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    QUITO (Sputnik) — Ecuador aguarda, hasta junio, por la implementación de las reformas al Código Orgánico Integral Penal (COIP) que tienen que ver con el uso de fármacos con cannabis, aunque eso no impide que esa clase de productos tengan cada vez más adherentes.

    "Vivimos lo que ya preveíamos: una explosión de ofertas de goteros, medicinas y negocios del sector privado (…) Hoy ofertan como agua en grifo abierto producto importado, nacional, en gotero, aceite, goma, spray", dice a Sputnik Alexis Ponce, fundador y coordinador de la Agrupación de Pacientes y Familias por el uso del Cannabis Medicinal en Ecuador

    Las reformas fueron aprobadas por el legislativo el 17 de septiembre del año pasado, pero entraron en vigencia el 24 de diciembre, una vez publicadas en el registro oficial.

    No obstante, para la aplicación efectiva del uso del cannabis en Ecuador aún falta implementar una normativa regulatoria para la producción y la comercialización, un sistema para identificar y autorizar a las personas que necesitan de este tipo de sustancia, así como la cantidad, entre otros aspectos.

    Antonieta Terán, madre soltera de un niño de 10 años y medio, cuenta a Sputnik que su hijo tiene parálisis cerebral, síndrome de down, síndrome de Lennox, microcefalia, atrofia cerebral severa, hipotiroidismo, esternón salido, displasia en las dos caderas y pie equino.

    "Imagínese como ha sido mi vida (…) Aparentemente nunca (su hijo) tuvo probabilidades de vivir mucho tiempo, hasta que gracias a dios llegamos a conocer el cannabis", dice Terán.

    Terán conoció sobre el cannabis en un reportaje y desde el 2018 su hijo empezó a tomarlo.

    "El cambio fue radical; lo recomiendo; no lo cambiaría por nada y me arrepiento de no haber buscado antes esta medicina (…) Mi hijo está mejor, duerme bien y come bien, el neurólogo ha podido ir bajando la medicina que él tomaba", enfatiza.

    Después de un año de tomar cannabis, su hijo también ya puede decirle "ma" y duerme normalmente en la noche.

    Heidy Molina es una abogada que tiene fibromialgia; fue atendida por muchos profesionales de la salud y tuvo que correr con ingentes gastos ya que el seguro social ecuatoriano no dispone de este tipo de las medicinas para su cuadro médico.

    Ella dice que desde que descubrió "esta alternativa maravillosa" del uso del cannabis medicinal se encuentra mucho mejor.

    "Mi experiencia con el cannabis es muy emotiva (…) El cannabis medicinal me ha hecho interiorizarme y saber cuál es el motivo de mi enfermedad", dice a Sputnik.

    Ahora los síntomas de su enfermedad están cada vez más lejanos, aunque aún tiene muy vívidos en su memoria los episodios de crisis  en los que no era capaz de realizar actividades tan normales como cepillarse los dientes.

    El insomnio de Molina también va quedando atrás y mejoró su movilidad, al igual que el dolor agravado cuando tenía crisis.

    Ponce destaca que la aprobación de las reformas representa un cambio de paradigma medicinal mundial y hace falta una alfabetización cannábica.

    "Hoy la gente nos llama mucho más pidiendo ayuda, goteros y orientación; se duplican las peticiones de ingreso a la agrupación (…) La única dificultad sigue siendo el bloqueo consciente de las empresas opiáceas y el chip cultural de los sectores conservadores de la sociedad que confunden medicina natural con infierno, pecado o droga", sostiene.

    Con la aprobación del uso del cannabis con fines medicinales, Ecuador se unió a países como Argentina, Canadá, Colombia, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico y Uruguay.

    El uso de cannabis medicinal alrededor del mundo alivia el dolor de millones de personas que padecen enfermedades catastróficas, degenerativas, dolores crónicos o discapacidades.

    Etiquetas:
    Ecuador, cannabis
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