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    En América Latina, la opción de "morir dignamente" solo existe en Colombia. Sin embargo, la práctica se ha enfrentado a un vació legal y dependido de pocos médicos dispuestos a aplicarla. Pasados más de 20 años desde su despenalización, el Congreso finalmente vota su efectiva legalización.

    Quienes se proclaman a favor de la eutanasia suelen definirla como "el derecho a morir dignamente". Se trata del procedimiento de interrupción voluntaria de la vida del paciente, a su pedido o a pedido de un tercero responsable, con el fin de reducir su sufrimiento ante una condición de salud irreversible. Es tan polémico que solo cinco países del mundo lo permiten.

    ¿Qué significa eutanasia?

    La palabra eutanasia tiene origen griego: eu significa bueno y thanatos, muerte. En síntesis, podría traducirse como 'el buen morir' o 'muerte digna'.  La polémica gira en torno a si terminar con la vida de un paciente que lo pide ante un sufrimiento irreversible puede ser considerado asesinato. 

    Más allá de la discusión religiosa, ética o filosófica, lo cierto es que Colombia evitó el debate por más de 20 años luego de que un fallo de la máxima instancia judicial del país despenalizara la eutanasia. De esta forma, la práctica se quedó en un limbo de legalidad: los médicos que atendieran al pedido de sus pacientes no cometían un delito, pero tampoco había una ley que lo permitiera.

    La eutanasia en Colombia

    En 1997, la Corte Constitucional falló a favor de un ciudadano en una acción pública de inconstitucionalidad contra el artículo 236 del Código Penal entonces vigente que establecía el delito de homicidio por piedad. La sentencia 239 hizo historia, ya que el alto tribunal interpretó que no habría responsabilidad penal para los médicos que asistan la muerte solicitada por pacientes terminales. 

    Asimismo, la Corte exhortó al Congreso a regular la muerte digna "en el tiempo más breve posible y conforme a los principios constitucionales y a elementales consideraciones de humanidad", recuerda el diario colombiano El Tiempo. Sin embargo, no hubo ley ni regulación. 

    En 2015 el Ministerio de Salud estableció un protocolo para la práctica de la eutanasia que ampara a los médicos dispuestos a llevarlos a cabo. Antes del protocolo, no había indicaciones precisas, por ejemplo, sobre cómo, cuándo y bajo qué condiciones interrumpir la vida de una persona. Prevalecía el juicio personal del médico a cargo, lo que los exponía al riesgo de ser demandados, explica el portal latinoamericano Radio Ambulante.

    Apenas a finales de 2020 es que se aprobó en el primer debate de la Cámara de Representantes la Ley de Eutanasia, que continúa en discusión.

     

    El estigma de la eutanasia

    El médico colombiano Gustavo Quintana fue uno de los profesionales que se animaron a practicar la eutanasia, a pesar de los eventuales peligros. En 35 años, asistió a unas 200 interrupciones voluntarias de la vida, ganándose el controversial apodo de 'doctor Muerte', y aunque otros médicos no lo han hecho público, Quintana sostiene que conoce colegas que también la practicaban. 

    Quintana observó que "quizá la mayoría de las personas pueden pensar que es un procedimiento tétrico, doloroso, o difícil de presenciar, no tiene nada de eso", en una entrevista para la revista colombiana Semana. 

    "Yo tomo una vena, coloco un suero fisiológico, y allí voy a aplicar un anestésico. Dos minutos después, máximo tres, el (paciente) cae en una profunda somnolencia y cuando ya está en esta anestesia, de grado dos, le voy a colocar otro medicamento, que al llegar al corazón lo va a paralizar. Al detenerse va a dejar de enviar sangre a oxigenarse en el pulmón. Entonces el organismo sigue funcionando unos minutos más mientras se consume el oxígeno que está presente en la sangre. Más o menos dos minutos y medio después de haber inyectado este despolarizante cardíaco se detiene el diafragma y se inicia todo el proceso de la defunción del paciente", precisó Quintana. 

     

    ¿Cómo solicitar la eutanasia?

    Para acceder a la eutanasia en Colombia el paciente debe padecer una enfermedad terminal y ser mayor de edad. Desde 2018, sin embargo, el Ministerio de Salud agregó a la reglamentación vigente el procedimiento para que mayores de 14 años también puedan solicitarlo, en tanto padezcan un sufrimiento que no pueda ser aliviado.

    Su voluntad debe quedar expresa por escrito, reiterada tras el conocimiento de las alternativas terapéuticas existentes para su enfermedad. El procedimiento solo puede ser ejecutado por un profesional de la salud, con la previa aprobación de un comité científico compuesto por un médico, un abogado y un psiquiatra clínico, con un plazo de 10 días para autorizarlo o no. 

    En caso de ser autorizado, el hospital donde se aloja el paciente tiene hasta 15 días para llevar a cabo la eutanasia. Si el médico que lo atiende se niega a realizarla —bajo el recurso de la objeción de conciencia—, debe ser reemplazado por uno que sí esté dispuesto a hacerla.

     

    ¿Qué países permiten la eutanasia?

    Mientras el Congreso debate el proyecto de ley en Colombia, la eutanasia sigue en el limbo entre la despenalización y la legalización: permitida pero no regulada. Los demás países donde se permite la muerta digna son: 

    • Holanda (primer país en legalizar la eutanasia en 2002); 
    • Bélgica; 
    • Luxemburgo; 
    • Canadá.
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