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La persecución a Julian Assange salta fronteras y esferas

© AP Photo / Kirsty WigglesworthUn manifestante por la liberación del fundador de Wikileaks, Julian Assange
Un manifestante por la liberación del fundador de Wikileaks, Julian Assange - Sputnik Mundo, 1920, 03.06.2021
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El artista chino Ai Weiwei ha denunciado que ha sido censurado en Reino Unido por realizar una obra de arte sobre Julian Assange, al tiempo que la ciudad de Ginebra se moviliza por la libertad del fundador de WikiLeaks y acoge la escultura itinerante "Anything to say" (Algo que decir) en defensa de la libertad de expresión y el derecho a saber.
"¿A quién ha ofendido mi tarjeta postal con la cinta de correr de Julian Assange?", cuestiona el artista en la plataforma del sector artístico ArtNet. El crítico creador, que se mudó de su país natal y reside actualmente en Berlín, denuncia en su escrito la "hipocresía" de la directiva de la Great big art exhibition (grandiosa exposición de arte) que solicitó y promocionó su participación en el proyecto para después rechazar su propuesta tras "veintisiete días de silencio".

Presos políticos

Weiwei realizó un trabajo conceptual para la proclamada "mayor exposición del Reino Unido", que cuenta con el apoyo del Concejo del Arte y los principales museos y galerías del país. Titulada Postcard for Political Prisoners (Postal para presos políticos), la obra reproduce la imagen de la máquina de caminar que Assange utilizaba en la Embajada de Ecuador de Londres, donde se refugió casi diez años hasta su forzado arresto, en abril de 2019. El aparato deportivo fue un regalo que le hizo Assange meses después de entrevistarle en su refugio, en 2016, según el artista rememora en su artículo.
"Apoyo firmemente a Assange porque creo en la importancia del periodismo de investigación en la sociedad civil", añade. El disidente pekinés asistió al juicio contra la extradición a Estados Unidos del exdirector de WikiLeaks, que concluyó en enero en su victoria preliminar y parcial. El periodista y programador australiano sigue preso en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, al sureste de Londres, a la espera del recurso de apelación interpuesto por Washington. El tribunal aún no ha anunciado el calendario de las vistas públicas, aunque podrían comenzar en julio.

El precio de la libertad

"Es un proyecto que no solo presta atención a los presos políticos, sino también anima a los participantes a reflexionar sobre la relación entre la libertad que disfrutan y el precio que esos luchadores pagan por su libertad", defiende el autor. Persuadir al público a crear, compartir y exhibir sus obras, forma la base de la iniciativa que el centro cultural Firstsite lanzó durante los meses duros del confinamiento contra el coronavirus.
La directora del centro, Sally Shaw, ha justificado el rechazo al reputado artista en ajustes de calendario y una supuesta diversión del concepto central de "animar a la gente a hacer trabajos de arte y exhibirlos en sus ventanas". "Enviar postales nos aleja de ese objetivo", sostiene.

Hipocresía y corrupción

Weiwei cuestiona el papel del arte contemporáneo en la sociedad actual. "Este incidente desentraña la hipocresía y corrupción del mundo artístico para desvelar un mundo que considera el arte como algo decorativo y sedante de nuestra sociedad capitalista y consumista… el arte se ha convertido en herramienta para adormecernos y evitar así la introspección", escribe.
Julian Assange durante una vídeoconferencia - Sputnik Mundo, 1920, 30.04.2021
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La "vendetta" del Imperio contra Julian Assange
Comprometido con causas humanistas en sus instalaciones y documentales —inmigración, refugiados, cierre de fronteras, privación de libertad, entre otras— le resulta "irónico" verse censurado en el centro de la "civilización occidental que defiende y se enorgullece de su libertad de expresión". "Realmente, la libertad de expresión no es más que palabras vacías y ha degenerado en un producto que solo sirve para halagar la vanidad de los poderosos y ricos", denuncia.

Derecho a saber

Mientras, la monumental escultura 'Anything to say' se instalará este fin de semana en Ginebra, tras recorrer varias ciudades europeas. Realizada en bronce por el italiano Davide Dormino, se compone de estatuas de tres alertadores excepcionales —Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden— subidos a sendas sillas. Una cuarta silla está libre y abierta a la ciudadanía.
"La obra se completa cuando alguien se sube a la cuarta silla … cambia la perspectiva y nos permite ver lo que no se muestra y está escondido", comenta el escultor en la web del proyecto.
La pieza es un homenaje a la libertad de expresión y, según subraya Dormino, un tributo a los "tres iconos de nuestro tiempo", que han desvelado, en WikiLeaks y otros medios internacionales, "crímenes de guerra y abusos de derechos humanos".
Antes, la alcaldesa de la ciudad, Frédérique Perler y el relator de la ONU sobre Tortura, Nils Melzer, entre una decena de personalidades, lanzarán el 4 de junio la campaña 'Geneva Call to Free Assange' (Ginebra pide la libertad de Assange). Al evento, que incluirá una conferencia de prensa presencial y online, se unirán la pareja del australiano, Stella Moris; el embajador de WikiLeaks, Joseph Farrell; y Christophe Deloire, secretario general de Reporteros sin fronteras.
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