En directo
    La bandera de Costa Rica en San José, la capital del país

    Costarricenses optan entre el continuismo y el evangelismo político

    CC BY-SA 2.0 / Germania Rodriguez / Plaza de las Artes San Jose Costa Rica
    América Latina
    URL corto
    0 01

    MONTEVIDEO (Sputnik) — Los costarricenses deberán optar entre dos candidatos presidenciales: el oficialista Carlos Alvarado, quien suscita críticas por representar el continuismo, y el evangélico Fabricio Alvarado, cuestionado por su escasa trayectoria en política y sus posturas religiosas, dijo la politóloga Argentina Artavia.

    "Ambos candidatos obtuvieron un escaso apoyo en la primera vuelta de las elecciones (celebrada el 4 de febrero), son conscientes de que no pueden ganar una elección por sí solos y de que no pueden resolver los desafíos importantes del país, (por eso) han establecido alianzas estratégicas", indicó la experta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica.

    En esa primera instancia electoral Fabricio Alvarado, del conservador Partido Restauración Nacional (PRN), logró el 24,7% de los votos, mientras que Carlos Alvarado, del Partido Acción Ciudadana (PAC), consiguió el 21,7 de los apoyos.

    En ese sentido, Artavia explicó que si bien el PRN ha recibido apoyos y adhesiones, no cuenta con una hoja de ruta.

    El primer plan de Gobierno que presentó la formación de Fabricio Alvarado, un documento de 56 páginas, fue muy criticado por carecer de propuestas para gobernar.

    "No hay un programa que diga (al electorado) en qué están de acuerdo y en qué no, y eso es bastante riesgoso porque está sumando partidarios que no comulgan con esos principios más fundamentalistas religiosos y no se sabe qué puede pasar", consideró la politóloga.

    El 28 de marzo el PRN presentó una nueva versión de su plan de Gobierno y volvió a despertar "muchísimas críticas, no solo por lo tardío de la presentación, sino porque redefine principios y valoraciones a partir de su fe, además de que plagió partes de los planes de otros candidatos", aseguró Artavia.

    En ese sentido, la experta pone como ejemplo un párrafo en el que se describen valores como la libertad: "El ser humano es libre porque fue creado a imagen y semejanza de su Creador, es decir, con la cualidad del libre albedrío; pero libertad no es libertinaje, constituye la decisión de ejercer el libre albedrío y, para nosotros, ello implica la decisión de llevar la vida privada y pública, en apego a la ética cristiana", dice el programa del PRN.

    Le puede interesar: Evangelismo radical, izquierda y conservadurismo: la impredecible recta final en Costa Rica

    Por su parte, el propio Fabricio Alvarado aseguró el miércoles que esta nueva versión de su plan de Gobierno es "más robusta, con ideas mejor desarrolladas".

    Uno de sus objetivos es la reforma fiscal, ya que la diferencia entre ingresos y gastos del Gobierno alcanzó 6,2% del Producto Interno Bruto, superando el 5,3% registrado en 2016.

    "La propuesta de ajuste fiscal se fundamenta en cinco pilares: Comprensivo (propuestas de ingresos y gastos); balanceado (todos los sectores deben contribuir); gradual y equitativo (los sectores que más tienen deben contribuir relativamente más en comparación con los que menos tienen); suficiente (debe lograrse como objetivo que la deuda se estabilice y que no crezca más); debe asegurar gobernabilidad fiscal como un ancla para fomentar la estabilidad y el crecimiento económico", indica el nuevo programa.

    Por otro lado, el candidato oficialista Carlos Alvarado, añadió Artavia, ha establecido acuerdos programáticos con el partido Unidad Social Cristiana con "líneas muy puntuales de trabajo, donde se han puesto de acuerdo en una serie de puntos fundamentales", al igual que con el Partido Nueva Generación, "con el que también han firmado un documento y eso da una especie de tranquilidad", añadió.

    Puntos débiles

    Carlos Alvarado, de 38 años de edad, se licenció en Periodismo y cuenta con una maestría en Ciencias Políticas y otra en Economía Social.

    Uno de sus puntos fuertes es que cuenta con experiencia en la política, pues fue ministro de Trabajo y se desempeñó como presidente del Instituto Mixto de Ayuda Social de Costa Rica, que atiende los problemas de pobreza, aunque también juega en su contra que muchas personas consideran que no hizo las cosas de la mejor manera, explicó Artavia a esta agencia.

    Al candidato del PAC también "le pesa que es el representante del partido de Gobierno y hay algunas cuestionamientos de problemas de gestión en algunas áreas

    "Se le relaciona constantemente con el presidente Luis Guillermo Solís, cuya gestión es considerada entre buena y regular, pero ha sido utilizado con frecuencia para atacarlo; eso quizás ha sido su punto más débil en esta segunda ronda", dijo la politóloga.

    Por su parte, el postulante evangélico Fabricio Alvarado, de 43 años de edad, es conocido en el país por haber presentado hace años las noticias en un canal de televisión, aunque "no terminó sus estudios universitarios de Periodismo".

    En Costa Rica no es necesario tener título para ejercer como periodista, aclaró Artavia, quien añadió que Fabricio Alvarado renunció a esa profesión para dedicarse a la iglesia evangélica, "primero en la música y luego como predicador".

    Le puede interesar: ¿Qué retos afrontará Latinoamérica en 2018?

    Después, en 2014, fue postulado por su partido en 2014 en la lista de aspirantes a diputado.

    "No tiene experiencia en la función pública más allá de ser diputado para esta legislación, y renunció para poder asumir la candidatura; no tener una trayectoria que le permita tener un conocimiento más profundo le juega en contra", dijo la experta.

    El hecho de que tampoco era uno de los candidatos con más probabilidades de resultar electo en la primera ronda de las elecciones "le pilló por sorpresa".

    Fabricio Alvarado no cuenta con "la preparación adecuada para disputar la silla presidencial", opinó Artavia.

    El postulante evangélico logró colarse entre los aspirantes a la presidencia después de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitiera un fallo en enero ordenando a sus países miembros que reconozcan derechos plenos a las parejas del mismo sexo y que permitan el cambio de identidad sexual en los registros.

    Fabricio Alvarado llamó a desconocer la sentencia y eso le permitió acaparar votos, pues el país tiene una población de mayoría católica y conservadora, donde cerca de un 60% se muestra a favor de mantener la confesionalidad del Estado.

    Retos

    Independientemente de quién logre la victoria, el desafío más importante que tendrán es solucionar el déficit fiscal, "pues se ha acumulado a lo largo de varias administraciones y no se ha podido resolver por la falta de entendimiento entre los actores políticos", explicó Artavia.

    A consecuencia de eso, añadió, existe un retraso en la infraestructura y se precisa una mayor inversión en tecnología, en hospitales, en reforzar la atención primaria en salud y la especializada, entre otras.

    "Es necesario sanear las finanzas para hacer las inversiones que se requieren", concluyó la experta.

    Le puede interesar: Adiós al poder: los presidentes latinoamericanos que dejan su mandato en 2018

    Una encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica publicada el pasado 23 de marzo, pronosticó un empate técnico entre ambos postulantes: Fabricio Alvarado alcanzó un 43% en intención de voto y Carlos Alvarado obtuvo un 42%.

    Este 1 de abril alrededor de 3,3 millones de personas están llamadas a votar para elegir al presidente de los próximos cuatro años. 

    Etiquetas:
    elecciones presidenciales, Costa Rica
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik