En directo
    Medioambiente
    URL corto
    La cumbre climática COP25 de Madrid (92)
    111
    Síguenos en

    MADRID (Sputnik) — Las negociaciones en cumbre del clima de Madrid (COP25) sobre cómo poner en marcha el Acuerdo de París siguen en una situación de parálisis pese a la decisión de la presidencia chilena de prorrogar las discusiones más allá de la fecha en la que estaba prevista la finalización de las cumbre.

    "Durante toda la noche de ayer [13 de diciembre] los equipos negociaron arduamente recogiendo las impresiones de las partes", señaló en rueda de prensa Andrés Landerretche, coordinador de la presidencia en la COP25.

    No obstante, las partes siguen lejos de encontrar puntos de acuerdo para la aprobación de un texto final y, según explicó él mismo, las negociaciones se alargarán con toda seguridad como mínimo hasta la noche del 14 de diciembre.

    Los dos grandes asuntos generadores de disenso entre los 196 países participantes son cómo se deben regular los mercados de intercambio de créditos de carbono —cuestión clave para el desarrollo del artículo 6 del Acuerdo de París, el principal punto en la agenda de la cumbre— y cómo se debe instar a los gobiernos a presentar sus próximos planes de recorte de emisiones.

    El Acuerdo de París obliga a sus firmantes a presentar planes de reducción de emisiones para contener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 grados centígrados —y a ser posible en torno a los 1.5— antes de finales de siglo.

    La comunidad científica alertó de forma reiterada que con los planes de reducción actuales el aumento de la temperatura a finales de siglo estará como mínimo por encima de los 3 grados, lo que supondría un incumplimiento flagrante de los Acuerdos de París.

    Por su parte, los informes de la ONU señalan que para evitar una subida de temperaturas por encima de los 2 grados se requiere una reducción de las emisiones de dióxido de carbono del 7,6% por año desde ahora hasta el 2030, un escenario que está lejos de producirse, ya que las emisiones siguen creciendo año a año.

    La presidencia chilena afirmó este 14 de diciembre que una "amplia mayoría" de las delegaciones aboga por marcar un camino que lleve a compromisos para aumentar la ambición en sus planes de reducciones —conocidos como NDC— en el año de 2020.

    Un total de 73 países (entre los que se encuentran la mayor parte de países de la Unión Europea y de Latinoamérica) se sumaron una iniciativa promovida por Chile por la que se comprometen a incrementar la ambición de sus NDC en el próximo año.

    Sin embargo, permanecen ajenos a esta iniciativa los principales países emisores de gases de efecto invernadero como China, India, EEUU, Rusia o Canadá, entre otros.

    Además de las desavenencias sobre el aumento de la ambición, las partes siguen enfrentadas sobre el desarrollo del artículo 6 en cuestiones sobre cómo evitar una doble contabilidad de las emisiones o sobre cómo preservar la integridad ambiental e incluir salvaguardas de derechos humanos en los proyectos de mitigación.

    La incapacidad de las partes para aprobar un texto final que sirva para desarrollar el Acuerdo de París y poner sobre la mesa una mayor ambición en la acción climática despertó un enorme malestar entre las organizaciones civiles que ejercen de observadores en la cumbre.

    El encallamiento de las negociaciones se produce en un contexto de efervescencia de la movilización climática a nivel global, lo que añade un elemento de presión extra a las conversaciones.

    "Nunca he visto una desconexión tan grande entre la ciencia y lo que piden los ciudadanos en las calles y los negociadores de una cumbre", afirmó Alden Meyer, miembro de la Unión de Científicos Preocupados.

    Asimismo, organizaciones ecologistas como Greenpeace calificaron de "inaceptable" la situación de bloqueo de las negociaciones y, además, rechazaron de forma rotunda los borradores presentados por el momento para la declaración final de la cumbre.

    De hecho, las organizaciones ecologistas abogan por que la cumbre se cierre sin aprobar algunos puntos clave de la agenda como el concerniente al artículo 6 bajo la premisa de que es mejor posponer las negociaciones a la próxima cumbre (la COP26 de Glasgow) que aprobar un texto que no otorgue herramientas para avanzar en la acción climática.

    Andrés Landerretche aseguró que no se prevé la suspensión de la cumbre bajo ninguna circunstancia, pero en las horas previas sí abrió la puerta a que, ante la falta de acuerdo, el texto final sólo refleje algunas cuestiones generales sobre el artículo 6, dejando el desarrollo de las cuestiones más técnicas para próximos encuentros.

    Landerretche manifestó su deseo de que finalmente se llegue a un punto de acuerdo en la noche de este 14 de diciembre, lo que evitaría prolongar la cumbre por un día más.

    No obstante, se negó a ofrecer ninguna garantía al respecto y señaló que, por mucho que la presidencia intente de hacer de puente entre las partes, "si no hay consenso, no hay consenso".

    Tema:
    La cumbre climática COP25 de Madrid (92)
    Etiquetas:
    negociaciones, medio ambiente, cambio climático, COP25, España, Chile
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik