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    Hasán Rouhaní, el presidente de Irán

    Rouhaní combate la desinformación de Occidente sobre Irán

    © REUTERS / Charles Platiau
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    Francisco Herranz
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    Existe cierta "desinformación" en Occidente con respecto a Irán. Así lo admitió en público el capitán de fragata de la Armada Española, Federico Aznar Fernández-Montesinos, profesor de Relaciones Internacionales de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas orgánicamente dependiente del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN).

    Las palabras de Aznar Fernández-Montesinos no pasaron inadvertidas para ninguno de los presentes. Ocurrió durante la reciente presentación del libro "Panorama geopolítico de los conflictos 2015" editado por el CESEDEN. El capitán de fragata, experto en cultura, civilización y religión islámicas, puso el dedo en la llaga cuando afirmó que la imagen real de Irán se aleja de la que se pretende difundir en Occidente.

    El militar recordó que recientemente había estado visitando Teherán y que el país le había recordado a la España franquista, una sociedad controlada por una dictadura pero ansiosa de cambios. Ese comentario comparativo levantó murmullos nerviosos entre el público, donde abundaban los uniformados.

    En el capítulo que firma dentro de la citada obra coral, Aznar Fernández-Montesinos se atreve a subrayar que "puede hablarse incluso de un ánimo intoxicador" a la hora de tratar las noticias y análisis que giran sobre Irán, y recuerda que la antigua Persia es uno de los cinco pivotes geopolíticos de Euroasia junto con Ucrania, Azerbaiyán, Turquía y Corea del Sur, según la definición del politólogo estadounidense Zbigniew Brzezinski.

    Seguramente el analista militar español habrá estado siguiendo con especial interés la primera gran tournée por Europa del presidente iraní Hasán Rouhaní. El histórico periplo del líder chií ha sido un éxito, sobre todo desde el punto de vista económico. Rohaní, que lleva en el poder desde las elecciones de 2013, está llamado a convertirse en el principal baluarte de la modenización de su país. Hay que remontarse a 1999 y al presidente Mohamed Jatamí para evocar una visita de tanta envergadura.

    En principio el viaje del dirigente iraní estaba previsto para el 14 noviembre del año pasado, pero se pospuso debido a los atentados terroristas que sacudieron París el 13 de noviembre y se cobraron más de 130 vidas.

    Rouhaní llegó primero a Roma con una imponente delegación de empresarios, políticos y ministros y se encontró con cerca de 500 compañías guiadas por la patronal trasalpina. La visita de Estado se inició el lunes 25 de enero con una reunión en el Palacio del Quirinal con el presidente del país, Sergio Mattarella, y posteriormente una entrevista con el primer ministro, Matteo Renzi. Se firmaron siete acuerdos oficiales y diez comerciales valorados en nada menos que 17.000 millones de euros.

    "He tenido la impresión de que Irán está respirando un clima de grandísima apertura y sobre todo que está ofreciendo oportunidades tangibles", declaró al diario Corriere della Sera Paolo Scudieri, tras asistir al multitudinario encuentro empresarial. Scudieri es el presidente de Adler Group, una multinacional napolitana que proyecta, desarrolla e industrializa componentes y sistemas para la industria del automóvil.

    El martes 26 Rouhaní se desplazó al Vaticano para entrevistarse con el Papa Francisco, con quien se intercambiaron los tradicionales regalos. Francisco recibió una fina alfombra hecha en Qom. "Rece por mi, Santidad". Con esta petición insólita e inesperada terminó el presidente iraní la reunión de 40 minutos con el obispo de Roma, que le respondió amable: "Espero que en la paz".

    Lo apretado de la agenda no le impidió al político iraní deleitarse dentro del Coliseo romano, quien no dudó en sacar su tableta personal para hacer un pequeño video del monumento imperial que ha soportado más de 2.000 años de vicisitudes.

    La etapa francesa arrancó el miércoles 27 de enero en el Palacio del Elíseo, donde fue recibido por el presidente François Hollande. La cita estaba fijada para las tres de la tarde. Tras la firma de varios convenios bilaterales, Hollande tenía previsto otro evento para las seis. El horario elegido no era fruto de la casualidad. Se pretendía evitar a toda costa la comida o la cena para no repetir el incidente diplomático de noviembre pasado.

    En aquella ocasión, los servicios de protocolo del Elíseo habían propuesto una cena de trabajo y el lado iraní había aceptado la oferta, a condición de que el menú fuera halal, es decir, conforme a los preceptos musulmanes, y de que no se sirviera alcohol a ningún comensal. Los franceses, tan amantes del vino, no cedieron a esa imposición religiosa. Finalmente ambas delegaciones decidieron evitar cualquier momento festivo tras haberse descartado la posibilidad del desayuno por su "bajo perfil".

    El segundo y último día en tierras galas tuvo, de nuevo, naturaleza económica pues fue la ocasión perfecta de hacer anuncios de acuerdos con empresas francesas, como Areva (reactores nucleares), Total (petróleo) y Psa Peugeot Citroen (automoción). Las autoridades de Irán desvelaron que se había alcanzado un acuerdo con la compañía europea fabricante de aviones Airbus para la entrega de 100 aparatos comerciales para un periodo de cuatro años.

    Femen y nuevas sanciones

    Dos borrones enturbiaron un poco el éxito. El primero, una protesta protagonizada por Femen. Una militante de este grupo feminista, semidesnuda con la bandera iraní pintada sobre el pecho, fue "ahorcada" en un puente sobre el Sena no lejos de la Torre Eiffel para protestar así por el alto número de ejecuciones que se practican en Irán.

    El segundo incidente fue la indiscreción de dos funcionarios anónimos que aseguraron a la agencia norteamericana de noticias Associated Press que Francia ya ha pedido formalmente a sus socios de la Unión Europea que se promulguen nuevas sanciones contra Teherán por unas recientes pruebas con misiles.

    Hasán Rohani, el presidente de Irán
    © REUTERS / Alessandro Bianchi
    El test balístico se produjo el pasado 10 de octubre y EEUU, Francia, Alemania y Reino Unido han solicitado ya al Comite de Sanciones de la ONU la apertura de una investigación. Teherán insiste en que los misiles eran exclusivamente defensivos, no concebidos como vectores de armas nucleares y que, por tanto, no caen en el ámbito de ninguna resolución de Naciones Unidas.

    El pasado 16 de enero, EEUU y la UE levantaron las viejas sanciones que pesaban contra Irán después de que el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) —la agencia nuclear de la ONU- verificara que la nación persa cumplió las exigencias de aplicación del acuerdo nuclear pactado en julio con el llamado Grupo 5+1 formado por Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido, Francia, más Alemania.

    Tema: Acuerdo sobre Irán

    Rouhaní puede darse por satisfecho. Toda esa frenética actividad viajera servirá para recuperar parte del pulso que tenían los contactos comerciales antes de las sanciones. Pero también servirá —y esto es lo más importante- para que Occidente, a través de empresarios y empleados, esté mucho mejor informada que antes de las profundas transformaciones sociales que está viviendo Irán.


    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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    Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Hasán Rohaní, desinformación, sanciones, Femen, Occidente, Irán