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    Mauricio Macri gana presidenciales en Argentina (63)
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    Por primera vez en 12 años, un presidente argentino vuelve a pisar el suelo de Davos, donde se reúne la élite de la economía mundial. Tan importante es la noticia, que Macri fue el segundo más nombrado en Twitter en su primer día de estadía.

    “Macri aumenta las esperanzas de un renacimiento económico argentino”, tituló el influyente diario de negocios inglés Financial Times; The New York Times tituló que Macri está entre los “grandes nombres” de Davos, con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el vicepresidente de los Estados Unidos, Joseph Biden, a quienes calificó de "nuevos miembros del club de liderazgo global".

    El presidente argentino apareció en su muro de Facebook probando unos anteojos de realidad virtual, quizás para no ver la dura realidad que le esperaba a los más de 2000 asistentes al Foro: el 20 de enero, las bolsas del mundo se sacudieron a la baja por el freno del crecimiento chino (el menor en un cuarto de siglo), la caída del precio del petróleo a casi 27 dólares el barril (su menor nivel en 12 años) y la continua baja de precios de las materias primas. Súmese la huida de los capitales que fluyeron hacia los países emergentes tras la crisis de 2008, atraídos ahora por la subida de las tasas de interés en Estados Unidos: 735.000 millones de dólares en 2015, y otros 448.000 millones este año, según pronostica el Instituto Internacional de Finanzas.

    Malas noticias para América Latina, donde países como Venezuela y Brasil se han visto gravemente perjudicados por la caída de los precios del petróleo y de las materias primas. Según los pronósticos que presentó el Fondo Monetario Internacional en Davos, el crecimiento global será mas débil de lo esperado, pero América Latina será la única zona con un crecimiento negativo este año, —0.3%, y la economía brasileña, que antes fue el motor de la región, se retraerá 3.5%.

    En este contexto de malas noticias, Macri pretende en Davos lograr lo que el periodista argentino Carlos Pagni llamó “la reconexión con las redes globales de financiamiento e inversión”. Tras doce años de gobierno de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015), el nuevo mandatario busca recomponer las relaciones con Estados Unidos y Gran Bretaña, con el Fondo Monetario, las multinacionales y los fondos buitre.

    Por eso, las dos reuniones políticas más importantes de Macri fueron con el primer ministro inglés, David Cameron, y con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

    “Linda reunión”, dijo Macri tras su encuentro con Cameron. La canciller argentina Susana Malcorra dio el tono de la conversación entre los dos líderes: “centrar nuestra relación con el Reino Unido sólo en Malvinas es como quedarnos con el vaso medio vacío”, dijo.

    No es que se vayan a discutir otras cosas, además de Malvinas: es que con Gran Bretaña se puede discutir cualquier cosa, menos la soberanía de las islas Malvinas, tal como confirmó el comunicado distribuido por Downing Street después de la reunión: “El primer ministro dejó claro que nuestra posición sigue siendo la misma y que en el reciente referéndum quedó absolutamente claro que los habitantes de las islas quieren seguir siendo británicos".

    La última vez que un presidente argentino se encontró con un primer ministro inglés fue en 2012 durante la cumbre del G-20, cuando Cristina Kirchner se acercó a David Cameron para entregarle un informe sobre Malvinas, pero el líder británico la eludió y se alejó inmediatamente.

     

    La reunión de Macri con el vicepresidente Biden fue el primer encuentro de alto nivel entre los dos países en muchos años. Ambos coincidieron en que se inicia "una nueva etapa en la relación bilateral" entre la Argentina y Estados Unidos, según la agencia Télam. Además, hubo cuatro entrevistas de los funcionarios argentinos y de Estados Unidos en el marco del Foro, un hecho altamente inusual y Washington anunció que levanta el veto impuesto en 2011 para que Argentina reciba préstamos de entes internacionales. ¿Retribución de favores después de la dura posición asumida por Macri frente al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela?

     

    El jefe de Gabinete, Marcos Peña, agregó: "Hay que salir de la relación adolescente, ni el amor platónico de los 90 ni el berrinche de los 2000".

    Por “berrinche de los 2000”, Rubio se refiere a las políticas de defensa de la soberanía adoptadas durante esa década por los gobiernos latinoamericanos, como cuando Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Hugo Chávez de Venezuela y Néstor Kirchner de la Argentina, le dijeron no al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) de George W. Bush, en la Cumbre de 2005 en Mar del Plata.

    Mientras Macri cumplía con su papel de estrella, su ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, avanzaba en los pasos concretos de esa “reinserción”, abriendo la puerta, otra vez, a las auditorías del Fondo Monetario Internacional sobre la economía argentina.  “Queremos un artículo IV porque no tenemos nada que ocultar”, afirmó Prat-Gay, refiriéndose al artículo del Estatuto del Fondo que establece las revisiones anuales de la economía de los países miembros. La última vez que el FMI realizó esa auditoría fue en 2005, antes de que el ex presidente Néstor Kirchner pagara toda la deuda con el FMI saliéndose de los controles del organismo.

    La normalización con el FMI está al tono con los anuncios de Prat-Gay de bajar el déficit fiscal de 7% a 4.8% puntos del PBI. Será “una política fiscal muy agresiva”, destacó el ministro, es decir, un recorte del gasto público, como ya se está produciendo con los miles de despidos en las distintas dependencias del Estado.

    El otro tema es la negociación con los fondos buitre que demandaron a la Argentina en Nueva York. Prat-Gay dejó saber que el gobierno puede aceptar la exigencia de estos fondos para que la negociación sea en secreto.

    El entusiasmo mediático despertado por Macri se contagió a los jefes de las multinacionales: Muhtar Kent, número uno de la empresa Coca-Cola, prometió invertir mil millones de dólares en la Argentina en un plazo de cuatro años. Andrew Liveris, el presidente de Dow Chemical, que se fusionó con DuPont creando el mayor emporio químico del mundo, le manifestó su "entusiasmo por la nueva etapa que se abre en Argentina”. El presidente de Shell habló sobre la decisión de enfocar sus esfuerzos en el sector de los hidrocarburos no convencionales en Argentina, Canadá y Estados Unidos. El titular de Mitsubishi habló de su interés en "incrementar las inversiones en la Argentina, como consecuencia del nuevo escenario político".

    Mientras Macri se probaba los lentes de realidad virtual en Davos, los problemas mundiales se le colaban por la ventana: en Buenos Aires fracasaba la primera colocación de deuda, a pesar del jugoso interés ofrecido (8% anual); los trabajadores petroleros de la provincia de Chubut amenazaban con dejar al país sin gas ni combustible, ante la perspectiva de despidos masivos y de cierre de producción por parte de las empresas debido a la caída de los precios del petróleo; y el ministro de energía y minería, Juan José Aranguren, anunciaba que la semana siguiente aumentarán las tarifas de gas y de luz. Es el precio de la “reinserción”.


    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

    Tema:
    Mauricio Macri gana presidenciales en Argentina (63)
    Etiquetas:
    inversiones, foro, industria petrolera, relaciones bilaterales, deuda, Fondo Monetario Internacional (FMI), Muhtar Kent, Alfonso Prat-Gay, Justin Trudeau, Susana Malcorra, Mauricio Macri, Joe Biden, David Cameron, Davos, Argentina, América Latina, Reino Unido
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