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    España concreta el plan para iniciar la desescalada gradual del confinamiento (214)
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    MADRID (Sputnik) — El Gobierno de España alcanzó un acuerdo con el partido liberal Ciudadanos para garantizar el apoyo de esta formación a la prórroga del estado de alarma contra el coronavirus que se votará en el Congreso, lo que despeja el camino para su aprobación, aunque todavía no está completamente garantizada.

    "El Gobierno de España y Ciudadanos han alcanzado un acuerdo por el que ambas partes manifiestan la conveniencia de prolongar el actual estado de alarma para lograr vencer a la pandemia del coronavirus", señala el Palacio de la Moncloa en un comunicado.

    Con esta adhesión de última hora, el Gobierno de coalición entre los socialdemócratas del PSOE y los izquierdistas de Unidos Podemos que preside Pedro Sánchez está más cerca de salvar los muebles y conseguir el permiso del Congreso para ampliar el estado de alarma por cuarta vez.

    En opinión del Gobierno, pese a que España está en fase de desescalada del confinamiento, el estado de alarma es una herramienta vital para seguir gestionando la situación, en la que se mantienen medidas extraordinarias —aunque cada vez menores— para limitar la libertad de movimiento de la población.

    Sin embargo, el principal partido de la oposición, el conservador Partido Popular, afirma que el Gobierno está usando este mecanismo constitucional extraordinario para otorgarse demasiados poderes, por lo que pide un "plan b" que pasaría por activar la Ley de Seguridad Nacional para gestionar la desescalada.

    En caso de no conseguir la autorización del Congreso para ampliar el estado de alarma —que caduca el 10 de mayo— el Gobierno debería volver a la casilla de salida, ya que decaerían las medidas extraordinarias aprobadas hasta ahora para luchar contra el virus.

    La viabilidad de la prórroga se vio en entredicho después de que el Partido Popular anunciara su intención de no votar a favor del estado de alarma, tal y como había venido haciendo cada vez que el Gobierno pidió permiso al Congreso en los dos últimos meses.

    Por el momento los populares no decidieron si votarán en contra o se abstendrán, pero sí dejaron claro que sus 88 diputados no apoyarán la prórroga de las medidas extraordinarias.

    A eso se suma que los partidos independentistas de Cataluña, así como los ultraderechistas de Vox y otras formaciones minoritarias ya anunciaron en los últimos días su intención de votar en contra de la prórroga, garantizando que un total de 164 diputados se opondrán por activa o por pasiva.

    Si el PP pasa finalmente al bando del voto en contra, el Gobierno tendría serias dificultades para pasar la votación, en la que únicamente es necesaria una mayoría simple (más síes que noes, en una cámara de 350 diputados) para aprobar la prórroga.

    Durante todo el martes 5, miembros del Gobierno negociaron con formaciones que no rechazan frontalmente la ampliación del estado de alarma, pero que expresaron reticencias sobre apoyarlo.

    Entre esas negociaciones se centraron sobre todo en buscar el apoyo de los liberales de Ciudadanos (10 diputados) y el Partido Nacionalista Vasco (6).

    Tras el acuerdo de esta noche Ciudadanos se sumará al bando del sí, que ya tiene garantizados 168 votos a favor (158 votos procedentes de los partidos que componen el Gobierno, 10 de los liberales y 3 de partidos regionalistas de izquierda).

    En este escenario, y a falta de saber qué harán otros partidos minoritarios, el PNV tiene la llave de la votación.

    Si vota a favor la petición del Gobierno podría superar incluso la mayoría absoluta; si se abstiene prácticamente garantiza la aprobación del estado de alarma independientemente de lo que haga el PP; y si vota en contra —algo altamente improbable— podría inclinar la balanza a favor de los noes.

    Según medios locales, los nacionalistas vascos estarían dispuestos a votar a favor si arrancan al Gobierno un compromiso para que las administraciones regionales tengan un mayor poder de decisión en la gestión de la pandemia, algo en lo que Pedro Sánchez parece dispuesto a hacer concesiones.

    En cualquier caso, el clima de incertidumbre que ha sobrevolado sobre esta cuarta prórroga del estado de alarma demuestra que, una vez superado la peor parte de la crisis sanitaria, la política española vuelve a su cauce habitual, caracterizado por la fragmentación y las enormes dificultades para lograr acuerdos.

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    Etiquetas:
    coronavirus, España, Pedro Sánchez
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