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    Somos lo que comemos, como lo demuestran muchos estudios. Esta popular frase está bien fundamentada, ya que distintos productos pueden tener unos efectos muy variados sobre nuestros organismos.

    El proceso de envejecimiento no es una excepción, ya que también es afectado por lo que comemos. Afortunadamente, ya se sabe mucho sobre los productos que debemos comer para salvaguardar nuestra juventud. 

    La nutricionista Tamara Prúntseva, del Centro Federal de estudios de alimentación, biotecnología y seguridad de los alimentos de Rusia, compartió algunos consejos para crear unos hábitos alimentícios que nos mantendrán jóvenes. 

    ¿Qué productos nos hacen envejecer más rápido?

    Según la experta, el mayor perjuicio de los productos procesados es el hecho de que suelen contener grandes cantidades de azúcar, grasa y sal, que se añaden para mejorar el sabor. 

    Una hamburguesa
    © CC0 / Pixabay
    Una hamburguesa

    Una de las teorías del envejecimiento indica que este se debe al aumento de radicales libres en las células. Por su parte, estos radicales se forman durante el tratamiento térmico de la comida. Vista la cantidad de grasa que suele haber en la comida chatarra y la comida precocinada, estos productos son una fuente importante de radicales libres. 

    Como resultado del consumo de esta comida, no solo tiene lugar el envejecimiento del organismo, sino también surgen enfermedades graves, incluso oncológicas. 

    Según los estudios, una gran cantidad de antioxidantes en la dieta ayuda a frenar los procesos de oxidación causados por los radicales libres y las células cancerígenas. Tales antioxidantes incluyen las vitaminas A, C y E, así como zinc y selenio. 

    Por lo cual, nuestra alimentación puede tanto acelerar los procesos de envejecimiento como frenarlos. 

    Los beneficios del pan y los granos

    Los hidratos de carbono complejos también tienen la capacidad de neutralizar los efectos negativos de la comida procesada, agrega Prúntseva. Según explica, los hidratos de carbono complejos pueden agregarse a la insulina sobrante y normalizar así los niveles de azúcar en la sangre. 

    Pan
    © Foto : Pexels
    Pan

    Por lo cual, incluso podemos permitirnos una pequeña cantidad de dulces a lo largo del día si nuestra dieta incluye hidratos de carbono complejos. Estos se pueden encontrar en el pan, granos y pastas hechos de trigo de sémola dura.

    "Muchos cometen el error de comer mucha fruta y verduras, y excluir los granos y el pan. Una dieta como esta no puede considerarse óptima", destaca Prúntseva. 

    Al fin y al cabo, basta con tener una o dos raciones diarias de frutas, que se pueden consumir entre comidas. 

    Las mejores fuentes de proteína

    Otro problema al que se enfrentan los que consumen muchos alimentos procesados es la deficiencia de proteína. 

    Ello se debe a que las hamburguesas, los salchichones y embutidos contienen muy poca proteína. Al mismo tiempo traen mucha grasa y toda clase de aditivos para mejorar su sabor. 

    La falta de proteína puede llevar a la pérdida de masa muscular y, en casos más severos, a edemas y un pronunciado debilitamiento del sistema inmunológico. Por lo cual, es importante consumir diariamente pescado, pollo, carne con un bajo contenido de grasa y huevos. 

    Además, las proteínas se pueden encontrar en grandes cantidades en productos vegetales como las espinacas, brócoli, coles de bruselas y la lechuga. Por lo cual, el ser vegano no implica necesariamente una deficiencia proteíca.  

    Otros efectos negativos de la comida procesada

    Uno de los efectos que más rápido surgen con el consumo de comida procesada rica en grasas es la piel grasienta, que puede producirse prácticamente de inmediato. Sin embargo, tras dejar de comer comida chatarra, se necesita de al menos una semana para que el estado de la piel se estabilice. 

    Asimismo, indica la experta, una piel excesivamente seca es un indicio de la deficiencia de grasas y vitaminas liposolubles, como la A, D, E y K. Al aumentar el consumo de productos que las contengan, en solo una semana se podrá ver la mejoría. 

    Otro lado negativo de la comida procesada y, el más obvio, es la obesidad. Sin embargo, los kilos extra no siempre acompañan a los amantes de la comida rápida. Al mismo tiempo, ello no quiere decir que esta no les afecte. 

    Con el tiempo este tipo de comida provoca problemas en el tracto digestivo e intestinal, junto con los demás órganos internos. Como resultado, incluso aquellos que no ganan peso con la comida procesada presentarán problemas de salud en caso de pasar un chequeo médico. 

    ¿Cuánto tiempo hace falta para cambiar el hábito alimenticio?

    La experta destaca que hace falta un promedio de dos semanas para cambiar un hábito alimenticio. Pasado este tiempo, se forma el nuevo hábito. 

    Una recomendación que ofrece es reemplazar gradualmente los productos procesados con sus alternativas más saludables. También es una buena idea intentar cocinar en lugar de comprar comida prefabricada. 

    Lo más difícil es no perder el control durante la primera semana. Pero a partir de allí, los efectos positivos que uno experimentará ya servirán de motivación para seguir adelante con los cambios.

    Etiquetas:
    envejecimiento, salud, alimentación
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