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    Lejos del pasado de exclusión y depresión de su adolescencia, Mara Gómez celebra hoy ser la primera mujer trans en ser habilitada para jugar en el torneo de fútbol femenino de Primera División. Acostumbrada a usar el número 10 en la espalda, Gómez tiene una respuesta para esquivar las críticas sobre la supuesta ventaja deportiva por su físico.

    El fútbol femenino volvió a darle un día histórico a los argentinos con la habilitación oficial para Mara Stefanía Gómez, la delantera de 23 años que se convertirá en la primera mujer trans en poder disputar un torneo oficial del fútbol argentino.

    "En la mañana del día viernes 4 de diciembre llegó la tan esperada habilitación para que Mara Gómez pueda disputar los encuentros correspondientes al Torneo Transición 2020 'Zona D' del campeonato de fútbol femenino de Primera División", comunicó este viernes el Club Atlético Villa San Carlos, institución en la que milita la joven.

    Gómez había llegado al club de la ciudad de Berisso, en la provincia de Buenos Aires, a comienzos de 2020. Fue su primera incursión en el fútbol profesional pero venía de ser figura en el club Las Malvinas de la liga amateur de fútbol femenino de la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Con la número 10 en la espalda, Gómez fue clave en el equipo de Las Malvinas, que logró un bicampeonato al quedarse con los dos torneos disputados en 2019.

    Su fichaje en Villa San Carlos llamó la atención de los medios de comunicación al ser la primera mujer trans en acercarse al profesionalismo. Sin embargo, su sueño de debutar en Primera División se aplazó, primero por la pandemia de COVID-19, y luego porque tuvo que enfrentar la indefinición de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que no tenía una reglamentación clara sobre si una mujer trans puede incorporarse al fútbol femenino profesional.

    La futbolista trans Mara Gómez durante un entrenamiento con el club Villa San Carlos
    © AP Photo / Natacha Pisarenko
    La futbolista trans Mara Gómez durante un entrenamiento con el club Villa San Carlos

    A pesar del vacío en la normativa, Gómez y el club se basaron en lo que dispone el Comité Olímpico Internacional (COI) para que una atleta trans pueda competir en una categoría femenina: tener menos de 10 nanomoles de testosterona en sangre. La delantera argentina está comprendida dentro de ese rango y se sometió a estudios para comprobarlo.

    Asimismo, el documento de identidad de la futbolista confirma su identidad femenina, gracias a lo dispuesto por la Ley de Identidad de Género aprobada por el Congreso argentino en el año 2012.

    La resolución de la AFA llegó recién este 4 de diciembre y permitirá a Gómez ingresar a la cancha para la segunda fecha del torneo, que enfrenta a su club con el Club Atlético Lanús.

    La noticia no escapó de la polémica, ya que su habilitación fue cuestionada como una supuesta ventaja física con respecto a las mujeres cisgénero. Para Gómez, quienes dicen eso solo se quedan "con un cubito de información" y no ven toda la cuestión. "Yo pienso que vos podés tener fuerza y velocidad pero si no tenés técnica, inteligencia y otras capacidades no te sirven de nada", sostuvo en una entrevista con el diario Página 12 en enero de 2020.

    En esa misma entrevista, planteó un ejemplo demoledor sobre qué tanto importan las hormonas en el deporte: "Si fuera una cuestión de hormonas o de estado físico, miralo a Messi: mide 1,60, juega con hombres y contra hombres, ¿por qué a él lo siguen siempre cuatro? (...) No es el mejor jugador del mundo porque tenga más hormonas que todos. No es el más macho de todos en el fútbol, es el mejor jugador".

    Luego de conocer la noticia, Gómez agradeció en sus redes sociales al presidente de la AFA, Claudio Tapia, y expresó su alegría por la realidad que vive. "Llegó el mejor momento de mi vida, hoy sí caigo en esta realidad, en este sueño no soñado por el miedo", escribió.

    Es que para Gómez el fútbol también fue una forma de combatir la exclusión y la discriminación que la hicieron vivir los peores momentos de su vida cuando aún era tan solo una adolescente. Llegó a pensar incluso en quitarse la vida y fue en ese momento en que una vecina la acercó al fútbol femenino, del que ya no se despegaría.

    Etiquetas:
    Argentina, fútbol femenino, transgéneros
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