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    Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de EEUU

    México tiene una política pasiva y reactiva ante Trump

    © REUTERS / Jim Bourg
    América Latina
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    Víctor Flores García
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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La coronación de Donald Trump como candidato presidencial del Partido Republicano coloca a México ante la urgencia de abandonar su política exterior pasiva y reactiva ante EEUU, dijo a Sputnik Nóvosti Mariclaire Acosta, directora de Freedom House en el país latinoamericano.

    México debe "aprovechar este momento y desplegar una política mucho mas afirmativa hacia EEUU, defender mejor sus intereses", dijo la académica, responsable de la organización estadounidense dedicada desde 1941 a la promoción de la democracia, veterana activista en la defensa de los derechos humanos, y fundadora de influyentes organizaciones civiles.

    El país latinoamericano tiene un política exterior de protección consular muy desarrollada: "es la nación que más consulados tiene en EEUU; pero una diplomacia activa no solo se traduce en cuidar los derechos de nuestros compatriotas; sino en la vigorosa defensa integral de los intereses como nación", plantea la experta, quien fue embajadora especial y vicecanciller en DDHH y Democracia de México (2000-2003).

    El actual Gobierno de Enrique Peña Nieto "no ha tenido una política exterior afirmativa frente a EEUU, sino una diplomacia pasiva y reactiva", dijo Acosta, quien fue la primera representante de Amnistía Internacional en México (1977-1984), y titular de la Cátedra UNESCO en la Universidad de Utrecht (2010).

    El presidente mexicano "debe salir de su zona de confort frente a EEUU y desarrollar una política muy vigorosa, por ejemplo, con una defensa migratoria categórica, que no acepte las deportaciones masivas, ni los maltratos", dijo la también exdirectora de Gobernabilidad Democrática de la OEA y exdirectora para las Américas del International Center for Transitional Justice (ICTJ).

    México tampoco debe permitir a EEUU —como ha ocurrido en el mandato de Barack Obama, dijo— "convertirse en la zona fronteriza sur de EEUU, destinada a hacer el trabajo sucio de frenar a la migración latinoamericana".

    El malestar que alimenta a Trump

    Es verdad que en EEUU existe "un malestar generalizado, una irritación social que ha dado lugar a una polarización importante", dice la académica, formada en el Colegio de México y el prestigioso CIDE.

    Ese divisionismo no solo se expresa alrededor de la figura de Trump, explica, sino en toda la sociedad estadounidense, que se ha manifestado también en el campo del Partido Demócrata, con el surgimiento de la figura radical de Bernie Sanders frente a Hillary Clinton.

    "Es difícil explicar este desencanto en EEUU desde el punto de vista económico, porque desde la crisis financiera de 2008, el país ha recuperado los niveles de empleo, y no es una sociedad que esté sufriendo calamidades", prosigue.

    Sin embargo, han ocurrido cambios demográficos muy fuertes en la potencia occidental: "no existe más el predominio étnico de los blancos, anglosajones y protestantes, pero todos sufren los embates de la globalización".

    No hay mucha diferencia entre las causas del británico voto 'Brexit' en el Reino Unido para salir de la Unión Europea y las actitudes intolerantes en EEUU, "porque hay un sector amplio de la población que ha perdido privilegios y el control de su vida frente a otros actores emergentes", explica.

    La globalización y el libre comercio que ha tenido éxito en Norteamérica (México, EEUU y Canadá) "ha impactado en sectores de la población estadounidense, como le he visto en zonas abandonadas de Detroit, donde piensan que son los mexicanos y los inmigrantes recientes los que les quitan esas oportunidades".

    Es lo que se está creando un clima electoral enrarecido en un país muy dispar, entre la población de la costa este y oeste, entre el centro y sur: "son las desigualdades regionales que mueven a las poblaciones blancas y anglosajonas que han perdido terreno", apunta.

    Tema: Elecciones EEUU 2016

    Las consecuencias de esta campaña divisiva son difíciles de predecir: "Si triunfara Trump se sometería a una revisión el modelo de integración de Norteamérica, por lo menos, en particular con México", anticipa.

    Ocurrencias de Trump

    Trump culpa a México y China por la pérdida de empleos y bajos sueldos en la economía estadounidenses, pero "los demócratas se han esforzado en desmentirlo; por ejemplo, la absurda ocurrencia de construir un muro fronterizo" que costaría 12.000 millones de dólares, que obligaría a pagar a México.

    La realidad es que los estados fronterizos de ambos países tienen una integración profunda y viven de la relación bilateral, dice la fundadora de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos que presidió una década hasta el 2000.

    Cerrar la frontera, representa un riesgo real a las poblaciones y las economías muy integradas: "Algunos estadounidenses tienen el temor de una amenaza real en su frontera sur, es difícil predecir si Trump rectificará su discurso, que son balandronadas, porque bajo la mesa es un tipo pragmático, pero el daño de su discurso a la relación bilateral ya está hecho".

    No obstante, hay que tener en mente un fenómeno clave: "Existe una fuertísima tendencia dentro de EEUU hacia el aislacionismo, es parte de su bagaje histórico, y naturalmente nos ven como una amenaza a los mexicanos y latinoamericanos; pero México, para bien o para mal, esta inexorablemente ligado a los EEUU, mucho más de lo que se cree", puntualiza.

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    Etiquetas:
    Barack Obama, Donald Trump, EEUU, México
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