En directo
    Defensa
    URL corto
    Por
    12662
    Síguenos en

    A esta cantidad puede ascender el monto de la ayuda española a los rebeldes norteamericanos de las 13 colonias en su lucha por independizarse de Inglaterra y su corona, luego de sumar los intereses tras más de dos siglos. Su reclamación es tan fútil como la constatación en su tiempo por parte de Kennedy y Nixon de que la ayuda española fue vital.

    España fue una de las potencias europeas que apoyó la sublevación de los colonos europeos en la costa noroccidental del continente americano contra el dominio inglés. Es ampliamente conocido el apoyo de Francia a la causa rebelde, no tanto el de España e incluso el de Rusia.

    Los expresidentes de EEUU John F. Kennedy primero y Richard Nixon después, ya declararon en su tiempo que una de las grandes omisiones de los norteamericanos ha sido el desconocimiento del compromiso asumido por España en la creación de la joven nación norteamericana. Nixon llegó a consignar por escrito que "los norteamericanos debemos mucho a España". Sin duda estos gobernantes se referían al apoyo de la Corona española a la independencia de los Estados Unidos, a la declaración de guerra a Gran Bretaña en 1779 y al Tratado de Amistad suscrito entre el Reino de España y los Estados Unidos de América de 1795.

    Armas, dinero y soldados

    La contribución española fue clave para la causa independentista y abarcó medios económicos, humanos y logísticos. En el caso español la ayuda se sirvió a todos los niveles y en cantidades enormes; en forma de armamento, en forma de batallas navales y terrestres, en forma de soldados y en forma de sabotajes.

    Antes, la presión fiscal y administrativa de la metrópoli inglesa sobre la incipiente oligarquía norteamericana obró una creciente actitud hostil hacia el rey Jorge III, acrecentada por la matanza en Boston de manifestantes y espoleada por los aranceles a las importaciones de té. Los enemigos históricos de Inglaterra, España y Francia, estaban regidos por monarcas de la misma casa real: los Borbones. Y ambos países convinieron guerrear contra Inglaterra apoyando a los sublevados, que en 1775 se alzaron en armas contra la dominación inglesa.

    Carlos III dio orden de enviar 120.000 reales de a ocho ―la moneda española de la época― y respaldar la deuda pública de las colonias irredentas con otros 50.000, los célebres Spanish dollars. Desde el puerto de Bilbao se enviaron barcos cargados con 30.000 mosquetes, otras tantas bayonetas, más de medio millón de balas de mosquete, 215 cañones de bronce, casi 13.000 granadas de mano, pólvora y miles de uniformes y tiendas de campaña. Todo por un valor de 946.906 reales. El ejército rebelde que ganó la batalla de Saratoga estaba íntegramente equipado con este material.

    Acciones militares decisivas

    El 9 de agosto de 1780, el almirante español Luis de Córdova, al mando de una escuadra combinada francoespañola capturó en el océano Atlántico y sin apenas resistencia una flota de 52 navíos mercantes ingleses y sus tres buques de escolta, cargados de todo tipo de pertrechos.

    Se trataba de un doble convoy, uno con dirección a las colonias de Norteamérica y otro a la India. La noticia supuso el cierre de la Bolsa de Londres y el mayor golpe a la Royal Navy del siglo. La acción fue posible por la información prestada por los estibadores irlandeses de los puertos de las Islas Británicas a los servicios secretos españoles. La maniobra sigue estudiándose en la Academia Naval de Annapolis (EEUU).

    El golpe dejó debilitado al Ejército inglés en Norteamérica, donde Bernardo de Gálvez, a la sazón gobernador de Luisiana, expulsó con 11.000 soldados a los ingleses de Florida, sobre todo en la batalla de Pensacola. El presidente George Washington le nombró ciudadano honorífico de los Estados Unidos de América, y su retrato figura junto con los de los padres fundadores de la nación en el Congreso de los EEUU.

    Una ayuda jamás devuelta

    La contribución española se reveló vital para la consecución de la independencia de la joven nación norteamericana, que así pudo financiar su Guerra de Independencia entre 1775 y 1783.

    Pero el nuevo país nunca saldó su deuda con España. Los estudios jurídicos constatan que jamás fue devuelta en modo alguno. El Tratado de París, que rubricó el fin de esa guerra, sólo consignó el reconocimiento de una deuda inferior. De acuerdo con la Academia de Jurisprudencia y Legislación, ni en la tradición anglosajona ni en la española el derecho internacional contempla tal extinción. De modo que, en teoría, Estados Unidos debe aún a España una cantidad que, agregado un interés de solo un 5%, asciende a más de 3 billones de dólares: más del doble que el PIB español actual. Pero en términos de la real politik, sin poder económico ni militar, España no está en condiciones siquiera de plantear a EEUU su devolución.

    El Ministerio de Defensa de España, en colaboración con The Legacy, asociación  que divulga el legado histórico de este país en los Estados Unidos y su relación a lo largo del tiempo, presentó el pasado mes de noviembre la obra George Washington y España, donde se pone de manifiesto la contribución española al proceso de independencia de EEUU.

    Etiquetas:
    Ministerio de Defensa de España, PIB, Royal Navy, Armada de España, España, ayuda, Florida, EEUU, independencia, deuda pública, deuda
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook