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    El Ministro de Ecología de Francia, Francois de Rugy, y el presidente galo, Emmanuel Macron

    Escándalos en la corte de Macron: de Benalla a las langostas del ministro verde

    © AFP 2019 / Ludovic Marin
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    Luis Rivas
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    Emmanuel Macron no pasa un verano sin escándalo. Si en 2018 fue el "caso Benalla", por su guardaespaldas personal, en 2019 el protagonista es su Ministro de Ecología, acusado de dilapidar el dinero público en cenas de lujo y en obras para su apartamento asignado, entre otros gastos difícilmente justificables.

    Hace once años, el artista norteamericano Jeff Koons escandalizó a buena parte de Francia cuando expuso en el palacio de Versalles una enorme langosta de plástico, una de las piezas de su conocido repertorio animalista. Hoy en Francia, la langosta vuelve a la primera página de los medios por su aparición en otro palacio, el de Lassay, sede de la Asamblea Nacional.

    •  La langosta de plástico en el palacio de Versalles, París, una obra del artista norteamericano Jeff Koons
      La langosta de plástico en el palacio de Versalles, París, una obra del artista norteamericano Jeff Koons
      © AFP 2019 / Stephane de Sakutin
    • La langosta de plástico en el palacio de Versalles, París, una obra del artista norteamericano Jeff Koons
      La langosta de plástico en el palacio de Versalles, París, una obra del artista norteamericano Jeff Koons
      © AFP 2019 / Stephane de Sakutin
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    © AFP 2019 / Stephane de Sakutin
    La langosta de plástico en el palacio de Versalles, París, una obra del artista norteamericano Jeff Koons

    Según informaciones de varios medios franceses —especialmente Mediapart y Le Parisien— el actual "ministro de la Transición ecológica", Francois de Rugy, gastó miles de euros de dinero público en cenas consideradas "fastuosas", cuando ocupó el cargo de presidente de la cámara legislativa entre junio de 2017 y septiembre de 2018.

    En esas cenas, con invitados que en teoría nada tenían que ver con la función del ahora ministro, la langosta era el plato principal, pero no el único; el caviar acompañaba al ilustre crustáceo en un tándem que forma parte del summum del tentempié de alta gama en el imaginario popular. Y para acompañar esos manjares, nada como un vino Chateau Cheval Blanc 2001, valorado en 550 euros la botella. Todo ello conocido gracias a las fotos tomadas por algún asistente.

    "Langostas por doquier, justicia en ninguna parte"

    El presidente francés, Emmanuel Macron, quiso que la primera ley que lanzara su gobierno fuera la referida a la "moralización de la vida pública". Con ello pretendía diferenciarse de sus antecesores en el cargo, en unos tiempos, eso sí, donde la transparencia y la moralidad política no atraían tanto la lupa de la censura ciudadana.

    Emmanuel Macron, candidato a la presidencia de Francia
    © REUTERS / Philippe Wojazer
    Por el momento, Macron no ha querido desviar la atención de las festividades del 14 de julio por el asunto de la langosta, pero De Rugy representa otro escándalo para su gabinete, precisamente en el momento en el que la protesta de los chalecos amarillos aflojaba. Langostas de plástico se convierten ahora en las banderas de la protesta ciudadana, bajo el lema: "Langostas por doquier, justicia en ninguna parte".

    La controversia podría interpretarse como un asunto menor, bien orquestado y vendido en fascículos por la prensa "enemiga". Pero las cenas de lujo no son el único reproche al responsable de la caución ecologista de Macron. Francois de Rugy es acusado también de disfrutar de un apartamento de protección oficial (para bajos salarios) en su ciudad natal, Nantes. Asimismo, se ha sabido que en 2015 no pagó un solo euro de impuestos, a pesar de tener en ese momento un salario de casi 50.000 euros al año. Según él, estaba exonerado de contribuir al fisco porque donaba 1200 euros por mes a su partido, Europa Ecología Los Verdes, y eso le eximía del pago.

    ​Por si fuera poco, la prensa ha aireado también que gastó más de 63.000 euros en la renovación de su nuevo apartamento asignado como ministro verde, en el palacete parisino de Roquelaure. ¿La justificación? "Es un edificio del siglo XVIII". Como si desde hace cuatro siglos nadie hubiera ocupado el lugar.

    El secador de oro de "Lady Gala"

    Por el momento, y esperando más revelaciones, los franceses leen sorprendidos que la mujer del ministro, la periodista de la prensa rosa Severine Servat —más conocida por "Lady Gala", por el nombre del semanario donde trabaja— habría adquirido una bicicleta estática por 769 euros y un secador bañado en oro, por 499. Todo ello, con dinero público.

    El Ministro de Ecología de Francia, Francois de Rugy, con su esposa Severine Servat
    © AFP 2019 / Ludovic Marin
    El Ministro de Ecología de Francia, Francois de Rugy, con su esposa Severine Servat

    De Rugy, que se declara alérgico a los crustáceos, dice detestar el caviar y asegura que el champagne le da dolor de cabeza, justifica las informaciones como parte de los ataques contra la mayoría gubernamental y, también, como "una manera de ajustar cuentas a su esposa", una ferviente partidaria de Emmanuel Macron desde que el ahora mandatario se lanzara a la carrera presidencial.

    Severine Servat ya fue protagonista, a su pesar, de otro episodio. El libro de la periodista Emilie Freche, exmujer de de Rugy, cuenta la historia de una mujer y su familia. "Lady Gala" se vio reflejada en la obra y estuvo a punto de llevar a los tribunales a la escritora, que es ahora la compañera del socialista Jerome Guedj. Historias de la corte republicana francesa.

    ​El ministro ecologista ha recibido la reprimenda del primer ministro, Edouard Philippe, a quien ha asegurado que pagará hasta el último céntimo del dinero del presupuesto oficial gastado. Además, se ha entrevistado con la "deontóloga" de la Asamblea Nacional para poner en claro las cuentas.

    La única medida concreta que ha tomado De Rugy ha sido despedir a su directora de gabinete, Nicole Klein, quien, según informaciones periodísticas, habría disfrutado durante once años de un apartamento de protección social en París sin tener domicilio oficial en esa ciudad. Klein ha manifestado que De Rugy "ha querido salvar su cabeza ofreciendo la mía".

    ¿Hasta cuándo salvará su cabeza? En el momento de escribir estas líneas, diferentes fuentes subrayan que el resto del equipo ministerial de Macron hacen el vacío a su colega ecologista y evitan salir en su defensa. Durante la celebración del desfile del 14 de julio en los Campos Elíseos, se pudo comprobar a través de las cámaras de televisión en directo que Francois de Rugy fue ignorado por sus compañeros de gobierno. La guillotina política ya solo depende del presidente Macron.


    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

    Etiquetas:
    dinero, ministro, corrupción, Francia
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