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    La llegada del C4, nuevo modelo compacto con estética cupé y características SUV llamado a ser un superventas, alivia el futuro de la planta de Groupe PSA en las afueras de Madrid, castigada desde 2017 con ajustes de plantilla y baja producción. Disponible a finales de año, se construye en versiones de gasolina, diesel y 100% eléctrica.

    Buenas noticias para la industria de la automoción en España. Tras el reciente cierre de la factoría de Nissan en Barcelona y las dudas sobre el sector automovilístico en toda Europa acrecentadas a consecuencia de la crisis desatada por la pandemia, el grupo francés PSA, que integra entre otras a las marcas Citroën y Peugeot, ratifica la producción del nuevo modelo en su planta de Villaverde.

    Groupe PSA dispone en España de dos factorías más, en Zaragoza y Vigo. Con la producción de la berlina C4 de Citroën, las tres plantas fabricarán vehículos diesel, de gasolina y eléctricos al mismo tiempo, habida cuenta de que la producción del C4 se acometerá desde el principio en las versiones de combustión y eléctrica (ë-C4). Este dato da cuenta de la flexibilidad del proyecto, pues dependiendo de la demanda, la fábrica puede adaptar el flujo de producción para fabricar más automóviles de un tipo o de otro.

    La idea es producir al menos un 10% de versiones eléctricas, si bien podría aumentarse esta capacidad hasta el 15% sin cambiar la configuración de la planta. Para la asignación del nuevo vehículo al centro de producción de Groupe PSA en Villaverde, la compañía destinó 144 millones de euros para efectuar mejoras en el dispositivo industrial e introducir la nueva plataforma CMP (Common Modular Platform) de última generación, que es la base de los sistemas de propulsión convencionales y de una generación de vehículos eléctricos. Todo esto se enmarca dentro de un plan de competitividad y rentabilidad cuyo objetivo es asegurar la actividad de la fábrica durante la presente década.

    Una bocanada de oxígeno

    La noticia de la adjudicación del nuevo vehículo a la planta de Villaverde supone un chorro de aire fresco a un sector que, en el caso español, se halla fuertemente castigado en los últimos años debido al exceso de producción global, la caída en las ventas y, ahora, por la crisis inducida por el coronavirus.

    La planta de Groupe PSA en Villaverde, ya afectada en 2017 con reducciones de plantilla a base de bajas voluntarias (alrededor del 30%) y expedientes de regulación temporal de empleo (para más de 1.000 trabajadores) con vistas a plasmar el plan SmartMAD2021, enjuga así tal sacrificio y acomete la fabricación del Citroën C4 casi cuatro años después. La producción podría llegar hasta las 200.000 unidades al año (con dos turnos de trabajo), para lo cual la factoría madrileña abandonará la producción del C4 Cactus. Está previsto que el 70% de las unidades a fabricar después del verano correspondan a las versiones de gasolina. Un 20% serán diesel (destinadas a la exportación) y el restante 10% atenderá a la variante eléctrica.

    Un diseño en boga

    Tal y como describe la propia Citroën, la idea es "reinventar las berlinas compactas". Para ello se ha diseñado una silueta aerodinámica de líneas refinadas en combinación con el carácter voluminoso de los vehículos todocamino.

    El resultado es un vehículo de 4,36 metros de longitud por 1,8 de anchura y 1,5 de altura. Su solución estética con un capó bastante largo y parte trasera en caída es muy original. El interior del vehículo es espacioso, especialmente en las plazas traseras, que cuentan con una generosa cota de altura entre las mismas y mucho espacio para las piernas. El cuadro de mandos del conductor está digitalizado y presenta una consola central de 10 pulgadas con un sistema head up display que proyecta los datos sobre la luna delantera. El maletero tiene una capacidad de 380 litros.

    En cuanto al motor del C4, las versiones de gasolina presentan opciones con 100, 130 y 155 caballos de potencia, todos de tres cilindros (familia PureTech). La variante de 155 caballos se ofrece con un sistema automático de cambio de marchas EAT8 (opcional para la variante de 130 caballos). La versión diesel ofrece opciones de 110 y 130 caballos con motor BlueHDi. Pero es la versión eléctrica (ë-C4) la que diferencia al nuevo C4 del resto de modelos compactos de otras marcas: un motor de 136 caballos y una batería de 50 kWh que le dota de una autonomía de hasta 350 km en el ciclo de homologación WLTP.

    El C4 conjuga varias características y no es descabellado describirlo a medio camino entre berlina y todocamino, una especie de SUV cupé. De la primera dan cuenta sus dimensiones, mientras que la parte baja de la carrocería, con unos pasos de rueda protegidos, delatan la influencia campera.

    Etiquetas:
    vehículos eléctricos, crisis económica, crisis, Citröen, fábrica, industria automotriz
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