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    En esta edición de nuestro programa hablaremos de cómo los medios internacionales cubren la última crisis en Oriente Medio que esta semana ha puesto a Turquía y Siria al borde de una guerra abierta.

    Parece que por el momento esa guerra se ha evitado gracias al encuentro en Moscú entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, celebrado este jueves.

    Varios medios europeos destacaron en sus crónicas publicadas en la víspera de la visita de Erdogan a Rusia que el presidente turco viene a Moscú más solo como nunca: sin apoyo de la OTAN, ni tampoco de la Unión Europea.

    Semejante situación le ha dejado totalmente en manos del líder ruso, consideran algunos de nuestros colegas occidentales. "Turquía y Siria se acercan a una guerra abierta que Rusia intenta evitar", tituló en la víspera de la cumbre Putin-Erdogan el diario español La Vanguardia.

    Si lo entendemos a pie de la letra deberíamos decir "pobre Erdogan": todos sus aliados occidentales le han dejado a solas con Putin. Pero la realidad parece totalmente diferente. Mientras Putin realmente ha apostado en el legítimo Gobierno de Asad lo que asegura una larga y fructífera presencia en Oriente Medio, el artificial "aislamiento" o "alejamiento" de Turquía de su tradicionales aliados de la OTAN y de la UE ha ido debilitando las posiciones de la Alianza y de Bruselas en la región.

    Parece evidente que las pérdidas sufridas por la OTAN y la UE a causa de algo tensas relaciones con Erdogán son más penosas y palpables en comparación con la "débil posición de Erdogan".

    Diría que la "muy débil posición" de Erdogan refleja la muy débil posición de Occidente en Oriente Medio y es resultado de la política occidental en la región de los últimos años.

    Rusia ha reiterado su posición al respecto en varias ocasiones y esa posición favorece poco a los planes de Truquía, según consta una crónica de la corresponsal de Telesur en Moscú.

    Desde este enfoque no es de extrañar que Erdogan viaje a Moscú para buscar una posible solución a la crisis con Siria y que Occidente siga con lupa sus negociaciones en el Kremlin.

    Hay que reconocer que algunos titulares de los medios internacionales en días anteriores a la cumbre Putin-Erdogan han sido bastante alarmistas. Por ejemplo, el diario español El País tituló a una de sus crónicas: "Turquía, Rusia y Siria se asoman al abismo de un conflicto abierto".

    A su vez Telesur advertía que "Rusia no garantiza la seguridad de aviones turcos en Siria", que a algunos pudo haber parecido casi una declaración de guerra.

    La cumbre de Moscú al final llegó como un balón de oxígeno para unos medios de comunicación y una decepción para otros.

    "Desde esta medianoche establecen un nuevo alto el fuego en la provincia siria de Idlib, donde la violencia se ha intensificado desde finales de febrero, cuando más de 30 soldados turcos murieron en ataques del ejército sirio", escribe en una de sus crónicas la edición en español de Euronews.

    "Rusia y Turquía firman una tregua en Idlib, el último bastión rebelde en Siria", titula Euronews.

    Varios medios internacionales destacan como el principal resultado de la cubre Putin-Erdogan el nuevo alto el fuego en la provincia siria de Idlib, donde la violencia se ha intensificado desde finales de febrero, cuando más de 30 soldados turcos murieron en ataques del ejército sirio.

    No obstante, algunos importantes medios europeos consideran que "el alto el fuego acordado, sin embargo, parece frágil". Eso es lo dice la crónica del diario español El País desde Moscú. El diario recuerda que último alto el fuego se rubricó el pasado 8 de enero y no se respetó.

    También destaca que Ankara se reserva el derecho a represalias en caso de un ataque de las fuerzas de Bachar el Asad, mientras Putin destaca que para Moscú sigue siendo crucial la integridad territorial de Siria.

    ¿Perdurará esta vez la tregua? se pregunta la edición en español de DW.

    Mundo entero espera los resultados de este encuentro. Y no es porque al mundo entero importe tanto el futuro de Siria, sino porque ha salido ya de los límites de Oriente Medio. La realidad es que la nueva escalada en torno a Idlib demuestra que el conflicto sirio tiene importantes repercusiones internacionales.

    Turquía abrió esta semana sus fronteras con Grecia a refugiados sirios tras el ataque contra posiciones militares turcas lo que Bruselas calificó como una medida de "presión migratoria con fines políticos".

    "Turquía abre sus fronteras con Grecia", titula a una de sus crónicas la edición en español de DW TV.

    Aquí llegamos otra vez a la pregunta de qué parte tiene más problemas a causa de algo tensas relaciones entre Turquía y la Unión Europea. Como hemos visto, las pérdidas sufridas por la OTAN y la UE por no encausar buenas relaciones con Erdogán son más penosas y palpables en comparación con la "débil posición de Erdogan".

    El diario español El País destaca el viernes que justo antes de sentarse con Erdogan, Putin discutió la situación en Idlib con el jefe del Consejo Europeo, Charles Michel, quien se reunió con el presidente turco en Ankara el miércoles.

    Según escribe El País, el Kremlin dijo que Michel informó a Putin sobre los esfuerzos de la UE para bloquear el flujo de migrantes. Como hemos dicho ya, la UE acusa a Turquía de desencadenar una "presión migratoria con fines políticos".

    No obstante, destacan nuestros colegas españoles, tras la cita con Putin fuentes del Gobierno turco recalcaron que el acuerdo con Moscú “no supone un cambio” en la política respecto a su frontera con la UE, donde ha abierto las puertas a los migrantes que quieran abandonar territorio turco.

    "Para que haya un cambio en este sentido, Turquía insta a la Unión Europea y a EE UU a cooperar en la solución del drama humanitario en Siria y a llevar a cabo medidas "de construcción de confianza", por ejemplo el despliegue de más baterías de defensa antimisiles —como los Patriot que ya mantiene España en la ciudad turca de Adana— y un mayor intercambio de información de inteligencia", informa El País.

    Pues, ahora Erdogan acaba de obtener un nuevo argumento para ejercer "presión con fines políticos" en conversaciones con la OTAN y la UE: el acuerdo con Vladímir Putin que abre camino a la solución del conflicto entre Turquía y Siria. Una solución que está en manos de Moscú, por cierto.

    A ver cómo reaccionan esta vez la OTAN y la UE que por el momento al parecer han quedado totalmente fuera de juego. Hablaremos de esto en las próximas ediciones de nuestro programa.

    Etiquetas:
    crisis, Oriente Medio, tensiones, encuentro, Recep Tayyip Erdogan, Vladímir Putin, Rusia, Siria, Turquía
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