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    Miembros de los partidos izquierdistas queman la bandera de UE durante la protesta en Salónica, Grecia, el 28 de junio, 2015

    "Unión Europea y democracia son términos bastante incompatibles"

    © AP Photo / Giannis Papanikos
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    Marina Albiol, diputada española del Parlamento Europeo, responde a las preguntas de Sputnik Mundo.

    Cada vez hay más multados por la “ley mordaza” y la indignación por una ley injusta se suma la ira por castigos injustos. ¿Resurgirá el tema de la “ley mordaza” en la campaña electoral? ¿Es necesario reiterar que esa ley será derogada en cuanto sea desbancado el PP?

    La ley de Seguridad ciudadana es una ley injusta, una ley que pretende acallar la protesta social frente a unas políticas que los últimos años han llevado al aumento de la desigualdad en el estado español. Una ley que, a base de multas y cárcel, pretende acabar con las movilizaciones contra las reformas laborales, contra los recortes en sanidad, educación y bienestar social, contra las privatizaciones de nuestros servicios públicos, entre otras. Desde Izquierda Unida nos hemos posicionado en contra de esta ley en las instituciones y hemos participado de la campaña en las calles, sin duda es lo que vamos a seguir haciendo, también durante la campaña electoral, y si de nosotras depende será una de las primeras leyes que se derogarán en cuanto Mariano Rajoy abandone La Moncloa.

    Independientemente de su resultado, las elecciones del 27 en Cataluña plantean el imperativo de soluciones. En esta carrera contrarreloj, ¿Cree que España aún está a tiempo de no perderla?

    Los y las catalanas, igual que cualquier pueblo, tienen derecho a la autodeterminación, a decidir qué relación quieren tener con el resto de territorios del estado español y de Europa. Pero ahora mismo la Constitución de 1978 cierra las puertas a que los pueblos del estado puedan ejercer este derecho, dicho de manera más clara, la libertad de los pueblos, las libertades democráticas son incompatibles con la constitución de 1978, igual que lo son nuestras reivindicaciones sociales y económicas. Por ello nosotras planteamos un Alternativa Constituyente, que nos sirva para construir otro sistema político y económico. Procesos Constituyentes que establezcan un nuevo marco de convivencia común.

    La política comunitaria vuelve a convertirse en problema incluso para los agricultores españoles. A ella se suman el casi inevitable TTIP, las consecuencias de las sanciones contra Rusia. ¿Qué cambios se necesitan, a su juicio, en las relaciones de España con Bruselas?

    Las políticas que llegan desde Europa son un ataque a nuestros derechos, desde las políticas de austeridad que han llevado a millones de personas a una situación dramática, hasta un TTIP que quiere imponer la dictadura de las multinacionales, pasando por políticas económicas que parecen estar redactadas directamente por los grandes banqueros de Europa. Pero hay que recordar que estas políticas no son políticas que llegan desde Europa como si cayeran del cielo, hay unos responsables, hay unas personas, unos partidos que deciden estas políticas, aquellos que están gobernando en la Comisión Europea, el tripartito de conservadores, socialdemócratas y liberales, y también todos aquellos gobiernos de cada estado que también son los que deciden y aprueban estas políticas en el Consejo Europeo. Por tanto más que un cambio de relaciones lo que necesitamos es un cambio de gobiernos y un cambio de políticas, tanto en España como en la Unión Europea.

    El TTIP, el caso de Grecia, y más ejemplos muestran el creciente abismo entre la democracia europea y la democracia en la Unión  Europea, donde una burocracia tiene una capacidad cada vez mayor de decisiones que afectan a los ciudadanos de toda la UE. ¿Qué soluciones ve? ¿Qué cambios podrían hacerlas posibles?

    Unión Europea y democracia son términos bastante incompatibles. Todas las instituciones de la UE, sus tratados, el euro, sus fronteras asesinas, el BCE, responden a los intereses del capital financiero, de las grandes empresas, responden a los intereses de una minoría. Desde el principio la UE fue construida de espaldas al pueblo, y en estos últimos años de crisis económica, lo hemos podido ver de manera muy clara y cruel, ha sido la propia UE, con la complicidad de los gobiernos de los estados, la que ha impuesto políticas destinadas a salvar a los bancos mientras millones de europeos y europeas no tienen aseguradas unas mínimas condiciones para vivir en dignidad. Es difícil que una UE que ya desde el principio se construyó para los mercados y mercaderes pueda convertirse en la Europa de la solidaridad y la justicia social a la que aspiramos desde la izquierda, por ello tenemos que trabajar por otro modelo de integración regional, por una Europa feminista, pacifista, sin esas vallas que hacen que miles de personas se dejen la vida en el mar y por una Europa con justicia en plano económico, que permita que todas las personas tengan sus necesidades básicas cubiertas, acceso a la educación, a la sanidad y a la cultura. En Europa hay recursos suficientes para ello, pero necesitamos unas instituciones, unos gobiernos, unas políticas para la mayoría, y no al servicio de los poderosos como tenemos en estos momentos.

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    Etiquetas:
    IU, TTIP, Ley Mordaza, democracia, UE, Mariano Rajoy, Marina Albiol, Cataluña, España, Europa
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