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    En Andalucía las pateras llegan a diario estos meses y desde Vox alertan del riesgo de rebrotes, por lo que proponen el despliegue de la Armada. Las cifras, no obstante, revelan una proporción insignificante de positivos entre los migrantes y las ONG y activistas denuncian racismo institucional en busca de "un culpable fácil".

    Preocupación, pero no alarma. Protocolo sanitario sí, pero no sacar al ejército a patrullar. Es la postura oficial de las administraciones ante el nuevo desmán de la extrema derecha. En Andalucía, Vox vuelve a usar la inmigración como arma arrojadiza, agitando temores infundados para poner en la agenda la llegada de pateras como problema. La región registraba el jueves 9 de julio 18 brotes activos con un total de 289 casos confirmados. De ellos, solo tres son positivos vinculados a la llegada de inmigración ilegal, según confirma a Sputnik la Consejería de Salud que asume el mando de la pandemia desde el 22 de junio.

    No es la primera vez que la agrupación de Abascal señala a las pateras como foco de la enfermedad. El martes 8, tras el Consejo de Gobierno, el portavoz parlamentario de la agrupación de extrema derecha proponía: "Ya que el Gobierno de España utilizó un buque de la Armada, el Audaz, para recoger a inmigrantes en Lampedusa [Italia], pedimos que la Armada vigile las costas a las que lleguen embarcaciones no controladas, que pueden producir ese rebrote incontrolado que nos preocupa mucho", anunciaba Alejandro Hernández, que criticaba la postura de la izquierda, que resta peligrosidad a "la llegada de inmigrantes ilegales contagiados por COVID-19, (…) en Vox pedimos que la Armada comience a vigilar nuestras costas para evitar la llegada de pateras. Hay que actuar".

    Desde el gobierno andaluz rebajaban el clamor, Jose Antonio Nieto recalca que "la Armada está para otras cosas" y no para el "control de fronteras". El portavoz del PP en Andalucía ahondaba en esta posibilidad, que de efectuarse implicaría "la incapacidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para hacer ese trabajo".

    No es la primera vez que Hernández señala a las embarcaciones irregulares. El 17 de junio, el portavoz alertaba de que "podemos tener un serio problema, a lo mejor es el momento de reforzar la vigilancia, todos los datos que nos llegan vienen a decir que muchos inmigrantes irregulares que arriban a nuestras costas lo hacen siendo portadores del COVID", sin ofrecer cifras ni fuentes sobre todos esos datos, ni cuántos son muchos inmigrantes.

    Sputnik ha contactado con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y con la Delegación de Gobierno, quienes son responsables de la llegada de los inmigrantes que arriban de manera irregular a las costas. El Gobierno confirma que aún se está negociando un protocolo para que se definan los pasos y normas sanitarias con las pateras y embarcaciones, cuestiones como cuándo realizar las PCR y dónde y en qué condiciones deben pasar la cuarentena de 14 días los inmigrantes, vienen siendo debatidas desde hace semanas.

    Fuentes de la consejería de Salud, aclaran que los controles de la inmigración irregular son competencia de Moncloa, aunque por defecto, en Andalucía se están realizando las pruebas y la recepción de los inmigrantes, eso sí, "sin que se establezca un protocolo exacto de cómo actuar, pero lo hacemos porque al fin y al cabo están entrando en nuestros territorios", explican a Sputnik. "Estamos actuando con los inmigrantes según el mismo protocolo que se aplica a cualquier sospechoso de estar contagiado".

    La creación de un protocolo entre administraciones es compleja, ya que implica también a la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, teniendo en cuenta que son los servicios municipales los que acogerán, con seguridad, a los migrantes. No obstante, desde la Junta piden al Ministerio que las cuarentenas se cumplan en los propios puertos, y no en otras instalaciones exteriores.

    ​Asociaciones y activistas critican la falta de protocolos específicos durante la pandemia. Rafael Lara, Coordinador de Solidaridad Internacional de la APDHA calificaba de "indigna la recepción de migrantes, no es propio de un país de ley, vemos a muchos hacinados en lugares insalubres, los CETIS de Ceuta y Melilla son una vergüenza".

    "Muy preocupados con el tema de las pateras"

    Declaraba el Consejero de Salud y Familias Jesús Aguirre en Canal Sur TV a principios de julio.

    Pero, ¿hasta qué punto es una cuestión de seguridad nacional que pueda implicar el despliegue del ejército?

    Datos de la Delegación del Gobierno en Andalucía contabilizaban la llegada irregular de 2.500 inmigrantes a las costas de Almería, Cádiz, Huelva y Málaga. Desde el 14 de marzo, cuando se decreta el estado de alarma, hasta mediados de junio, según revelaba Aguirre, se habían realizado 886 pruebas a "extranjeros residentes no registrados", de ellos, el 96% dio negativo. No obstante, al Consejero popular, esta cantidad le parecía "bastante alta" y a Vox, como ya hemos adelantado, le vale para solicitar el patrullaje de la Armada.

    Por otro lado, respecto a los migrantes ya arribados que subsisten en las plantaciones de la fresa de Huelva y que, según denuncian varias organizaciones como Jornaleras de Huelva en Lucha, "viven en condiciones infrahumanas", tampoco se ha detectado ningún positivo en las más de 2.000 pruebas realizadas, sorprendente teniendo en cuenta que "muchas de estas personas viven en viviendas sin luz ni agua potable", nos explica Ana Pinto.

    La preocupación alarmante por los positivos de las pateras de la política andaluza encuentra la oposición de la izquierda, que señala la piel final de la agrupación gubernamental de PP y Ciudadanos —con el permiso de Vox—, Ángela Aguilera de Adelante Andalucía, rechazaba en sede parlamentaria que "se haga hincapié en un colectivo que viene a buscarse la vida y no se haga lo mismo con otros colectivos que vienen a pasar unos días, ya sea un principito belga que se viene de juerga a Andalucía o turista que viene a pasar unos días".

    Sputnik ha contactado con la Fundación Cepaim, una ONG que, en las inmediaciones del Puerto de Algeciras, ha vivido en primera persona los riesgos de contagio incontrolado por la llegada de inmigrantes. Sus instalaciones y varios de los jóvenes que tutelaban padecieron uno de los primeros focos de rebrote en la segunda mitad de junio.

    "¿Qué relación tienen las pateras con la pandemia?, ninguna, vincular ambos conceptos es absurdo, está demostrado que el debate no es de pateras o de razas, sino de movilidad, que es el verdadero factor agravante", nos dice Albert Botiden, Coordinador del Centro Territorial de Fundación Cepaim Algeciras.

    Cepaim acoge y asiste a inmigrantes mayormente subsaharianos que llegan de manera irregular a costas españolas, relatan que los migrantes también tienen miedo de llegar a un país tan azotado por la pandemia como ha sido España, pero afirma Botiden, "a pesar de todo, para ellos venir a España es sinónimo de esperanza".

    La mayoría de pateras procede de Marruecos, país que por lo pronto, rehusa abrir sus fronteras con España, no en vano, las cifras que revela el Reino del norte de África, son envidiables, tras un confinamiento muy estricto de más de tres meses: poco más de 200 fallecidos, eso sí, los dirigentes marroquíes siguen protagonizando una enorme falta de transparencia, no ha habido intervención directa respecto a la pandemia de los máximos responsables gubernamentales ni de la Casa Real.

    "Me sorprende que en la situación que estamos se quieran poner estos debates interesados y viles sobre la mesa, ¿de verdad no hay problemas más graves que resolver?", se pregunta desde Algeciras Albert Botiden.

    Buscar culpabilizar por raza, o por modo de llegada, viene simplemente a señalar la pobreza de los migrantes, en comparación a los miles de turistas que ya llegan a los aeropuertos españoles y de nuevo, tenemos que plantear el eterno debate de este COVID–19, entre salud y subsistencia económica.

    Etiquetas:
    migrantes, coronavirus, VOX, España
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