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    Conmemoración en París: ¿el mayor acto propagandístico de Macron?

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    Javier Benítez
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    Hacha y tiza a diestra y siniestra. Así repartió el presidente de Francia, Emmanuel Macron, durante la conmemoración de los cien años del final de la Primera Guerra Mundial, para señalar con el dedo a todos sus enemigos, tanto dentro como fuera de Europa. Así lo entiende el columnista de Sputnik y exdirector de Euronews, Luis Rivas.

    Siempre me quedará París. Es lo que habrá pensado Macron cuando en plena conciencia guionada y uso de sus facultades mentales, atendió a todo aquel que no comulgue con sus ideas políticas, tanto dentro como fuera de Europa. Sus frases lapidarias en su discurso de la conmemoración se convirtieron en un rosario de ataques calculados y que estuvo ensayando en la semana previa al evento.

    Uno de sus ensayos calentó el ambiente el martes de la semana pasada (6 de noviembre) en una entrevista en Europe 1: "No podremos proteger a los europeos si no decidimos crear un verdadero ejército común europeo. […] Actualmente vemos intentos cada vez más frecuentes de entrometerse en nuestro espacio cibernético y nuestra vida democrática, debemos protegernos, de China, de Rusia, e incluso de EEUU".

    El columnista de Sputnik y exdirector de Euronews, Luis Rivas, opina que a las declaraciones de Macron y su actitud hay que verlas en el contexto que existe en Europa ahora mismo "Él está viendo cómo su principal aliada, la canciller alemana, Angela Merkel, está perdiendo fuerzas. Ha perdido cuatro elecciones seguidas —aunque no directamente—, pero ha perdido fuerza, hasta el punto que ha decidido retirarse de la política en poco tiempo, con lo cual Macron se queda huérfano en Europa para defender esa Europa liberal y global que él pretende. En ese sentido intenta erigirse en un líder único europeo y así hay que entender las palabras sobre la defensa europea, una de sus viejas obsesiones".

    ​Esto provocó que Trump lanzara un misil tuitero en pleno aterrizaje en París tres días más tarde. "El presidente francés Macron acaba de proponer que Europa construya su propio ejército para protegerse a sí misma de EEUU, China y Rusia. Muy insultante, pero ¡quizás Europa debería primero pagar su parte equitativa de la OTAN, que EEUU subvenciona enormemente!", escribió.

    ​Rivas opina que "se puede comprender ese disgusto de Donald Trump, porque lo que él llama un insulto, no es solamente un insulto por el pago que hacen los europeos o los norteamericanos dentro de la OTAN para la protección de Europa, sino también en homenaje a los soldados norteamericanos que cayeron en la Primera Guerra Mundial defendiendo a Francia".

    En su encuentro en el Elíseo, y tras un cara a cara con Trump, Macron decidió que era tiempo de bajar un cambio: "Comparto la visión del presidente Trump de que necesitamos un reparto mucho mejor dentro de la OTAN, y por eso creo que mis propuestas para la defensa europea son totalmente congruentes con eso", dijo, mientras acompañaba sus palabras con palmaditas en la espalda y toques en las piernas al inquilino de la Casa Blanca. No obstante, matizó que Europa necesita mayores capacidades militares para no depender de que Estados Unidos la proteja, por lo que volvió a reclamar la necesidad de construir una "Europa de la defensa".

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    En esa comparecencia, Trump mostró un gran ejercicio de desconexión y disociación entre sus palabras pronunciadas y su lenguaje corporal, porque mientras recibía esos 'mimos' de Macron, y su rostro expresaba un gran desagrado —más allá de dejarle la mano colgada cuando el líder francés se la extendió para estrechar la suya frente a la prensa fuera del Elíseo— su discurso era discordante: "Nos hemos convertido en muy buenos amigos en estos dos últimos años, y tenemos en común muchas cosas, quizás más de lo que la gente cree […] Aprecio lo que dice sobre compartir las cargas [militares]. Queremos una Europa fuerte, es muy importante para nosotros", lanzó.

    Ya en la tarima de la conmemoración, Macron fue a lo que fue: "El patriotismo es exactamente lo contrario del nacionalismo. El nacionalismo es una traición al patriotismo. Al decir nuestros intereses primero, a quiénes les importan los demás, borramos lo que una nación aprecia más, lo que le da vida, lo que la hace grande y lo que es esencial: sus valores morales".

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    Respecto a estas palabras, Rivas incide en que Macron ha aprovechado bien la conmemoración del armisticio para señalar a sus enemigos políticos, dentro de Europa y fuera de ella. "Denunciar ese nacionalismo está dirigido directamente a los que él [Macron] haya declarado como enemigos políticos europeos, que son el Gobierno de Hungría de Víctor Orban, y el Gobierno italiano cuya figura es el ministro del Interior, Matteo Salvini. […] Denuncia ese nacionalismo del que considera culpables a italianos y húngaros porque no responden a las directrices emanadas por Bruselas, París y Berlín. Y fuera del continente está claro que las denuncias iban dirigidas a su enemigo internacional que es ahora mismo para él, Donald Trump".

    En el contexto de la conmemoración, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Rusia está lista para un diálogo con EEUU. Afirmó que por solicitud de la parte organizadora no fue planificado un encuentro emblemático con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la capital francesa. París consideró que la reunión Putin-Trump desviaría la atención de las celebraciones del fin de la Primera Guerra Mundial. Y del mensaje que tenía que enviar Macron, quien afirmó en su discurso:

    "Sé que hay viejos demonios que están regresando a la superficie. Están listos para causar el caos y la muerte. La historia a veces amenaza con tomar un curso siniestro una vez más", dijo el jefe de Estado galo. Y tuvo la oportunidad de comenzar a combatir algunos de esos viejos demonios como él los llama, si hubiese permitido la cumbre Putin Trump en París.

    No obstante, Putin no descartó que ambos mandatarios se reúnan en Buenos Aires durante la cumbre del G-20, que tendrá lugar entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, o más adelante. "En cualquier caso, estamos listos para un diálogo, no somos nosotros quienes abandonamos el Tratado sobre Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance", declaró.

    "Está claro que ese encuentro del que se habló entre Donald Trump y Vladímir Putin hubiera supuesto una cumbre dentro de esta cumbre que organizaba Francia, y era algo que París no podía tolerar. Macron era el anfitrión, el organizador de este evento y el protagonista único. Su mensaje hubiera quedado muy solapado si Donald Trump y Vladímir Putin hubieran llegado a cierto encuentro con ciertas consecuencias positivas", sentencia Luis Rivas.

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    Etiquetas:
    relaciones internacionales, política exterior, Tratado INF, Primera Guerra Mundial, Emmanuel Macron, Donald Trump, Vladímir Putin, Francia, EEUU