En directo
    Europa
    URL corto
    0 02
    Síguenos en

    LONDRES (Sputnik) — El primer ministro británico, Boris Johnson, acusó al equipo negociador de la Unión Europea (UE) de imponer condiciones en los términos de la relación comercial en el pos-Brexit que vulnerarían la soberanía e independencia del Reino Unido.

    "Son condiciones que ningún primer ministro de este país debería aceptar", declaró en el Parlamento de Westminster.

    El mandatario conservador reafirmó las líneas rojas de la posición británica horas antes de su previsto encuentro, en Bruselas, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

    Este cara a cara entre ambos dirigentes, que compartirán una cena en la sede de la Comisión, representa el ultimo impulso político para desatascar la negociación sobre las normas que regularán el comercio y la cooperación en seguridad entre Reino Unido y la UE a partir del 1 de enero de 2021.

    El 31 de diciembre expira el periodo transitorio del Brexit y, a las 23.00 horas GMT de la Nochevieja, Reino Unido saldrá definitivamente del mercado único y la unión aduanera de la UE, rompiendo una asociación que se remonta a 1973.

    "Aún se puede hacer un buen trato", indicó Johnson en la sesión habitual de preguntas al primer ministro, en la cual identificó la posible responsabilidad del fracaso de las negociaciones en las demandas de la UE.

    "Nuestros amigos en la UE desean tener el derecho automático de penalizarnos y tomar represalias, si aprueban una ley en el futuro que nosotros no queramos acatar", señaló.

    Johnson también destacó a la pesca entre las cuestiones en disputa, pero no aludió directamente al tercer escollo constante en el proceso, que ronda en torno a las normas de competencia justa en el pos-Brexit.

    El primer ministro mantuvo una posición ambigua en su última comparecencia parlamentaria ante la crucial reunión prevista con Von der Leyen, que le llevará a Bruselas por primera vez en meses.

    No descartó un entendimiento a tiempo con el bloque de los Veintisiete, pero aseguró que Reino Unido "prosperará" si la retirada se produce con lo que el denomina "acuerdo al estilo australiano", es decir, sin acuerdo con la UE.

    Efecto en las Malvinas

    El desacuerdo sobre el acceso de pescadores comunitarios a los caladeros británicos y la redistribución de las cuotas anuales de pesca tendrá consecuencias potencialmente devastadoras para las islas Malvinas y otras excolonias del Reino Unido.

    Así, el diputado laborista Derek Twigg, advirtió en la Cámara de que la "economía" del disputado archipiélago sudamericano se contraerá si el Brexit abrupto causa la introducción de "aranceles de entre el 6% y el 18% en la venta de pescado a la UE".

    El 40% del Producto Interior Bruto (PIB) de las Malvinas se basa en las capturas y comercio de pescado, según indicó el parlamentario.

    Si Londres restringe la entrada de españoles, franceses u holandeses para pescar en sus aguas territoriales, la UE podría gravar altos impuestos en la venta del pescado ofrecido por los británicos y sus conciudadanos de ultramar.

    "Es una cuestión que la hemos planteado y continuaremos planteándola de su parte", respondió Johnson en referencia al proceso negociador que dirige David Frost, en representación de todo el conjunto de territorios británicos.

    Por otra parte, El Comité Conjunto del Reino Unido y la UE que supervisa la implantación del Acuerdo de Retirada, firmado el pasado enero, llegó el 8 de diciembre a un "acuerdo de principio" sobre los mecanismos aduaneros y de control de mercancías que operarán en Irlanda del Norte en el pos-brexit.

    A su vez, la canciller alemana, Angela Merkle, indicó a los medios que un arreglo con Londres ha de respetar la integridad del mercado interno. 

     

    Etiquetas:
    Brexit, UE, Reino Unido, Boris Johnson
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook