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    Combatiente de las Unidades kurdas de Protección Popular (YPG)

    ¿Traición o gran engaño de Trump? Estados Unidos dejó el norte de Siria a merced de Turquía

    CC BY 2.0 / Kurdishstruggle / Kurdish YPG Fighter
    Opinión & Análisis
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    Desde hace meses el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha estado advirtiendo de que no toleraría la presencia de las unidades kurdosirias en la frontera con su país. El líder otomano anunció en octubre que el Ejército turco realizaría un operativo en el norte de Siria con tal de erradicar la amenaza.

    Los turcos creen que los grupos armados kurdosirios representan un peligro mayor para la seguridad de su país porque —según afirma Ankara— están vinculados a "los terroristas" del Kurdistán turco, quienes desde hace décadas luchan por separarse de Turquía. En pocas palabras, con la ofensiva contra los aliados de los "separatistas" kurdoturcos, Ankara busca asegurar la integridad territorial de su propio territorio.

    En aras de su seguridad, Turquía no duda en irrumpir en los territorios de otros países, a menudo sin la autorización de sus gobiernos. El Ejército otomano en numerosas ocasiones intervino en el norte de Irak, donde habitan los kurdoiraquíes. Lo mismo pasó durante la guerra civil siria: las fuerzas turcas llevaron a cabo la operación Rama de Olivo en enero de 2018 contra los kurdosirios.

    Esta última operación fue, en cierta medida, una respuesta a la rápida expansión de las zonas controladas por las unidades armadas kurdosirias (YPG), quienes, con la ayuda de EEUU, lograron derrotar a ISIS —también conocido como Estado Islámico, proscrito en Rusia y en otros países— en el norte de Siria y controlar un área de aproximadamente 50.000 kilómetros cuadrados.

    Durante los últimos años, todos los éxitos de los kurdosirios dependían de la ayuda proveniente de su aliado extranjero principal, Washington. EEUU suministraba armas y envió a sus asesores y a un contingente limitado de militares al norte de Siria. La ayuda comenzó durante la Administración Obama y continuó cuando Trump llegó al poder.

    Entretanto, Turquía insistía en que se creara una zona de seguridad que penetrase 30 kilómetros en el territorio sirio controlado por los kurdos.  Sin embargo, a lo largo de los últimos meses no ha habido avances significativos en esa dirección. Motivo por el cual Erdogan anunció la operación militar en el norte de Siria.

    Al parecer, para Trump la balanza se inclinó a favor de las relaciones con Turquía. De ahí que haya ordenado retirar a los militares estadounidenses de la zona y, así, no impedir el operativo de Ankara. Al mismo tiempo, disuadió a Ankara de excederse en el ataque amenazando con destruir completamente la economía turca. Esto significa que el destino de los kurdos en gran medida está en manos de Ankara.

    Si bien Trump luego afirmó que EEUU seguiría apoyando a los kurdos tanto con dinero como con armas, la retirada de los militares norteamericanos implica que ahora los kurdosirios están prácticamente solos y tienen dos opciones: prepararse para librar una batalla o pedir la ayuda del Gobierno sirio. En esta situación, lo lógico sería optar por las dos.

    EEUU, incapaz de salvar a sus aliados

    "Desde el inicio de la guerra contra Siria decíamos que EEUU no apoyaría a las fuerzas kurdas eternamente. Ahora EEUU tiene que decidir entre Turquía y los kurdos. Creo que eligieron a Turquía porque es un viejo aliado. Tal vez usó a los kurdos para algo y este algo ya acabó", declaró a Sputnik el parlamentario sirio y profesor de la Universidad de Damasco Ahmed Merei.

    Por ahora es difícil vaticinar cuándo concluirá la ofensiva. La parte otomana afirma que el operativo terminará una vez "los grupos terroristas sean eliminados", es decir, cuando derroten a los kurdos. Según el entrevistado, la operación puede durar muchas semanas o incluso meses.

    Que Estados Unidos se retire de la región significa que Washington está abandonando a sus aliados, los kurdos. La parte siria llamó en numerosas ocasiones a las fuerzas kurdas a reabrir el diálogo con el Estado sirio porque Estados Unidos no puede salvar a sus aliados. Es posible que la parte norteamericana disponga de equipamiento, pero no de aliados, subrayó.

    "El Estado sirio declaró muchas veces que cualquier intrusión de Turquía en suelo sirio constituirá una agresión turca contra Siria y contra su pueblo. Ya hemos dicho que, si el Estado turco quiere garantizar la seguridad de su frontera, tiene que abrirse al diálogo con Damasco y volver al Acuerdo de Adana —firmado en 1998 entre Damasco y Ankara—, porque este propone un buen mecanismo para esta área o esta frontera", indicó.

    Los kurdosirios, moneda de cambio en manos de Washington

    Cualquier intervención en el territorio de Siria representa un acto de agresión, así que Siria tiene el derecho de defender su propia tierra por todos los medios a su alcance, declaró otro parlamentario sirio, Alan Bakr.

    "Los eventos de los últimos días han constatado una verdad histórica: que quienquiera que cuente con los estadounidenses al fin y al cabo acaba siendo una moneda de cambio en sus manos y una herramienta de presión. Esto es precisamente lo que pasó con los kurdos", añadió.

    El Gobierno sirio, continuó, siempre pone de relieve que solo cuenta con sí mismo, su Constitución y su Ejército. Los agresores serán expulsados de Siria sea por la vía pacífica o por la militar.

    Según Bakr, hoy en día Turquía "amenaza con ocupar" una parte del territorio sirio que se encuentra bajo el control de agrupaciones que son controladas desde Estados Unidos. Pero estas agrupaciones desmantelaron hace poco las fortificaciones en la frontera con Turquía para demostrar que no planean ninguna agresión, concluyó.

    Los kurdos fueron utilizados por Washington y Ankara como un pretexto para su presencia en el territorio sirio. Después de los ataques turcos contra las agrupaciones kurdas, estas solicitaron que la parte rusa actúe como mediador en las negociaciones con el Gobierno sirio, señaló en su comentario a Sputnik el experto militar y general sirio Heitham Hassún.

    "El regreso de los kurdosirios al seno de Damasco conviene a los intereses de Siria. Esto permitirá reintegrar las tierras ocupadas en el Estado sirio. En este caso el Ejército del país los protegerá de la ocupación turca", manifestó.

    Las autoridades sirias ya declararon que su Fuerzas Armadas pueden responder a la agresión turca, lo que puede marcar el inicio del primer enfrentamiento armado durante la guerra civil siria, dijo el entrevistado.

    Etiquetas:
    Donald Trump, Siria, kurdos, Turquía
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