de crudo Brent, el próximo año el precio medio será de 55 dólares, y para el año 2018, alcanzará los 62 dólares", afirma.

    Polishchuk vincula el aumento estimado con la demanda en Asia, especialmente en China y la India.

    "Estas economías están creciendo y, lógicamente, aumenta su demanda de energía", explica el especialista.

    Sin embargo, Mijaíll Krutijin se muestra escéptico al respecto.

    "Si hablamos de demanda, creo que la evaluación del aumento de la demanda de petróleo en China y la India, que pronostican algunos expertos, es demasiado alta". Según él, es probable que en la economía china explote una burbuja financiera. Y en cuanto al crecimiento de la población en la India, pronto se descubrirá que, en su mayoría, será un aumento de población pobre.

    El autor señala que, en cualquier caso, actualmente, hay más factores que apuntan hacia una bajada de los precios, lo que repercutirá negativamente en los países productores de petróleo.

    "Para los países que apuestan exclusivamente por el sector del petróleo —como Venezuela—, significaría un colapso total de su economía. Para los países del golfo Pérsico supondría una disminución de sus ingresos y su influencia en el mundo. El efecto sobre Rusia dependerá de su capacidad para realizar reformas", concluye el periodista.

    Además:

    Aumenta la producción petrolera en Rusia
    El acuerdo petrolero entre Venezuela y China: ¿hay algo para temer?
    Etiquetas:
    precio del petróleo, mercado, crudo, extracción de petróleo, petróleo de esquisto, petróleo, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook