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    TEL AVIV(Sputnik) — El presidente francés, Emmanuel Macron, criticó a la milicia chiita libanesa Hizbulá y le exigió clarificar si es partido político, milicia antiisraelí o herramienta de Irán, y Hizbulá respondió que seguirá enfrentándose a Israel.

    Después de la dimisión del primer ministro designado del Líbano, Mustafa Adib, durante el fin de semana, el presidente francés, Emmauel Macron, acusó a los líderes políticos del Líbano de "traición colectiva" y de haber "elegido favorecer sus intereses individuales y partidistas en detrimento del país", según recogió este 29 de septiembre la radio pública israelí.

    Emmanuel Macron, presidente de Francia, en Beirut
    © REUTERS / Stephane Lemouton/Pool
    La dimisión de Adib sabotea los esfuerzos de Macron de romper el impasse político en el país del cedro. El mandatario galo ha estado presionando a los políticos libaneses para que formen un gobierno de especialistas no partidistas que puedan llevar a cabo las reformas necesarias para sacara al país de su crisis económica.

    El 27 de septiembre Macron criticó a Hizbulá y a toda la clase política libanesa y advirtió de una posible guerra civil si no logran dejar de lado los intereses personales y políticos para ocuparse de desbloquear la ayuda internacional y salvar al país de la quiebra económica.

    El presidente francés exigió a Hizbulá que aclarase si son un partido democrático, una milicia antiisraelí o una herramienta de Irán, y el medio de comunicación Al Manar, de Hizbulá, respondió en un editorial el 28 de septiembre que la organización "es y seguirá siendo un ejército que se enfrenta a Israel y que seguirá apoyando a Siria y a sus gentes contra los extremistas".

    Los dos principales partidos chiitas, Hizbula y su aliado Amal, insistieron en retener el Ministerio de Finanzas en el nuevo gobierno y en nombrar a todos los ministros chiitas del gabinete, ambas exigencias eran inaceptables para Adib y por eso dimitió.

    La comunidad internacional ha dicho en repetidas ocasiones que el Líbano no recibirá ayuda antes de que se lleven a cabo las reformas necesarias para acabar con la corrupción y la mala gestión por parte de la clase gobernante que ha llevado al país casi a la bancarrota.

    La crisis política y económica del Líbano empeoró con la explosión de cientos de toneladas de nitrato de amonio en el puerto de Beirut a principios de agosto, que mató a casi 200 personas e hirió a cientos, causando también la pérdida de miles de millones de dólares.

    Etiquetas:
    Emmanuel Macron, Israel, Hizbulá
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