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    La otra cara de un futbolista

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    Esta semana hablaremos de cómo la política entra hasta en el fútbol. Hace unos días fue suspendido un partido de la segunda división de la liga española por cánticos que la afición del Rayo Vallecano dirigió contra un jugador ucraniano por sus presuntos vínculos con la ultraderecha de su país.

    El futbolista en cuestión es Roman Zozulya, perteneciente al Albacete Balompié. "Puto nazi" o "fascista el que no bote" fueron algunos de los cánticos entonados por la afición del Rayo Vallecano durante la primera parte del partido.

    La megafonía del estadio pidió a los aficionados el cese de cánticos contra Zozulya bajo la amenaza de suspensión. Sin embargo, este llamamiento no tuvo efecto alguno. Una vez terminada la primera parte del encuentro, los jugadores se retiraron a los vestuarios y el árbitro, tras consultar a las partes, decidió suspender el partido.

    Es curioso que mientras La Liga manifestó públicamente su apoyo a la decisión del árbitro, algunos aficionados del Rayo criticaron la suspensión del partido, argumentando que semejante decisión no se ha tomado en otras ocasiones, cuando se han producido comentarios racistas, por ejemplo, contra jugadores negros.

    No es la primera vez que Zozulya se ve envuelto en una polémica en torno al Rayo Vallecano. A principios de 2017, el club anunció un acuerdo para incorporar al jugador a su plantilla, lo que generó una gran polémica en España. Esa polémica surgió a raíz de publicación en redes sociales de fotografías de Zozulya con los paramilitares del batallón de voluntarios ucranianos de Azov —de ideología neonazi— o en las que se comparaba a sí mismo con Stepán Bandera, colaborador del nazismo durante la ocupación de Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial y responsable de haber cometido crímenes de guerra y contra la humanidad contra judíos y polacos el noroeste del país.

    Tras el partido interrumpido del pasado domingo el presidente del Rayo Vallecano, Raúl Martín Presa, hizo oídos sordos a los argumentos de los aficionados, pero sí advirtió que el club no tolerará ningún tipo de violencia verbal contra un jugador.

    Sus declaraciones fueron publicadas en la página web de El Periódico de Cataluña.

    Sin embargo, las palabras del presidente del Rayo Vallecano al parecer no convencieron a todos los aficionados.

    "Ni por racismo, ni por xenofobia, ni por violencia. La primera vez que se suspende un partido en España es por decir la verdad. Zozulya eres un nazi", dijo Bukaneros, la principal peña de aficionados rayistas, en un mensaje publicado en Twitter.

    ¿Por qué se acusa de nazi a Zozulya?, se pregunta El Periódico de Cataluña en uno de sus titulares. La respuesta de se ofrece no es la que parecería la más lógica. 

    Es decir que los activistas de Bukaneros, la principal organización de aficionados rayistas, han estado criticando a Zozulya desde hace varios años porque son agentes de Sputnik y RT. Porque hemos realizado diversas informaciones para asociar el nacionalismo ucraniano con la ideología neonazi.

    Francamente hablando, no es culpa de Sputnik que una parte de grupos nacionalistas ucranianos están asociados con la ideología neonazi. Es una realidad que reflejamos, nada más.

    Como hemos dicho ya, Bukaneros, la principal peña de aficionados rayistas, en un mensaje publicado en Twitter, opinó esta semana que la causa principal de la suspensión del partido el intento de la afición de "decir la verdad".

    A juzgar por algunos titulares en los medios, efectivamente podría ser así. "La campaña propagandística de Rusia contra el enemigo 'nazi'. Moscú lleva cinco años intentando estigmatizar a la mayoría ucraniana a la que apoya Zozulya", titula el diario español ABC.

    La verdad es que me sorprenden algunos de mis colegas, más aún, los que estuvieron en Kiev en aquellos días de las protestas en el Maidán, que ahora dicen que es lo sucedido en Ucrania en 2014 no era un "golpe de Estado".  Me pregunto ¿dónde está desinformación? ¿Qué requisitos faltan para calificar el violento cambio del poder en Ucrania un "golpe de Estado"?

    Como testigo directo de aquellos días y como periodista que ha estado varias vecen en Ucrania cubriendo todo tipo de elecciones puedo decir que efectivamente ha sido un "golpe" y además un golpe llevado a cabo con manos de grupos radicales nacionalistas.

    Otro detalle que se le escapa al autor del artículo del ABC es que el batallón Azov cuyos paramilitares aparecen en redes sociales con Zozulya en unas fotos no es precisamente "Ejército ucraniano", sino paramilitares voluntarios de ideología ultranacionalista. Otra cosa es que efectivamente participan en los combates en el territorio de Ucrania.

    Parece que no somos los únicos que ponemos en duda la versión de los medios que defienden a Zozulia como víctima de la propaganda del Kremlin.  El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, seguidor del Rayo, ha compartido en Twitter la foto de una francotiradora ucraniana del Ejército Rojo de la Unión Soviética que luchó contra los nazis, conocida por ser la que más soldados de Adolf Hitler mató, con 309 muertes confirmadas.

    "La política entra en la polémica del partido Rayo-Albacete", titula a uno de sus reportajes la cadena española Antena3. "El encendido debate por la suspensión del encuentro entre el Rayo y el Albacete, suspendido por los gritos contra el jugador ucraniano Zozulya, llega a la política. Lo defiende el presidente ucraniano, pero en España, Iglesias o Errejón se ponen de parte de la afición vallecana", escribe Antena3 en su página web.

    Eso quiere decir que por lo menos no todos los medios están de acuerdo con la versión que afirma que las protestas de aficionados contra Zozulya forman parte de la propaganda del Kremlin. Al darse cuenta de que el apoyo que tiene en los medios no es unánime el propio jugador ha tenido que romper su silencio en una rueda de prensa convocada para aclarar su situación.

    El ucraniano se definió como "apolítico y contrario a todas las ideologías". La agencia ATLAS ha recogido sus declaraciones.

    «Todo lo que dicen sobre mí no es verdad. Solo soy un futbolista y un patriota ucraniano». Yo, la verdad, es que no entiendo a qué está jugando Zozulya. Esas explicaciones más bien le perjudican que le ayudan a distanciarse de sus amigos paramilitares, porque tienen el mismo valor que la versión de que los aficionados le insultan a Zozulya por ser intoxicados por la llamada "propaganda del Kremlin".

    Como destaca la página web de Antena3, diga lo que diga Zozulya muchas fotos sí le sitúan junto a los grupos paramilitares más extremistas o con simbología supuestamente nazi. Desde esta perspectiva el apoyo que le llegó esta semana del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, también causa preguntas.

    "¡Román Zozulya, no sólo te apoya tu equipo, sino toda Ucrania! No sólo eres un gran futbolista, sino un auténtico patriota que ama a su país y ayuda a nuestros soldados ¡Estamos contigo!¡Te tiendo la mano!", escribió Zelenski en Twitter.

    Digan lo que digan, lo cierto es que el caso Zozulya ya no es un conflicto entre futbolista y los aficionados. El tema ha llegado al máximo nivel político, la política y las guerras de información entran hasta en el fútbol. El hecho de que Zozulya ya tiene críticos entre los políticos españoles, es la mejor prueba de que no le critican por culpa de Sputnik o RT. Le critican por sus convicciones, por cosas que parecen normales en Ucrania, pero que no se toleran por muchos en España.   

    Y lo peor que se puede hacer en semejante situación es, como dijo Bukaneros, la principal peña de aficionados rayistas, suspender "el partido por decir la verdad". 

     

    Etiquetas:
    hinchas, neonazismo, Club de fútbol Rayo Vallecano, Rusia, Ucrania, Román Zozulya, fútbol, deporte
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