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    Elecciones en EEUU 2020: Trump vs. Biden (204)
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    MONTEVIDEO (Sputnik) — Es difícil que EEUU llegue a acuerdos de cualquier tipo con Rusia, incluyendo la extensión del tratado New START, tanto si Donald Trump resulta electo presidente en las elecciones del próximo 3 de noviembre, como si lo hace el demócrata Joe Biden, dijeron a Sputnik analistas políticos.

    "Tanto si el martes 3 de noviembre gana Donald Trump las elecciones de Estados Unidos como si lo hace Joe Biden, cabe esperar que los acuerdos brillen por su ausencia; el START es muy difícil y alcanzarlo será complejo para dos personas que, en caso de resultar electos, serán débiles y estarán limitados", explicó a Sputnik Pedro Isern, catedrático del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad ORT Uruguay y máster en Economía y Ciencia Política.

    El New START es un acuerdo de reducción de armas nucleares que expirará en febrero de 2021, con lo que tanto EEUU como Rusia quedarán libres de aumentar su arsenal nuclear.

    Isern entiende que el presidente ruso, Vladímir Putin, percibe a Trump como alguien más cercano que Biden, pero no espera que eso implique mayores vínculos, ya que "la dimensión de la relación entre Rusia y China con Estados Unidos está allí para quedarse en clave de conflicto".

    Para el experto, tanto Trump como Biden son "malos candidatos para el contexto internacional", ya que generan "desconfianza".

    "En caso de ganar Trump, sería un presidente débil, resultado de un país polarizado, que además tiene una relación tensa con Rusia y que enfrentaría dificultades para mejorar el relacionamiento y avanzar hacia la aprobación de un nuevo START", explicó.

    Biden, en tanto, también ganaría por una diferencia mínima y asumiría "en un país dividido, con dificultades para mandar hacia adentro y para enfrentar los desafíos externos", opinó el experto.

    Fuera de los acuerdos

    El 31 de julio de 1991, los entones presidentes de Estados Unidos y Rusia, George H. W. Bush y Mijaíl Gorbachov, firmaron el START I, un compromiso para autolimitar el número de misiles nucleares que poseía cada uno.

    El 8 de abril de 2010, los mandatarios Barack Obama y Dimitri Medvedev firmaron el New START, un tratado de reducción de armas estratégicas por el que se comprometieron nuevamente a reducir sus arsenales a 1.550 cabezas nucleares y 800 misiles submarinos y bombarderos estratégicos.

    Desde junio de 2020, ambos países negocian la extensión del acuerdo a partir de febrero de 2021, pero Estados Unidos insiste en incorporar a China, que quiere mantenerse al margen, y avanza en una política armamentística que lo va dejando fuera de los acuerdos internacionales.

    El politólogo Juan Pablo Jullier, secretario del Observatorio de Política Internacional de la Universidad Católica de Santa Fe (Argentina), señaló a Sputnik que "está claro que hubo un retroceso en materia de control armamentístico durante la administración Trump, dado que Washington abandonó dos acuerdos importantes alcanzados por la administración Obama, el Tratado sobre Armas Nucleares de Mediano Alcance (INF) y el Tratado de Cielos Abiertos".

    Jullier entiende que con estos antecedentes y con la insistencia del Departamento de Estado (Cancillería) estadounidense de incluir a China, "puede ser que una extensión del tratado New START sea dejado de lado si se da un nuevo periodo de Trump al frente de los Estados Unidos, sobre todo conociendo la influencia de los "halcones" de su gabinete".

    Sin embargo, aclaró que no es probable que se produzca una carrera armamentística como la que caracterizó al periodo conocido como Guerra Fría (1947-1991).

    Por otra parte, considera que es "mucho más probable que una hipotética administración Biden retome el camino de los acuerdos abandonados y ratifique la extensión de los acuerdos New START, dado que, al menos por ahora, la utilidad de la confrontación con Rusia es meramente electoral".

    En cualquiera de los dos casos el experto visualiza la confrontación con Rusia como una estrategia de campaña de ambos candidatos.

    "Es difícil saber cuánto de las declaraciones actuales son parte del show electoral y cuánto se convertirá efectivamente en política exterior en acción", indicó.

    Republicanos versus demócratas

    Más allá de lo que ocurra con el futuro de los tratados vinculados al control armamentístico, varios analistas creen que Rusia se vincula mejor con las administraciones republicanas que con las demócratas, por lo que un triunfo de Trump sería visto con buenos ojos por la administración de Putin.

    "Trump ha dejado actuar a Putin porque no tiene como aliados estratégicos a (la canciller alemana Angela) Merkel o a Europa; Rusia está cómodo en esta situación porque Estados Unidos no se ha mostrado duro respecto a Crimea o Bielorrusia; me parece que los demócratas van a enfrentar más a Putin en los ámbitos internacionales, que Trump", señaló Ignacio Bartesaghi, doctor en Relaciones Internacionales, investigador y decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica de Uruguay.

    Por su parte, el antropólogo argentino Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), coincide en que "la administración Trump ha sido mucho más tolerante frente a Rusia, mientras que en caso de un triunfo demócrata cabe esperar que se equipare la amenaza china con la rusa".

    Si Biden es presidente, "intentará enfrentar a ambas amenazas, quizá en un tono más diluido en cuanto a la confrontación en el caso de China, pero no en el caso de Rusia".

    Serbin apuntó que entre China y Rusia hay "un matrimonio de conveniencia", en el que "Rusia es el arma y China es el bolsillo; Rusia tiene un arsenal militar fuerte y equiparable con Estados Unidos y China no lo tiene, por lo que ambas articulan lo económico con lo estratégico militar; no creo que se concrete una alianza militar entre los dos pero aunque no estén juntos, no estarán uno contra el otro".

    En la misma línea, Pablo Cabrera, diplomático e investigador del Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, indicó a Sputnik que "tradicionalmente Rusia, incluso cuando era Unión Soviética, se siente más cómoda con los republicanos que con los demócratas".

    En ese sentido, "la filosofía demócrata podría ser menos atrayente para desenvolver cómodamente una relación de Rusia y Estados Unidos, en lo que refiere a la concepción y la conformación del poder".

    Sin embargo, el vínculo de Estados Unidos con Rusia "está en manos del aparato diplomático tradicional del Departamento de Estado", por lo que Cabrera no espera que haya grandes diferencias en relación a una posible extensión del tratado New START entre Biden y Trump.

    Tema:
    Elecciones en EEUU 2020: Trump vs. Biden (204)
    Etiquetas:
    relaciones bilaterales, acuerdos, Rusia, Elecciones presidenciales en EEUU 2020, EEUU, Joe Biden, Donald Trump
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