12:26 GMT +320 Septiembre 2018
En directo
    Dilma Rousseff, presidenta de Brasil

    "Es posible una "jugarreta política" contra Dilma en Brasil"

    © REUTERS / Ueslei Marcelino
    América Latina
    URL corto
    0 15

    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — Una "jugarreta política" en el proceso de destitución contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no se descarta, dijo este sábado a Sputnik Nóvosti la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe del Senado de México, Mariana Gómez del Campo.

    "Al final, la sombra de una jugarreta política no está descartada, en la impartición de justicia en estos temas, siempre deben imperar las ponderaciones jurídicas antes que las políticas", dijo la senadora mexicana.

    El juicio de destitución iniciado este fin de semana en el Congreso de Brasil, ocurre mientras líderes de todas las fuerzas políticas en el poder Legislativo brasileño tienen abiertos procesos de corrupción: "cómo evitar la politización de la justicia, me parece una gran pregunta, pues en América Latina hemos observador procesos penales contra figuras políticas", señaló.

    La más reciente, recuerda la legisladora mexicana, fue el emprendido contra Otto Pérez, entonces presidente de Guatemala, "quien se vio envuelto en un escándalo de corrupción que era un verdadero esquema de contrabando y fraude fiscal".

    Tema: Crisis política en Guatemala

    Rousseff está acusada de violación de leyes fiscales y manipulación de fondos públicos, pero los dos funcionarios en la línea constitucional de sucesión, el Vicepresidente y el Presidente del Congreso tienen procesos abiertos por corrupción, aún así, "Brasil puede garantizar la estabilidad institucional", considera la titular de la comisión legislativa sobre la región en la Cámara Alta mexicana.

    Brasil y México son las dos mayores economías latinoamericanas, y el gigante sudamericano "es un país muy fuerte, con instituciones políticas sólidas que hoy se enfrentan a una gran prueba de fuego; pero que con apego a su normatividad interna y preservando el Estado de Derecho, la sortearán de la mejor forma", afirma la senadora.

    La congresista recordó que también el rival de la presidenta brasileña, Eduardo Cunha, presidente del Congreso, "está acusado por la Fiscalía de ser dueño de cuentas millonarias en paraísos fiscales, está siendo investigado por la Comisión Parlamentaria de Ética y es uno de los nombres implicados en los llamados Panama Papers" sobre evasión tributaria.

    En busca de la reconciliación

    En el escenario brasileño "lo más preocupante es la polarización de su población" dijo, señalando que un sondeo de Folha de São Paulo, indica que 60 por ciento del país apoya el proceso de "impeachment".

    Dilma Rousseff, presidente de Brasil
    © REUTERS / Adriano Machado
    En el mayor país sudamericano "nos encontramos frente a un pueblo dividido en sus opiniones sobre la presidenta Rousseff, lo que puede lesionar a ese país, pues cuando el proceso termine, sin importar el resultado, será necesaria una verdadera reconciliación nacional".

    Las relaciones internacionales también pueden ser alteradas por el proceso, "es necesario recordar que la política exterior de un país está estrechamente ligada a su política interna", señala la legisladora.

    El proceso de destitución es un mecanismo que contempla la Constitución Federal de Brasil y fue utilizado la última vez en 1992 cuando Fernando Collor de Mello quien "fue sometido a este proceso que terminó con su renuncia", recuerda Gómez del Campo.

    Por lo tanto "es un instrumento democrático que sirve de contrapeso al Ejecutivo, sin embargo en el caso de la presidenta Dilma Rousseff tiene un importante componente político", advirtió.

    Con el grado de inestabilidad política dentro de Brasil y la crisis en la que está involucrada la titular del poder Ejecutivo, "no se tienen herramientas para dar continuidad o impulsar las relaciones exteriores, por lo que será necesario –dijo- esperar el desenlace de este proceso para que Brasil retome su participación activa en la arena internacional".

    Estamos frente a un proceso interno "que está contemplado en la Constitución de Brasil, no es un golpe de Estado o intento de desestabilización política de un gobierno democráticamente electo, es un mecanismo legal", acotó.

    Por lo tanto, la comunidad latinoamericana debe "dar un seguimiento respetuoso pero cercano a este proceso en el que los derechos humanos, los procesos democráticos y las instituciones deben ser respetados".

    Consideró además que tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) "deben estar pendientes de dicho proceso"

    El propósito de la diplomacia latinoamericana debe ser "velar por el bienestar del pueblo brasileño, pero ser respetuosos de los procesos políticos internos a menos que haya violaciones a los derechos humanos, lo cual no ha sucedido".

    El caso marca "la hora de despertar y combatir la corrupción, un mal que a México lo lastima sobremanera", afirmó.

    Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, México tiene niveles muy altos de percepción de la corrupción y muy bajos de percepción de apego al Estado de Derecho, "eso es muy preocupante", dijo.

    En América Latina "estamos ante un momento histórico a nivel regional en el que debemos impulsar mecanismos anticorrupción para erradicar este mal de nuestras sociedades", puntualizó la senadora.

    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik

    Además:

    El Supremo de Brasil imputa al presidente de la Cámara de los Diputados
    Dilma Rousseff: el 'impeachment' sin crimen fiscal es un golpe
    El 60% de los diputados apoya el 'impeachment' a Rousseff
    Simpatizantes de Rousseff y Silva se lanzan a las calles en apoyo a la presidenta
    Dilma Rousseff avisa: "Hay un golpe contra la democracia, jamás renunciaré"
    Etiquetas:
    impeachment, CELAC, Organización de Estados Americanos (OEA), Eduardo Cunha, Dilma Rousseff, Mariana Gómez del Campo, México, Brasil