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    Manifestantes participan en un mitin para apoyar a un gobierno de derecha en la plaza Rabin de Tel Aviv

    La coalición de partidos árabes lucha por ser la tercera fuerza en la Kneset israelí

    © REUTERS / Amir Cohen
    Oriente Medio
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    Unos 750.000 palestinos fueron expulsados por las fuerzas israelíes o huyeron por temor entre finales de 1947 –cuando la ONU aprobó el plan de partición de Palestina para crear dos estados, uno judío y otro árabe– y 1949, cuando acabó la guerra que siguió a la proclamación del Estado de Israel entre árabes e israelíes.

    Otros miles de palestinos pudieron quedarse en territorio israelí, unos en sus casas y otros desplazados.

    Israel les dio la ciudadanía, pero hasta 1966, los palestinos estuvieron sometidos a un régimen marcial y a muchos les confiscaron propiedades que nunca les han devuelto, a pesar de ser ciudadanos israelíes.

    Los palestinos tienen representación en la Kneset (Parlamento israelí), en las elecciones de enero de 2013 obtuvieron 11 escaños entre las diferentes fuerzas que se presentaron.

    Pero esta vez se espera que amplíen su representación con la apuesta que han hecho de presentarse bajo el paraguas de la Lista Conjunta.

    Esta coalición está integrada por cuatro formaciones: Hadash (Frente Democrático para la Paz y la Igualdad, cuyo principal componente son los comunistas y que engloba a árabes y judíos), Balad (nacionalista), Ta’al (Movimiento Árabe por el Cambio) y el Movimiento Islámico.

    Los cuatro partidos tienen ideologías diferentes, pero una voluntad común que es tener fuerza en el Parlamento para “defender la paz, luchar contra la ocupación (israelí de los territorios palestinos) y defender la justicia social, además de luchar contra el racismo”, afirma Aida Touma.

    Ella es una de las dos mujeres árabes que probablemente conseguirán un escaño, en la Lista Conjunta se presentan 5 candidatas.

    Los árabes se unieron para evitar desaparecer de la Kneset, ya que se aumentó el porcentaje necesario para tener representación del 2% al 3,25%, la idea fue del ministro de Exteriores, el ultraderechista Avigdor Lieberman, que quería deshacerse de los árabes.

    Las encuestas otorgan a la Lista Conjunta unos 13 diputados, aunque sus líderes aspiran a obtener 15, los últimos sondeos los sitúan como la tercera fuerza en la Kneset por detrás de la Unión Sionista (Laboristas y Hatnuah) y el Likud.

    Los analistas vaticinan un aumento de la participación de los árabes, según un estudio del Instituto de Investigación Yafa, “el porcentaje de votantes de la comunidad árabe podría pasar del 57% en las elecciones de hace dos años, al 66,4%”, afirma Thabet Abu Rass, codirector de la Abraham Found Inicitives.

    “Y es debido al efecto que ha causado la Lista Conjunta, que ha esperanzado a muchos votantes”, opina Thabet Abu.

    En los últimos quince años, la comunidad palestina o árabe de Israel ha acudido poco a las urnas, muchos llevan a cabo un boicot electoral porque consideran que el Estado israelí “nos oprime y nos mantiene como ciudadanos de segunda clase”, alega Ahmad Khalifeh, de la asociación Abna al Balad, que fomenta el boicot.

    Los líderes de la Lista Conjunta creen que para luchar contra la discriminación es preferible tener fuerza en la Kneset. “Quedaremos terceros y, si la Unión Sionista y el Likud crean un gobierno de unidad, nos convertiremos en líderes de la oposición”, señala Touma.

    Los partidos árabes han llevado a cabo una alianza que la líder de Balad, Hanin Zoabi, califica de “histórica”.

    Nunca se habían presentado en coalición y entre ellos hay muchas diferencias ideológicas, pero han acordado un “programa que recoge las preocupaciones de todos los árabes”, el 20,7% de la población (1,7 millones), según la Oficina de Estadísticas de Israel.

    “La mitad de los pobres de Israel son árabes y la mitad de los árabes de Israel son pobres”, afirma la Lista Conjunta.

    Zoabi destaca que “solo el 2,7% de las áreas industriales se encuentran en zonas árabes y que el paro en la comunidad árabe es muy superior al de la judía, solo el 22% de las mujeres árabes trabaja y las encuestas de Israel muestran que el 87% quiere trabajar”.

    Zoabi recuerda que hay “50 leyes en Israel que discriminan a los palestinos, Israel es una democracia para los judíos y un Estado racista para los palestinos”.

    Esta comunidad reclama “respeto a nuestro derecho a tener la nacionalidad palestina y ciudadanía israelí, somos parte del pueblo palestino”, dice Zoabi.

    No obstante, todos los líderes de la Lista Conjunta, cuyo eslogan es “La Voluntad del Pueblo”, se esfuerzan en recalcar que no son una candidatura árabe.

    “Entre los 21 candidatos de la lista hay tres judíos y tenemos muchos militantes judíos y campaña en hebreo”, explica una de las portavoces de la coalición.

    “Defendemos nuestra lucha con valores universales democracia, igualdad, libertad y justicia”, destaca Zoabi.

    “Queremos fundar el campo democrático en Israel, los árabes solos no podemos hacerlo, queremos reforzar nuestros lazos con la comunidad judía” dice el líder de la Lista Conjunta, Ayman Odeh, de Hadash.

    “No habrá paz ni justicia social en este Estado si los árabes y los demócratas no luchamos por ella juntos”, asegura Odeh, que ha sorprendido en la campaña con un discurso muy sereno pero a la vez reivindicativo.

    “Los márgenes de la democracia en Israel han sido atacados, principalmente por la derecha y queremos construir una asociación estratégica con los israelíes que creen en la democracia”, añade Odeh.

    Además de la agenda social y la lucha contra la discriminación de su comunidad, la Lista Conjunta tiene como prioridad el combate contra la ocupación israelí y la creación de un Estado palestino.

    Sus líderes descartan entrar en una coalición de Gobierno porque “se dedicará mucho presupuesto a la seguridad, a los asentamientos y a la ocupación de nuestro pueblo”.

    Pero podrían dar apoyo puntual a un Gobierno liderado por el centro-izquierda para bloquear a la derecha.

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    Movimiento Islámico, Ta’al, Unión Sionista, Knéset, Hadash, Balad, Likud, Ahmad Khalifeh, Thabet Abu Rass, Aida Touma, Hanin Zoabi, Israel
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