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    El demócrata Joe Biden durante la campaña presidencial

    'Ucragate': Trump, amenazado; Biden, muy tocado

    © REUTERS / David Becker
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    El 'Ucragate' que puede iniciar la investigación para la destitución del presidente norteamericano, Donald Trump, revela cómo ese país se ha convertido desde hace años en una pieza manipulable de la estrategia norteamericana en Europa.

    Joe Biden amenazó en 2016 con no enviar los 1.000 millones de dólares de créditos prometidos al expresidente ucraniano, Petro Poroshenko. Donald Trump hizo lo mismo con los 400 millones de ayuda militar acordada si el nuevo jefe del Estado, Volodímir Zelenski, no cooperaba en las investigaciones sobre las operaciones económico-políticas de la familia Biden en ese país.

    Para nadie es una novedad que Ucrania era la pieza clave de la estrategia norteamericana en su política europea de ocupación de las fronteras con Rusia. La revolución naranja, sufragada desde Washington y apoyada "moralmente" por la Unión Europea (UE) —a pesar de las reticencias de algunos de sus miembros— era la prueba más evidente de ese interés.

    Las dudas de la UE en Estados Unidos se ventilaron con las palabras de la exembajadora Victoria Nulland: "Fuck the EU".

    El origen del mal

    El Maidan supuso un paso más en una operación que para Washington y la OTAN se hacía imprescindible. Instalado el pronorteamericano y antiruso Petro Poroshenko en Kiev, Joe Biden, el entonces hombre de Washington en Ucrania, se travistió en procónsul y exigió la destitución del fiscal general del país, Viktor Shokin.

    Shokin había iniciado la investigación sobre la empresa ucraniana de prospección de gas Burisma Holdings, en la que el hijo del aspirante a la presidencia de Estados Unidos, Hunter Biden, integraba el consejo de administración con unos emolumentos mensuales de 50.000 dólares. El "hijo de puta" de Shokin, según palabras textuales de Joe Biden, fue al fin destituido.

    Hoy, las presiones de Trump al nuevo mandatario ucraniano para insistir sobre las andanzas de los Biden en este país le han valido el inicio de un procedimiento de destitución (impeachment) que después de despertar la excitación y la esperanza de la izquierda demócrata, algunos miembros "centristas" de ese partido ven como contraproducente y más peligrosa para Joe Biden que para Donald Trump en su carrera hacia la Casa Blanca en los comicios de 2020.

    ​Que Trump aproveche su condición de mandatario para hacer presión sobre un país que Estados Unidos cree tener a su merced es considerado por el Partido Demócrata como meritorio de una destitución. Pero esa presión moral puede convertirse en simples consideraciones políticas si, como es el caso, en el Senado se necesitan dos tercios de los votos para aprobar el impeachment y los republicanos tienen en esa cámara la mayoría.

    A la búsqueda de 'Refuzniks' republicanos

    Si Donald Trump corre un riesgo de ver afectado su futuro en la Casa Blanca se irá viendo a medida que la investigación avanza y algunos de los miembros de su partido se atreven a votar en su contra llegado el día, si llega.

    La prensa de la "izquierda chic" y los candidatos rivales en el partido de Biden salivan ya con la posibilidad de ver a su bestia negra fuera de la carrera hacia las presidenciales de 2020 por cuestiones judiciales. Con ello no hacen sino confirmar sus temores de que Trump sea reelegido si la competición se desarrolla libremente en las urnas. El 'Ucragate' no garantiza la desafección a Trump en los comicios.

    Algunos diputados (representantes) y senadores republicanos se han mostrado ya partidarios de apoyar la investigación sobre el caso. Pero una cosa es no oponerse a la investigación y otra muy distinta votar en contra del presidente que representa a su formación política.

    Solo una minoría se ha distinguido por criticar a Trump con las mismas palabras o incluso en términos más fuertes que sus supuestos rivales demócratas. A partir de ahora, los miembros electos del GOP (Grand Old Party) van a acaparar los medios de comunicación y los juegos de matemáticas necesarios para titular si hay votos suficientes para destituir a Donald Trump.

    El "voto de oro" de Zelenski en las presidenciales de EEUU

    Las revelaciones del papel jugado por Joe Biden en Ucrania y los negocios de su hijo allí van a ser de nuevo desempolvados e investigados con o sin la ayuda del presidente Zelenski. Si Joe Biden era ya objeto del "pim pam pum" de la izquierda dentro del Partido Demócrata, sus andanzas en Kiev servirán como argumento a sus rivales internos, convertidos en adalides de la política de moralización frente al contraejemplo de Trump.

    Inevitablemente, las informaciones sobre la supuesta injerencia de Trump en la política ucraniana con fines electoralistas irán acompañadas de las antiguas presiones de Biden en ese país y el papel jugado por el aspirante para proteger los negocios de a su expatriado hijo.

    Para Volodímir Zelenski la situación no podía ser imaginable ni incluso en la serie de televisión que le hizo famoso en su país. El nuevo presidente ucraniano se puede convertir en el votante más poderoso de la elección norteamericana. ¿Cooperar con las investigaciones contra Trump? ¿Insistir sobre el pasado de Hunter Biden en su país? Difícil va a ser para él mostrarse neutral.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

    Etiquetas:
    política, impeachment, Donald Trump, Joe Biden, Volodímir Zelenski, EEUU, Ucrania
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