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    Museo Tate Modern

    El museo Tate Modern se adentra en la cultura visual soviética

    CC BY 2.0 / Jim Bowen / Tate Modern
    Cultura
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    LONDRES (Sputnik) — El museo británico Tate Modern propone un interesante recorrido a lo largo de cinco décadas de arte popular soviético en 'Red Star, A Revolution In Visual Culture 1905-55' (La estrella roja sobre Rusia: una revolución en la cultura visual).

    "Abordamos en particular la forma en que la cultura visual de la Unión Soviética se hizo pública y cómo se dio una transformación social de la producción del arte, saliendo del estudio y la galería para ocupar las calles", explicó a Sputnik el director de exposiciones de la institución, Mathew Gale.

    'Red Star' estará abierta al público en el nuevo edificio de Tate Modern, al sur del Támesis, desde el 8 noviembre hasta el 18 de febrero de 2018.

    La muestra reúne unos 250 carteles, fotografías, postales, folletos, ejemplares de revistas, libros y alguna pintura y cortometraje.

    El groso de los trabajos exhibidos procede de la colección de David King, diseñador gráfico e historiador británico que amasó unos 250.000 objetos y recuerdos de la URSS y su esfera ideológica hasta su muerte en 2016.

    Se trata en su mayoría de materiales gráficos con mensajes sobre los nuevos ideales y prioridades sociales producido para ser difundió entre el "mayor número posibles de personas", según recuerda el también co-comisario en una entrevista con esta agencia.

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     'Stakhanovites', Aleksandr Deineka (1937)
    'Stakhanovites', Aleksandr Deineka (1937)
    Destacan además tres pinturas de Aleksandr Deineka prestadas a la institución londinense por la Galería Estatal de Arte de Perm, en Rusia.

    Estos trabajos conectan directamente con el vasto mural del mismo pintor, 'Stakhanovites', que dominó el pabellón soviético de la Feria Internacional de París, de 1937.

    La URSS hizo gala de dos décadas de creación revolucionaria en ese encuentro internacional donde Picasso desveló su 'Guernika' dentro del pabellón de la República española.

    "El arte y la vida se fusionaron en esos años, y aunque no hay duda de que estos trabajos son propaganda se solapan en el punto en que es posible estar al servicio de un ideal y producir imágenes extraordinarias", señaló Gale.

    Entre los objetos expuestos sorprenden dos decretos de 1917, impresos en papel, proclamando la propiedad colectiva de la tierra y la deposición del Gobierno provisional.

    "Se imprimieron en papel de poca calidad y se pegaron en las paredes de edificios o se tiraron directamente a las calles; han sobrevivido muy pocos ejemplares y denotan ese aspecto de materiales muy públicos pero al mismo tiempo fácilmente ignorados", añadió el experto de la Tate.

    El recorrido avanza por seis áreas temáticas, desde la cultura callejera, a los recuerdos personales o la relevancia de la mujer en los mensajes visuales tras la invasión de las tropas nazis en 1942.

    Una sección se detiene en las purgas de la era de Stalin y reúne decenas de retratos policiales de mujeres y hombres que fueron arrestados.

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    También se muestran fotografías retocadas para eliminar la imagen de líderes repudiados por el régimen.

    Espartaquiada de 1928 en Moscú, Gustav Klutsis
    "Espartaquiada de 1928 en Moscú", Gustav Klutsis
    Natalia Sidina, comisaria de la muestra, traza un paralelismo entre el 'fake news' actual (las falsas noticias) con esta táctica de anulación histórica empleada durante la "paranoia que barrió la URSS durante los años treinta".

    "Se utilizaba el 'fake news' para hacer desaparecer a la gente", dijo ante la famosa fotografía de Goldshtein de la despedida de las tropas que marcharon al frente de Polonia en mayo de 1920.

    En la imagen original Lenin tiene la palabra mientras Trosky y Kamenev aguardan su turno a un lado del pedestal.

    Ambos han desaparecido en la versión de 1933 de la misma escena que el fotógrafo tomó en la plaza Teatralnaia de Moscú.

    'Red Star' concluye con unos grabados de Ilya Kabakov con ilustraciones de 'Osia y sus amigos', un relato de la historia de la revolución rusa desde la perspectiva de un niño judío.

    Estas cuatro obras cumplen una doble función: simbolizan la nueva veta artística revolucionaria surgida tras la muerte de Stalin y enlazan con la retrospectiva del mismo artista y su mujer Emilia que centra la segunda gran exposición del invierno en Tate Modern. 

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    museo, Tate Modern, URSS, Londres
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