En directo
    Heroína, cuchara y encendedor

    Epidemia de heroína: la 'revolución del dolor' que cuesta cara a EEUU

    CC0 / Pixabay
    Salud
    URL corto
    10192

    Nueva York emprendió acciones legales contra siete farmacéuticas y tres distribuidoras de medicamentos para que rindan cuentas. La reconocida metrópoli de Estados Unidos busca una compensación de al menos 500 millones de dólares por los costos causados por las adicciones.

    Bill de Blasio, alcalde de Nueva York, aseguró que en la ciudad hay más muertes por sobredosis que por homicidios y accidentes de tráfico combinados. Según el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), más de 27 millones de ciudadanos abusan de los opiáceos en todo el país. Señala además, que casi el 50% de las muertes por sobredosis en 2015 están relacionadas con analgésicos recetados para tratar dolores.

    Consultado por Sputnik, el periodista argentino Nicolás Ayala, quien investigó la epidemia de heroína del país en profundidad, explicó que como cualquier fenómeno social, no se puede abordar esta temática desde una sola arista. Se trata de una problemática multifactorial. Sin embargo, aseguró, el papel de la industria farmacéutica en los años 90 desempeñó un papel fundamental.

    "Durante ese período en EEUU esa industria casi no estuvo regulada. Proponían una 'revolución del dolor'. Si alguien se esguinzaba un pie iba al médico y le recetaban grandes cantidades de opioides de grado farmacéutico, un fármaco muy adictivo. Gran parte de la iniciación en el consumo actual de heroína surge de este modo, por el lado clínico", dijo a Sputnik Nicolás Ayala.

    El periodista agregó que una vez que el Estado se dio cuenta de su error quiso volver atrás y regular la venta de esas pildoras, pero eso solo complicó más las cosas. "Ya había una camada de generaciones adictas a los comprimidos y de un dia al otro se los sacaron. Así se comenzó a generar un mercado negro de estos fármacos que se trasladó a las calles, y allí había algo más barato: la heroína", indicó.

    En octubre del año pasado, Donald Trump decidió declarar la emergencia de salud pública. "Lo que declaró no es una emergencia federal para luchar contra la crisis de opioides. Eso le hubiera dado acceso a un fondo federal de 23.000 millones de dólares. Lo que hizo en cambio fue declarar una emergencia de salud pública, que le da acceso a un fondo de tan solo 53.000 dolares. Firmó un papel que lo hizo quedar bien frente a las cámaras, nada más", apuntó Ayala.

    La industria farmacéutica en Estados Unidos es la que más dinero gasta en hacer lobby en el Congreso. En 2016 invirtió casi 250 millones de dólares para comprar voluntades parlamentarias. La segunda industria que más gasta en ese rubro es la de seguros y está muy por atrás, con 150 millones.

    "Mientras las corporaciones continúen dictando las leyes, las muertes continuarán ocurriendo. Los partidos políticos se sostienen en el poder a base de financiamiento, esa es una ecuación para el desastre", añadió el periodista.

    La crisis de nivel nacional genera casi 50.000 muertes por abusos de drogas al año y un gran coste económico que, según la alcaldía de Nueva York, se estima en 500 millones de dólares anuales. En los 80 el perfil del adicto a la heroína era diferente, se trataba de los sectores afroamericanos y latinos y era una droga urbana. Hoy eso cambio, los más afectados son las clases blancas rurales.

    "Eso hizo que el tema tomara protagonismo en la agenda política, cuando no eran blancos los que se morían no era un tema de Estado", dijo Ayala. Explicó además que la industria farmacéutica hizo que cambiara el perfil del consumidor. La epidemia actual se concentró en sitios donde las personas tienen afecciones corporales, como el campo o las zonas mineras, donde los individuos recurren a un médico para calmar sus dolores.

    En un país como EEUU las cuestiones raciales tienen gran impacto en las interacciones sociales. Estudios del CDC han demostrado que los médicos son más proclives a recetar opioides a personas blancas que a latinos o afrodescendientes.

    "Esto tiene que ver un prejuicio racial, consideran que los primeros van a utilizar los fármacos para curar sus dolencias, mientras que los segundos las venderán en el mercado negro. Es como un racismo a la inversa, se afectó a los blancos por discriminar a los otros sectores de la sociedad", concluyó el periodista.

    Además:

    Rusia se opone a la liberalización del control sobre el tráfico de drogas
    Trump propone un muro 'transparente' con México para evitar… lesiones por sacos de drogas
    Ecuador incauta 56 toneladas de drogas en lo que va del año
    Etiquetas:
    industria farmacéutica, adicción, drogas, Donald Trump, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik