Cigarrillos electrónicos: por qué vapear podría matarte antes que fumar
A este se lo define como un pequeño dispositivo que utiliza una batería para calentar una solución líquida y convertirla en vapor. Se le pueden añadir distintas sustancias pero, en términos generales, contiene nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas.
"Uno no está inhalando vapor de agua sino de solventes. Cuando estas sustancias tóxicas entran en contacto con los alvéolos —las burbujas que están en el pulmón— pueden provocar estas neumonías tan graves en jóvenes", explicó Francisco Toscano, médico cardiólogo, miembro de la Fundación Cardiológica Argentina.
Las muertes recientes en EEUU, que utilizaban estos aparatos desde hace pocos años, estarían demostrando que las consecuencias de vapear se observan más a corto plazo que las de fumar. Muchos de los que se enfermaron utilizaban THC, el derivado de la marihuana, pero no todos.
"No existe el cigarrillo electrónico sano pero no todos son iguales, hay mucha diversidad de productos que se colocan adentro. Algunos vapean con THC, otros con concentraciones altas de nicotina, otros con bajas y algunos sin nicotina", agregó Toscano.
Según el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social de España, la cantidad de nicotina en los líquidos puede ser de 3, 6, 12, 18 o 20 mg como máximo. Otros de los componentes dañinos son el propilenglicol y glicerina, que en estado líquido son inocuos pero al calentarlos generan óxido de propileno y glycidol, catalogados como "posibles cancerígenos".
¿Y qué pasa con los 'vapeadores pasivos'? Toscano asegura que está demostrado el daño en personas que nunca lo consumieron, al igual que sucede con los cigarros tradicionales. Como consecuencia, no está permitido vapear en lugares cerrados.