12:22 GMT23 Septiembre 2020
En directo
    Sociedad
    URL corto
    0 02
    Síguenos en

    SANTIAGO (Sputnik) — La justicia de Chile entregó un mensaje peligroso para las mujeres que sufren violencia al rebajar la condena a un hombre que golpeó y mutiló a su expareja, dijo a Sputnik la abogada de la organización feminista chilena Corporación Humanas, Camila Maturana.

    "Este fallo representa algo muy complejo en la sociedad chilena; la Corte Suprema entregó la señal de que la justicia no le cree a las mujeres que se atreven a denunciar la violencia", aseguró Maturana.

    El 11 de julio la sala penal del tribunal máximo de Chile decidió recalificar el delito de femicidio frustrado al que Mauricio Ortega había sido condenado tras haber golpeado con una piedra y sacado los ojos de su expareja Nabila Rifo en 2016.

    Como argumento para recalificar el delito la Corte Suprema considera que solo se produjeron lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar.

    En primera instancia, Ortega había sido condenado a 26 años de prisión, pero ahora la Corte Suprema redujo la pena a 18 años, debido a que finalmente fue condenado por lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar, lesiones gravísimas y violación violenta de morada.

    El argumento de la corte para desestimar el delito de femicidio frustrado fue que no se logró probar que existió una intención dolosa del agresor de asesinar a Rifo.

    Esos argumentos generaron críticas de todos los sectores políticos, del Gobierno y de diversas organizaciones en contra de la violencia.

    Según Maturana, la sentencia de la Corte Suprema no se ajustó a derecho ya que se aparta de la evidencia presentada durante el caso y desconoce la legislación vigente, que tipifica expresamente el homicidio de una mujer por parte de su pareja o expareja como femicidio.

    "Los informes periciales señalaron con mucha claridad que de no haber recibido asistencia médica especializada y oportuna Nabila habría fallecido, por lo tanto el hecho de que ella no muriera a raíz del ataque de Ortega es solo una cuestión fortuita; en la dinámica de los hechos el señor Ortega realizó todas las conductas necesarias para causar la muerte de su víctima", dijo la experta.

    Consultada por el argumento de la Corte, Maturana explicó que el dolo o la intención de matar no es algo que se pruebe de manera material sino que es algo que se debe inferir a partir de un conjunto de elementos, lo que en este caso, dice, sí se configura.

    "Los hechos hablan por sí solos, aquí hay un ataque con un bloque de cemento en la cabeza que le causa graves fracturas en el cráneo, quedando abandonada en la calle a altas horas de la madrugada; evidentemente en un acto así no puede a lo menos inferirse que el sujeto se representó la posibilidad del asesinato, que es lo que configura el dolo eventual", aclaró.

    La abogada de Corporación Humanas advirtió que la Corte Suprema está fomentando los obstáculos para que las mujeres y las víctimas hagan las denuncias.

    Aseguró que con el fallo naturaliza la violencia contra las mujeres.

    "Nos preocupa que el máximo tribunal de justicia entregue esta señal que normaliza la subordinación y el control que los hombres ejercen en contra de nosotras; naturalizando graves crímenes de hombres que se sienten propietarios de las mujeres, al punto de mutilarlas y marcar sus cuerpos de por vida", afirmó.

    Cronología del caso Rifo

    Nabila Rifo de 28 años, de la ciudad de Coyhaique (sur), fue atacada el 14 de mayo de 2016 por su expareja y padre de sus dos hijos, Mauricio Ortega.

    El hombre la golpeó en la cabeza con un bloque de cemento, dejándola con graves lesiones y posteriormente le arrancó los ojos.

    Rifo fue trasladada a Santiago para ser hospitalizada el 17 de mayo de ese año, donde permaneció cerca de dos meses.

    La víctima recibió visitas de fiscales, psicólogos e incluso la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

    Cuando Rifo recuperó la conciencia, unos días después del ataque, tenía una venda en los ojos y no sabía que había perdido la vista, el equipo médico le contó lo sucedido y esto le causó depresión.

    El caso produjo revuelo nacional con múltiples manifestaciones en contra de la violencia de género, enarbolando la consigna de #NiUnaMenos.

    Ortega fue detenido y formalizado el 18 de mayo por el delito de femicidio frustrado; el tribunal lo dejó en esa oportunidad con arresto preventivo, el cual cumple hasta el día de hoy.

    El 11 de julio de 2016 Rifo fue dada de alta y regresó a Coyhaique, donde recibió dos pensiones de gracia de parte del Estado y diversas ayudas sociales.

    El caso dio un vuelco en agosto cuando se difundió un audio de Rifo donde exculpaba a Ortega.

    La mujer dijo que quien la había golpeado era otro sujeto, algo que conmocionó a la opinión pública; sin embargo, finalmente Rifo terminaría retractándose de esto, diciendo que fue presionada a mentir por la familia de Ortega.

    Después de un año de investigación y juicio, en mayo de 2017 el Tribunal Oral en lo Penal de Coyhaique determinó que Mauricio Ortega era culpable de los delitos de violación de morada, femicidio frustrado y lesiones graves gravísimas. 

    Además:

    Presidenta de Chile promulga ley contra la violencia de género
    Menos de 10% de los agresores por violencia de género es condenado en Chile
    Alerta roja: epidemia de feminicidios en América Latina
    Etiquetas:
    violencia de género, violencia contra la mujer, feminicidios, Chile
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook