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    Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España

    Pánico en el partido de Rajoy

    © REUTERS / Juan Medina
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    Pilar Casanova
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    Las elecciones celebradas en la comunidad de Andalucía en las que el PP perdió 17 escaños evidencian el mal momento que atrviesa la formación liderada por Mariano Rajoy y despiertan los peores temores internos de cara a las municipales y autonómicas de mayo.

    Los “adanes, los tertulianos, los zascandiles y los amateurs”, como llegó a definir el presidente conservador español Mariano Rajoy a sus adversarios, han ganado el primer embate electoral que afronta España a lo largo de 2015 e infligido una derrota sin paliativos al partido que ostenta todo el poder en el país ibérico desde 2011. 

    La desconfianza, la frustración, el enfado y la incredulidad se han instalado en las filas del conservador Partido Popular la misma semana en la que se han convocado las elecciones municipales y regionales del próximo 24 de mayo, unos comicios que ya se prevén desoladores para el partido de Rajoy.

    Pocos en la derecha española creen que una campaña centrada en una recuperación económica —que para más inri todavía no ha llegado a los bolsillos de los españoles- sea el mejor mensaje para recuperar los miles de votos perdidos.

    Marzo ha sido un mes especialmente aciago para las filas populares. La semana pasada, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, confirmó, tras dos años de investigaciones, que el partido de Rajoy mantuvo una caja B de 1990 a 2008.

    Es decir, durante 18 años la organización que exige ética y pagar impuestos a todos los españoles se financió de manera irregular. Sin ningún control, invirtió ese dinero negro en campañas electorales, en arreglar las sedes de su partido o en pagar sobresuelos a muchos de sus dirigentes.

    Si los papeles de la contabilidad B manuscritos por el tesorero Luis Bárcenas estremecieron a la opinión pública nacional e internacional a principios del año pasado, el auto del juez Ruz no deja resquicio de duda.

    Y todos estos millones se movieron, según ellos, sin que ningún líder conservador se enterara de nada, ante la estupefacción de la ciudadanía que no da crédito a las excusas de Rajoy, conocido por su inacción, y las de sus adláteres. 

    Bárcenas ha presentado un recurso en el que atribuye a los secretarios generales del partido la responsabilidad de esa caja B, que constata la existencia de una doble contabilidad en la formación política.

    En el escrito asegura que no era el responsable último de las cuentas ya que era sólo un técnico y señala directamente a los secretarios generales de la organización.

    Bárcenas no les menciona, pero la investigación abarca las épocas en las que estuvieron al frente del partido Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas, Mariano Rajoy (2003-2004), Ángel Acebes y María Dolores de Cospedal, al mando de la tesorería desde 2008 hasta el presente. 

    Ante todas estas desoladoras informaciones en un país abatido por la crisis económica, no es de extrañar que mientras la sociedad francesa se derechiza rápidamente, como demuestran las elecciones departamentales de este domingo 29 de marzo que dieron la victoria al ex presidente conservador la Nicolas Sarkozy, la primera consulta electoral en la región más meridional de España haya ampliado la victoria de la izquierda.

    Los socialistas lograron el 22 de marzo mantener su liderazgo en la comunidad más poblada de España, al lograr 47 escaños a pesar de perder 114.423 votos, mientras el PP caída por debajo de sus peores expectativas. De 50 diputados en 2012, que le llevaron a ser el partido más votado en la región aunque no pudo gobernar, a 33 parlamentarios en 2015.

    Con esta nueva victoria, el PSOE suma 33 años ininterrumpidos controlando Andalucía, un hecho insólito en casi toda Europa. El PSOE logró mantenerse a pesar de los numerosos escándalos de corrupción que asedian desde hace meses al socialismo andaluz. Un doble varapalo para la derecha andaluza, incapaz de conocer y convencer al electorado. 

    Sin lugar a dudas, los andaluces castigaron a Rajoy por las duras políticas de austeridad, por el alejamiento de la ciudadanía con que ha gobernado España desde la mayoría absoluta, por la corrupción política y económica, por su prepotencia y por una política que ha dejado sin futuro a toda una generación.

    Más del 50% de los jóvenes españoles no tienen trabajo en un país que ostenta la tasa de paro más alta de Europa después de Grecia, donde hay 700.000 hogares sin ingresos estables y que exhibe, además, la mayor brecha de desigualdad del viejo continente después de Letonia.

    La España de 2015, castigada por la asimetría con la que ha afectado la crisis, no perdona unas duras medidas económicas que han abaratado el despido, precarizado el trabajo, recortado los salarios y mermado los derechos laborales de los trabajadores, mientras ha subido las ganancias de los más ricos.

    Ante este escenario, Andalucía avanza lo que se puede repetir dentro de dos meses en toda España porque el otro gran ganador de la noche electoral andaluza fue el partido anti-austeridad Podemos, que irrumpe en el Parlamento regional con la fuerza que otorgan 15 diputados y se sitúa como tercera fuerza política.

    “El cambio ya ha empezado y es irreversible, la gente corriente ocupa la bancada del Parlamento. Desde hoy nos ponemos a trabajar con dos objetivos: llevar adelante nuestras propuestas y vigilar cada rincón de esta institución”, aseguró Teresa Rodríguez, líder de Podemos en Andalucía.

    Porque, a diferencia de Francia donde el ultraderechista Frente Nacional de Marie Le Pen se consolida en las urnas, en España los partidos emergentes han surgido en la izquierda y en el centro y pertenecen a otra generación más joven, caras nuevas que nunca antes han estado en el poder y sin mancha de corrupción. 

    La fuerza con la que aterrizan en política puede que no derrote el sistema bipartidista que se ha repartido el poder en España en estos últimos cuarenta años, pero todo indica que han llegado para quedarse y para cambiar el sistema.

    El Partido Popular ha visto como en Andalucía se producía un ruptura en un electorado que siempre se había mantenido muy fiel. La irrupción de Ciudadanos, un partido que surgió en Cataluña hace cinco años para frenar el independentismo, y que gana adeptos cada día hace peligrar el futuro de la organización derechista.

    Rajoy se enfrenta a un año electoral con los índices de popularidad más bajos que ya tenido nunca un presidente español, al igual que sus ministros.

    Su implicación en la campaña andaluza y, por tanto, en la derrota del partido hace que muchos barones regionales no lo quieran en sus futuros mítines electorales.

    Hoy el PP es la fuerza más votada entre los jubilados, pero entre los nuevos electores sus apoyos llegan a duras penas al 5%”.

    Rajoy puso de nuevo a prueba su empatía con los ciudadanos este mismo lunes. En el límite de la precampaña electoral, el presidente conservador realizó tres inauguraciones, visitó tres provincias, hizo tres discursos, pero no admitió ninguna pregunta. ¿Así quiere convencer a los españoles?

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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    Etiquetas:
    elecciones, Audiencia Nacional de España, PSOE, Partido Popular de España, Pablo Ruz, Luis Bárcenas, Mariano Rajoy, Andalucía, España
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