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    La "ocupación" de Italia

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    En esta edición de nuestro programa hablaremos de nuevo de la actitud de los medios de comunicación ante la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

    Para muchos de nuestros colegas de los medios internacionales las últimas semanas se han convertido en una verdadera prueba de fuego, una experiencia inaudita…

    Y esa expresión no solo se refiere a los periodistas, sino también a muchas otras profesiones. Un amigo español ha contado que en Madrid cada mañana a las 9.00 la gente que está confinada en su casas sale a los balcones para dar unos minutos de aplausos a los que siguen trabajando en condiciones tan difíciles y precarias: a los médicos, enfermeras, policías…

    Últimamente, por todo el mundo estamos viendo unas muestras de solidaridad por un lado sin precedentes, pero por el otro lado muy naturales. Eso ocurre tanto a nivel de personas o profesionales, como cada vez más a nivel de Gobiernos. Por ejemplo, Rusia ha enviado una misión para ayudar a Italia, la nación europea hasta el momento más afectada por la pandemia del coronavirus, cuenta la edición en español de Euronews.

    Esa misión de los médicos especializados en virología y epidemiología es sumamente importante no solo como una muestra de solidaridad, sino más aún como una oportunidad de intercambiar experiencias en vistas de la progresiva propagación del coronavirus por todo el mundo.

    Es importante también destacar que Rusia no es el único país que está ayudando a los europeos en su lucha contra la pandemia. "Italia recibe también ayuda de Cuba y China para enfrentar al Coronavirus", titula a una de sus crónicas el canal de televisión Meganoticias.

    Es sorprendente que los medios internacionales apenas presten atención a la presencia de especialistas extranjeros. Se entiende perfectamente que la principal noticia y preocupación para la totalidad de los medios internacionales es el número de nuevos infectados y el de las muertes diarias.

    No obstante, la cooperación internacional tendría que ser uno de los temas clave en la situación actual ya que está claro que ningún país será capaz de aislarse y de solucionar el problema por su propia cuenta.

    Desde este enfoque parece increíble la actitud de algunos medios ante la llegada de los médicos militares rusos a Italia. Mientras los aviones II-76 trasladan a Roma equipo humano, equipamiento médico y aerosol desinfectante para limpiar tanto vehículos como las propias calles, algunos de nuestros colegas sostienen que se trata de una "ocupación de Italia por los militares rusos". Más aún, informan a su público que el material sanitario que Rusia ha enviado a Italia para apoyar su lucha contra el coronavirus y que el Kremlin ha anunciado a bombo y platillo es "inútil".

    Mientras algunos medios prestan especial atención a cooperación internacional contra la pandemia y las muestras de solidaridad a nivel interestatal, otros parece que están buscando caballos de Troya y advierten de riesgos colaterales de las misiones de ayuda.

    Por ejemplo, algunos medios europeos calificaron la llegada de la ayuda rusa a Italia como una "ocupación" militar, así como afirmaron que el 80% del material sanitario que envía Rusia es inútil. El reputado diario nacional italiano La Stampa se ha convertido en el portavoz de semejante percepción de la misión rusa.

    Por cierto, la "revelación" de La Stampa ha tenido bastante repercusión. Miles de lectores en redes sociales se apresuraron a condenar "la ocupación rusa de Italia". Algunos incluso sostienen que el único interés del Kremlin es "meter más agentes" a Europa.

    Las teorías de conspiración rusa no desaparecen de los medios occidentales ni siquiera en los tiempos apocalípticos. "Italia recela de la ayuda de Rusia por incluir presencia militar y material sanitario 'inútil'", titula a una de sus crónicas la página web theobjective.com.

    Más bien, es inútil el periodista que compra semejantes versiones y las repite. Porque, tal y como hemos dicho antes, está claro que semejantes misiones como la de Rusia, Cuba o China en Italia tienen enorme importancia no solo desde el punto de vista de solidaridad, sino también desde el punto de vista médico o científico.

    Porque cuando los especialistas comparten sus experiencias están ganando el tiempo a la enfermedad. Y ganando el tiempo están salvando vidas… También es evidente que semejante misión es sumamente útil no solo para los italianos, sino también para Rusia que por el momento tiene menos experiencia en la lucha contera el coronavirus.

    En toda esta historia del coronavirus hay muchas preguntas a los medios, como también y a las autoridades que censuran a los medios. Varios medios europeos informaron esta semana de una investigación de Reporteros Sin Fronteras que sostiene que los medios chinos podrían haber informado mucho antes sobre la gravedad de la epidemia si "Pekín garantizara la libertad de prensa"… "Reporteros Sin Fronteras rastrea cómo la censura china contribuyó a expandir el coronavirus", titula El País.

    Es verdad que el papel de los medios es crucial en semejantes situaciones de crisis. Pero si es cierto lo que dice Reporteros Sin Fronteras efectivamente la culpa de China y de sus medios de comunicación en la propagación del coronavirus por todo el mundo es mucho más visible… Ya no podemos hablar solo de una fuerza mayor y de procesos incontrolables. Sino de un encubrimiento de una información vital con consecuencias muy graves.

    Según esta ONG, la falta de garantías del secreto profesional del periodista, según el cual los informadores tienen el derecho a no revelar quiénes son sus fuentes, provocó que algunos médicos que conocían la existencia del brote epidémico de neumonía no alertaran a los medios de comunicación para evitar exponerse a "sanciones severas que van desde una reprimenda profesional hasta penas de prisión".

    Los Medicos Sin Fronteras informan que fueron represaliados con el cierre de su laboratorio, los investigadores que filtraron en plataformas de código abierto información sobre la secuencia del virus. El diario español El País escribe que esto ocurrió el 11 de enero, pero "el equipo del profesor Zhang Yongzhen, en el Centro Clínico de Salud Pública de Shanghái", ya había logrado seis días antes, el 5 de enero, secuenciar el virus. "Si las autoridades chinas fueran transparentes, habrían comunicado inmediatamente la secuencia del genoma del coronavirus a los medios científicos, ahorrando a la comunidad internacional un tiempo precioso en su investigación para el desarrollo de una vacuna", defiende la organización.

    El País concluye esa historia con la siguiente frase: "Y aunque sea imposible determinar qué hubiera ocurrido si la comunidad internacional hubiese tenido antes acceso a los datos sobre el coronavirus, sí es posible afirmar que solo cuando los ciudadanos son informados de los hechos por una prensa libre tienen más herramientas para protegerse y, a su vez, para exigir a las autoridades que tomen las medidas necesarias para proteger a la población".

    Es curioso que El País no cite en su algo patético artículo un caso de censura parecido en España a una persona que denunció problemas relacionados con la pandemia del coronavirus.

    Más aún, porque el mismo día publicó una crónica dedicada al caso.

    El hospital de Vigo destituye a una jefa médica tras criticar la desprotección de los sanitarios, titula El País.

    El Servicio Gallego de Salud alega "pérdida de confianza" para justificar su destitución como jefa de sección. Según la versión oficial Maquieira "cuestionó públicamente en redes sociales las indicaciones de Medicina Preventiva". Las autoridades sanitarias sostienen que el "debate clínico y la discrepancia" resultan "improcedentes cuando saltan del ámbito interno" porque "generan desconfianza y alarma entre la ciudadanía".

    En respuesta Maquieira confiesa haber sentido "rabia e impotencia" por la gestión "de los mandos directivos de la sanidad", "aquellos que trabajan desde despachos pero no con pacientes reales y que, por tanto, desconocen de primera mano todo lo que no se registra en números, estadísticas o normativas".

    Peor aún cuando aquellos que trabajan desde despachos están a cargo de prevenir alarmismo en la población y no dejan a los que trabajan con pacientes a hacer bien su trabajo y mantener informados a esos pacientes y a los medios. Porque estamos totalmente de acuerdo con El País en que solo cuando los ciudadanos son informados de los hechos tienen más herramientas para protegerse y, a su vez, para exigir a las autoridades que tomen las medidas necesarias para proteger a la población.

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    Reporteros Sin Fronteras, Médicos Sin Fronteras (MSF), médicos, ayuda humanitaria, España, Rusia, Italia, China, UE, pandemia de coronavirus, COVID-19, coronavirus
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