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    El 75 aniversario de la victoria sobre el nazismo (120)
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    Cuando comenzó la invasión nazi contra la Unión Soviética todo el pueblo se levantó para defender su país. Muchas mujeres tampoco se quedaron en sus casas y fueron al frente. En los combates contra los nazis destacaban las francotiradoras soviéticas que eliminaban a los agresores sin piedad. Una de ellas fue Roza Shánina.

    Roza Shánina nació el 3 de abril de 1924 en la gobernación de Vólogda, en el norte de la parte europea de Rusia, en las latitudes donde las duras condiciones climáticas se asemejaban a las de algunas áreas de Siberia. La pequeña recibió su nombre en honor de la difunta revolucionaria polaco-alemana Rosa Luxemburgo. La decisión de llamarla así la tomó su padre, partidario del movimiento revolucionario comunista.

    Y no fue en vano, porque la menor se parecía mucho a su tocaya y no siempre obedeció a sus padres. La joven pronto aprendió a tomar sus propias decisiones. Cuando Shánina se graduó del séptimo grado de la escuela decidió seguir sus sueños y se mudó a la ciudad de Arjánguelsk, donde había un colegio de formación pedagógica. Aunque los padres estaban en contra, Shánina se fue de casa.

    La joven no tenía ni dinero ni propiedad, por lo cual antes de instalarse en un dormitorio estudiantil vivió con su hermano Fiodor. Shánina no pudo contar con la ayuda de sus padres porque no habían aceptado su decisión de mudarse. Mientras estudiaba en el tercer curso del colegio en Arjánguelsk, a partir de septiembre de 1941 trabajó como maestra en un parvulario. La ciudad en la que vivía le gustaba mucho. Justo allí, en junio de 1941, se enteró del inicio de la guerra.

    El inicio de su camino militar

    Además de cuidar a los pequeños, por las noches Shánina vigilaba el espacio aéreo sobre el parvulario para poder protegerlo de las bombas de los nazis. También se ocupaba de la extinción de incendios provocados por los bombardeos.

    Con el inicio de la Gran Guerra Patria —así se conoce en Rusia al periodo de la II Guerra Mundial librado en el Frente Oriental contra la Alemania nazi—, dos de los hermanos de la joven se ofrecieron como voluntarios para ir al frente, pero para 1942 desaparecieron. Es posible que muriesen durante los combates contra los invasores. Ya en 1941 Shánina trató de alistarse en las filas del Ejército Rojo e ir al frente. Sin embargo, para aquel entonces solo tenía 17 años, por lo cual rechazaron su candidatura.

    Pero las cosas cambiaron en 1942, cuando alcanzó la mayoría de edad y le permitieron ir a los cursos de adiestramiento militar inicial. Al año siguiente la reclutaron y enviaron a seguir estudiando a la Escuela de Adiestramiento Central para Mujeres Francotiradoras.

    Shánina hizo un enorme esfuerzo por aprender a ser francotiradora. Teniendo esto en cuenta le ofrecieron quedarse en la Escuela y trabajar como instructora. Pero rechazó la propuesta porque tenía ganas de ir al frente.

    A principios de abril de 1944 Roza Shánina llegó a la disposición de la 338 División de Fusileros, dentro de la que se formó una unidad femenina de francotiradoras. Su primer nazi abatido fue un shock para la joven. Sin embargo, sus compañeras de armas la calmaron y explicaron que no era más que un nazi. Siete meses después, Shánina escibió en su diario que ya mataba a los nazis a sangre fría.

    La táctica favorita de disparar y las primeras condecoraciones

    Según el informe del comandante del regimiento, en cuestión de solo una semana, entre el 6 y el 11 de abril de 1944 Shánina, quien en aquel entonces no era más que una novata, logró eliminar a 13 soldados mientras se encontraba bajo el fuego de los fusiles y la artillería enemiga. Ya para finales de mayo de 1944 la cantidad de nazis asesinados por la joven alcanzó 18.

    Pronto la condecoraron con la Orden de la Gloria de la 3 clase. De esta manera Shánina se convirtió en la primera mujer en todo el 3 Frente Bielorruso en recibir esta condecoración.

    La táctica de disparar que Shánina llegó a dominar fue el llamado doplete: dos disparos consecutivos. Durante la contraofensiva soviética, conocida como Operación Bagratión, en verano de 1944 esta táctica le ayudó a eliminar a varias decenas de nazis que tuvieron mala suerte de estar en su camino.

    En septiembre de 1944 ella y sus compañeras de armas participaron en los combates en la frontera con el entonces territorio alemán de Prusia Oriental —una parte de la cual después de la guerra se convertiría en la región rusa de Kaliningrado—. Durante dichos combates el grupo de mujeres francotiradoras luchó no solo contra las unidades de las fuerzas terrestres del enemigo, sino también contra los francotiradores nazis.

    El 16 de septiembre de 1944 la sargenta mayor Shánina fue condecorada con la Orden de la Gloria de la 2 clase. Para aquella época el número de nazis eliminados por ella ya superaba los 50. El mando militar se cuidaba de ella y le ordenaba estar fuera de las líneas de contacto, pero la joven siempre trataba de estar en primera línea y participó en las batallas más sangrientas. El 12 de diciembre Shánina fue herida en el hombro e ingresó en un hospital. El 27 de diciembre recibió la Medalla al Valor.

    La última batalla y las últimas palabras

    Pero la famosa francotiradora ni siquiera estuvo dos semanas lejos del frente. El 8 de enero ya le permitieron regresar para tomar parte en la lucha contra el enemigo. Para entonces algunas de sus compañeras de armas perdieron la vida en los combates contra los nazis.

    El 13 de febrero de 1945 comenzó la Ofensiva de Prusia Oriental, la operación del Ejército Rojo que tuvo como meta neutralizar a las fuerzas nazis en esta región alemana y acercarse a la capital alemana, Berlín. Los combates eran muy feroces, el enemigo se esforzó por resistir en la medida de lo posible las actividades militares de las fuerzas soviéticas. Los dos bandos sufrían bajas considerables.

    "Hoy estoy lista para atacar, incluso cuerpo a cuerpo, no tengo miedo, ya no encuentro placer en mi vida, me alegraría morir en nombre de mi patria. Qué bien que tengo esta oportunidad, de lo contrario tendría que morir de una manera patética. ¡Pero cuántos soldados pierden sus vidas!", escribió Shánina en su diario el 16 de enero de 1945.

    En aquellos fríos días de enero la joven francotiradora no tuvo mucho tiempo para escribir su diario. El 27 de enero Shánina cubría la evacuación de un oficial soviético maltrecho. Justo en ese momento ella resultó gravemente herida por el fragmento de un proyectil enemigo. La llevaron de urgencia a un hospital, pero las heridas eran demasiado graves. Shánina solo dijo a la enfermera que lamentaba no haber podido hacer más. La joven murió a los 20 años el 28 de enero de 1945.

    Nadie sabe precisamente cuántos soldados del Reich Shánina eliminó. La cifra oficialmente confirmada es de 59 soldados y oficiales del enemigo. Sin embargo, algunas fuentes apuntan a un número mucho mayor. Los medios occidentales de aquella época llamaban a Shánina "el terror oculto de Prusia Oriental". Su hazaña sigue viva en la memoria del pueblo ruso hasta hoy.
    Tema:
    El 75 aniversario de la victoria sobre el nazismo (120)
    Etiquetas:
    francotiradores, Gran Guerra Patria
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